José Fernández Pequeño, de viaje en Ourense: "Me hice escritor escuchando contar a mis padres historias sobre Galicia"

ENTREVISTA

El escritor cubano José Manuel Fernández Pequeño presenta su nueva novela en Ourense y visita Niñodaguia

José Manuel Fernández.
José Manuel Fernández.

José Manuel Fernández Pequeño (Bayamo, Cuba, 1953) ha publicado una veintena de libros en géneros como el ensayo, la narrativa y la literatura para niños. Actualmente reside en Miami, donde se desempeña como profesor de Español. Su carrera literaria aparece marcada por los libros “El arma secreta” (2014), “Bredo, el pez” (2017) y “Tantas razones para odiar a Emilia” (2021), además de varios premios internacionales. Este es su primer viaje a Ourense, donde estará presentando hoy su última novela “Y la noche doblaba por tercera” (Bar Ceres 1894, 20.00), además de realizar un viaje familiar a Niñodaguia, el pueblo de origen de sus abuelos maternos.

Pregunta. ¿Cuál es el argumento de la novela que presentará usted este sábado?

Respuesta. Son setenta años en la vida de un narrador de béisbol que busca su lugar y, en el camino hacia el éxito, encuentra también el dolor, el exilio, la mentira y el amor. Al momento de morir, el personaje se percata que su voz ha sido capaz de construir todo un universo, pero no ha logrado narrarse a sí mismo. Como tú o como yo, probablemente…

P. Usted está regresando a sus raíces ourensanas, ¿qué significación íntima tiene este viaje?

R. Es el viaje de la vida, de mi vida. Un día entendí que escribir era un auténtico viaje hacia mí mismo, hacia la persona que nací para ser. Por tanto, volver a Niñodaguia, al lugar de donde salieron mis abuelos es, de muchas formas, un viaje hacia el centro de mi literatura, que es como decir de mi vida. Tengo absoluta seguridad de que mi vida no estaría completa sin este viaje.

P. En su casa en Cuba sus abuelos siempre hablaban de Ourense ¿Cuánto de esas remembranzas vive en usted?

R. Nací en Cuba, en una casa donde todos eran gallegos; de joven, muchas veces me pregunté cómo mis familiares, que eran grandes trabajadores manuales y nada tenían que ver con la literatura, prohijaron a un escritor. Ahora sé lo que ellos no pudieron ni sospechar: me hice escritor escuchando sus historias sobre Galicia y sobre su durísima vida como inmigrantes. Gran parte de lo que soy como hombre y escritor, lo debo a mis abuelos, personas que desde una supuesta elementalidad abrieron para mí el universo.

P. Usted ha elegido la ficción como una herramienta para explicar el mundo. ¿Por qué?

R. La ficción es mi única manera confiable de explicar el mundo en que vivo y el lugar que ocupo dentro de él. Es, por demás, una forma de penetrar al interior de la tan engañosa realidad. ¿Quieres un ejemplo? Cuando escribí la novela, no podía ni imaginar que alguna vez se presentaría en Ourense, un sitio que llevo años queriendo conocer por razones mágicas y sentimentales, pero solo ahora se dieron, tal y como yo quería, es decir, espontáneamente las condiciones para el viaje. Solo cuando lo supe fui capaz de descubrir que hay dentro del texto al menos dos momentos gallegos. Yo, conscientemente, no lo supe al escribir, pero había dentro de mí alguien que sí lo sabía. Esas anticipaciones solo están al alcance de la ficción.

Contenido patrocinado

stats