Cuarta derrota consecutiva de la UD Ourense en Primera Federación (3-1)

SE COMPLICA LA SITUACIÓN

La UD Ourense consiguió su primer gol en la temporada, pero no le bastó para, al menos, puntuar ante Unionistas de Salamanca en el encuentro entre los colistas de la categoría

Noel González, defensa de la UD Ourense, intenta sujetar al delantero de Unionistas, Pau Ferrer.
Noel González, defensa de la UD Ourense, intenta sujetar al delantero de Unionistas, Pau Ferrer. | Unionistas

Era un partido muy importante a nivel anímico para mejorar sensaciones, conseguir puntuar y refrendar si se va en el camino correcto en esta nueva categoría para la UD Ourense luego de tres semanas de demasiadas sombras. El equipo de Juan Carballo solo se trae como positivo de Salamanca el haber marcado su primer gol, tras 324 minutos de juego, porque ni el resultado, una derrota merecida, ni el juego del equipo y su sucesión de errores y dosis de mala fortuna y factores en contra en momentos clave de los partidos invitan al optimismo para el futuro.

Juan Carballo modificó su estilo de juego y el equipo jugó con líneas más juntas y con más ayudas defensivas, lo que le llevó a tener el partido controlado en el primer tiempo, salvo en los primeros diez minutos, en los que parece algo ya habitual, que estuvo a merced de un Unionistas que tuvo dos claras opciones de gol.

Pero si en defensa el equipo compitió mejor el inicio, en ataque ni apareció en el primer tiempo. Ni posesión, ni fútbol directo y sin que el cambio lógico de Ferreiro con mayor libertad, sin estar pegado en banda, tuviese reflejo porque el equipo ourensanista no se acercó a la portería rival. Y cuando el partido discurría tranquilo, aunque con Vizoso salvando el gol de Caballo casi a la media hora en un disparo desde la frontal o Labrada haciendo lo propio en línea de gol en una acción aislada, llegó la primera jugada clave con un penalti por mano de Lucas Puime en un córner, una de las acciones en las que el equipo no es sólido porque el rival siempre tuvo opción de rematar. Álvaro Gomez transformó el penalti y con el 1-0 se fue el equipo rojillo al descanso en otro mazazo para un conjunto tocado.

Mejoría, empate y descalabro

Tras el descanso, y con los cambios, se vieron los mejores minutos del equipo unionista, donde Ferreiro apareció y de sus botas llegaron las únicas dos jugadas de remate a puerta en todo el partido del equipo, con Rufo como rematador. La primera con un remate flojo, pero en la segunda el delantero rojillo no falló y consiguió el primer gol en la categoría y nivelar un partido que parecía que podía cambiar y caer del lado ourensanista.

Sin embargo, cuando un equipo está abajo y en racha y sensaciones negativas, todo sale en contra y en esta ocasión se volvió a comprobar. Un desajuste y despiste defensivo en una jugada calcada al gol del empate, solo dos minutos después, hizo que el 2-1 fuese una losa ya imposible de levantar. Porque se sucedió otra acción de infortunio con la expulsión de Samu Pardo por una entrada en medio campo, que puso el punto y final al partido con media hora por delante.

La mejor noticia fue que solo recibió un tercer gol, cuando el equipo ya estaba descompuesto y sin recursos ni efectivos. Juan Carballo optó por dar descanso a jugadores clave pensando en la próxima cita, ya con la urgencia de puntuar.

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