¿Conoces la peluquería con la clientela más global de Ourense?
REPORTAJE
Dos dominicanos, Osvaldo Zabalea y "El Mayor", regentan desde hace tres años Rachel, un negocio situado en el corazón de O Couto
Nena motívate y apaga las luces, yo tengo la receta que te seduce, para que abuse, no te rehúses"… El nuevo single de Alexis & Fido es lo primero que saluda desde los altavoces mientras uno sube Jesús Soria y cruza el umbral de la peluquería Rachel. El dúo de reggaetón es de Puerto Rico, archipiélago vecino a la República Dominicana, de donde proceden Osvaldo Zabalea y ‘El Mayor’, responsables de un negocio abierto desde el 2012 y que hace méritos para ser el que atiende a cabezas de más nacionalidades diferentes en todo Ourense.
"Tenemos clientes marroquíes, rumanos, colombianos, peruanos, venezolanos, ecuatorianos, senegaleses…" enumera de carrerilla pero con parsimonia ‘El Mayor’, mientras su colega rapa a Mambadou, un treinteañero de Dakar que llegó a España hace ocho años. Ahora trabaja en una panadería, y confiesa echar de menos a la familia. "La gente viene aquí a dialogar; algunos tienen problemas, otros no, pero saben que tratamos a todos igual", explican atendiendo a Cristian, que se sienta en una silla de barbería vintage. Es colombiano, tiene 18 años, vive con sus padres y trabaja en un desguace. Es su primera vez en ‘Rachel’, y solicita un corte de esos que parecen requerir al ejecutor estudios básicos de arquitectura. "Los peinados de Cristiano y Neymar son los que más piden", explica Osvaldo a la vez que se afana con la maquinilla.
Ahora suena una bachata. Pero igual que el origen de su clientela, en la lista de reproducción hay de todo un poco. "Cuando vienen rumanos, les ponemos canciones de allí también", asegura ‘El Mayor’. ¿Y música española? "También. Al principio teníamos poca gente de aquí, pero eso está cambiando". La afirmación la sostiene José Antonio Estévez, maestro ourensano, que se declara fiel a las tijeras de Zabalea desde la llegada del dominicano a la ciudad, en 2008. Antes, el peluquero, que empezó a conocer la profesión en la adolescencia, pasó por Madrid. "Vine a trabajar y a lo que le Dios le mande a uno. Siempre buscando la mejoría". Se instaló en Ourense, y acabó conociendo a su compadre.
La vida del emigrante
"El Mayor" retoma ahora el hilo de la conversación. Tras negarse a a decir su edad ("Las mujeres luego se dan cuenta"), se lanza a un monólogo sobre la vida del emigrante: "Siempre vamos un poco más forzados, porque tenemos doble mantenimiento, los de aquí y los de allá. Pero no tenemos quejas, vivimos día a día. Si hay pollo, comemos pollo; si hay para arroz, arroz".
Mientras habla, ya han pasado varios conocidos por el establecimiento. Miran por la ventana, hacen un gesto con la cabeza. Algunos entran a saludar y a charlar un rato. Un joven de Nigeria que prefiere no decir su nombre viene a preguntar alguna duda sobre unos papeles administrativos.
"Es como un "Lar Gallego" dado la vuelta. Aquí los emigrantes tienen un bar, una peluquería, una charcutería. Se juntan, se apoyan, y a la vez están abiertos a Ourense", explica Estévez mientras se sienta en uno de los dos sofás de espera y se seca el sudor de la frente. Fuera ya aprieta el sol, y él ha venido andando desde Marcelo Macías. Una caminata que no tienen que recorrer la mayoría de los clientes de Rachel, residentes en un amplio porcentaje en O Couto. Un barrio convertido desde hace ya años en el corazón cosmopolita de una ciudad que cambia poco a poco. Vuelve a escucharse la afeitadora, le toca raparse el pelo a Uwali. Tiene 32 años y es de Senegal.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
INFORME AUTONÓMICO
A Saínza aspira a ser de interés turístico nacional
EDUCACIÓN SANITARIA
Tres farmacias forman a las mujeres sobre salud en Ourense
Lo último