Lluvia de ilusión en una mañana para el recuerdo del Ourense CF

CONTRACRÓNICA

El Ourense CF venció y convenció ante un “primera” para mantener vivo el sueño copero con un ambiente de gala

Publicado: 05 ene 2025 - 22:00 Actualizado: 06 ene 2025 - 13:05
Los jugadores del Ourense CF celebran uno de los goles ante la alegría de los aficionados en O Couto.
Los jugadores del Ourense CF celebran uno de los goles ante la alegría de los aficionados en O Couto.

Sin alarma que los despierte. Así está soñando el Ourense CF. El equipo azulón sigue haciendo historia. Esta vez la víctima fue el Real Valladolid y la recompensa el pase a los octavos de final de la Copa del Rey. Todo, en un ambiente sobresaliente. Unas 4.000 personas desafiaron a la lluvia que caía del cielo y a los ríos que se formaban en los accesos. Daba lo mismo. La fiesta pasada por agua sabe igual de bien. Un equipo que fue mejor, que quiso mucho más y que dejó en nada la diferencia de dos categorías. Una película que avanzaba un final feliz desde el principio.

Soportando el aguacero, dos aficionados del Valladolid esperaban la llegada del bus de su equipo rodeados de una impresionante dotación de Policía Nacional. Llamaban a gritos a los suyos, por su nombre. No les saludó ninguno. Solo Diego, el busero, tuvo el detalle. Los jugadores entraron en O Couto como si supieran que algo malo les esperaba, cabeza baja y cara de funeral. A su alrededor, los voluntarios del equipo local moviendo bastantes vallas, muchas sillas y ganándose a pulso cualquier regalo que los Reyes Magos les brinden en esta jornada. Unas majestades que no se quisieron perder el partido, con muy buena mano para lanzar caramelos a todo aquel que se moviera. Sí se perdió el encuentro el marcador. La desaparición del ordenador dejó en fundido a negro el luminoso, así que tocó medir el tiempo a la vieja usanza, con el cronómetro.

Sobre el césped, dos equipos patrocinados por Estrella Galicia, que iba a tener a un patrocinado en la siguiente ronda sí o sí. Empezaron mejor los pucelanos a los lomos de un Raúl Moro que demostró que todo lo que se habla de él, está justificado. “Relájate Moro”, le gritó un aficionado ourensano desde la grada. No le hizo caso, solo una lesión le frenó. Antes, el Ourense CF había enseñado sus virtudes. “No pinta bien”, le decía un veterano aficionado pucelano a su compañero mientras iban a ahogar las penas a la cantina al descanso. Esta pareja estaba “infiltrada” en Tribuna, aunque el grueso de visitantes se colocaron en Preferencia.

Los Reyes Magos no se quisieron perder la cita futbolística.
Los Reyes Magos no se quisieron perder la cita futbolística.

Sus ceños fruncidos contrastaban con las sonrisas locales. Convicción de que se podía, así que con el gol de Ángel Sánchez, el tercero, se desató la euforia. Más de uno tiraba de teléfono móvil para ver repetidas las mejores jugadas, mientras apagaban los sofocos con las postales con la foto del equipo que se repartieron al entrar.

Pero el tiempo fue un aliado. El colegiado pitó el final y la fiesta era incontrolable. Carbonell se fue a una de las zonas VIP para echarse un baile con los amigos. Aunque había agua cayendo desde el cielo, otros terminaron regados por el agua embotellada usada como si fuera champán. Los niños se unieron a la verbena, los de los jugadores y los de la cantera. Abrazos, sonrisas y la promesa de una noche larga por delante que probablemente hizo que se cruzaran con los Magos de Oriente cuando estos terminasen la faena.

Al otro lado del césped, los futbolistas del Valladolid iban en penitencia a pedir perdón a unos aficionados morados con un calentamiento global importante. Las dos caras del fútbol en unos pocos metros cuadrados. Fue el colofón a una jornada dominical inmejorable. El Ourense CF no se baja de la nube. La liga traerá el sufrimiento, sí, pero la Copa les permite una bendita desconexión. Ahora, a esperar el sorteo. Un grande, muy grande, es posible y probable. A seguir soñando, que es gratis y muy sano.

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