El Ontime está sin técnico, Carlos Navarro se jubila

PRIMERA DIVISIÓN FEMENINA

El entrenador alicantino Carlos Navarro dice adiós a una destacada trayectoria de 30 años, el año y medio más reciente brillando en Ourense

Carlos Navarro sigue un partido del Ontime.
Carlos Navarro sigue un partido del Ontime. | Óscar Pinal

Carlos Navarro finalizó su último servicio. El alicantino, uno de los técnicos más laureados del fútbol sala femenino español (4 Ligas, 3 Supercopas de España, 1 Copa de la Reina y una Copa de Las Naciones), se jubila diciendo adiós a una dilatada y destacada trayectoria de 30 años en los banquillos. El último año y medio lo pasó en Ourense, brillando una vez más. Enderezó el rumbo del Ontime en el momento más delicado de su historia a nivel clasificatorio para terminar salvando la categoría el pasado curso, y en la recién terminada temporada lo llevó a su nivel más top del último lustro, asentando las bases de lo que debe ser el equipo del futuro, ese que se vuelva a codear con la élite. El Ontime está sin entrenador.

“Sabía que iba a ser duro dada la clasificación, pero me apetecía ir a Ourense a un equipo histórico de la liga. Esta temporada y media ha sido muy intensa, pero que hayan acabado las cosas así de bien es muy gratificante a nivel deportivo y personal. No hubiera sido lo mismo dejar el trabajo a medias, pero en esta situación me voy tranquilo y muy contento”, destaca Navarro.

El ya exentrenador deja al Ontime como “un equipo más maduro y después de las renovaciones, con un bloque muy bueno para el futuro. Tocará ir buscando relevo para dos o tres jugadoras, pero hay un bloque muy bueno. Me voy de Ourense con la confirmación de que el equipo ha tomado el camino correcto. Llegué con alguna duda, porque el fútbol sala cambia, pero con mis ideas logramos los objetivos. Hace casi 30 años, cuando llegué a Primera División, le ganabas al colista 8-0 jugando regular. En la actualidad, como te despistes, no ganas. Creamos a un equipo con ganas de competir y muy solidario. Me gustó ver al equipo jugar en pista y disfrutar y a la gente también. Incluso le dimos la lata a los equipos de arriba. Me voy contento”.

Muy cerca del play off

Eso sí, continúa dándole vueltas al mal inicio de temporada. “Nos faltaron dos amistosos fuertes en pretemporada para completar la preparación y eso fue culpa mía. No es excusa, pero dejamos de ganar nueve puntos al inicio de liga que terminaron costándonos estar en el play off. Una lástima”, añade.

Resulta curioso que el Ontime del próximo curso, ese que apuesta por la continuidad y que ya renovó prácticamente al 90 por ciento de la plantilla, haga ese viaje sin el entrenador que le salvó del abismo y que lo ha devuelto a la zona noble de la categoría. “Me he jubilado, ha llegado el momento de estar con la familia. En el año 1998 llegué al Femesala y ya antes había estado con la Selección Valenciana y un equipo en las categorías autonómicas que fue el germen del Universidad de Alicante. Han sido 30 años de entrenamientos, viajes en autobús sin abandonar mi trabajo, porque esto del fútbol sala femenino no daba para vivir. Este era el momento de dejarlo. Le estoy muy agradecido a Ana Costa (con la que ya había compartido algún proyecto anterior), la directora deportiva, por traerme a Ourense, por haberme ofrecido la oportunidad de estar en un club histórico de la liga y haber reconducido un proyecto muy interesante. Hay material para hacer cosas interesantes en el futuro”, continúa Navarro.

“No soy el único entrenador, el club sabrá encontrar a alguien que consiga sacar adelante este proyecto. Queda un equipo engrasado y necesita un técnico estable y para un periodo más largo de tiempo. Hay material muy interesante para hacer un buen trabajo con un proyecto súper chulo”, comenta Navarro sobre su sustituto en el banquillo.

¿Y ahora qué?

Lo primero que hará Carlos Navarro después de completar la vorágine de “asuntos pendientes” que tenía en su agenda para estos días, entre ellos “limpiar la piscina de casa”, es tomarse unas merecidísimas y largas “vacaciones”. Después, tal vez regrese a sus orígenes. “No desconectaré del todo del fútbol sala, no en vano ha sido una parte importante de mi vida durante 30 años, pero sería viéndolo desde otra óptica. Yo comencé trabajando con la base y aquello que hice al principio de mi carrera quizá lo retome en algún momento. Eso sí, sería solo echando una mano, pues los fines de semana serán sagrados, los pasaré con mi familia y no voy a viajar. Ahora toca descansar. Eso sí, a partir de ahora seré un hincha más del Ourense Ontime. Me encantaría verlo en una final de la Copa de la Reina o luchando por el título de liga, sería un espectador más. Me he ido muy reconfortado de Ourense”, finaliza.

Con Carlos Navarro se va uno de los históricos de los banquillos nacionales. Dieciséis meses le han bastado para dejar huella en Ourense. ¡Que te vaya muy bonito!

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