España busca una revancha añeja en los cuartos de final

MUNDIAL DE FÚTBOL

La selección de Luis de la Fuente aspira a meterse en las semifinales y hacerlo vengando la eliminación de hace 40 años ante el mismo rival, Bélgica

Los jugadores de la selección española, entrenando en Los Ángeles de cara al partido ante Bélgica.
Los jugadores de la selección española, entrenando en Los Ángeles de cara al partido ante Bélgica.

La selección española se enfrenta en los cuartos de final del Mundial, un encuentro en Los Ángeles en el que busca alcanzar las semifinales mundialistas por segunda vez en su historia en un duelo con cierto sabor a revancha añeja ante los Diablos Rojos.

40 años después la historia da una opción de “vendetta” a España. Uno de los episodios más duros en la relación de la Roja con la Copa del Mundo puede cerrarse. En México 86, el equipo liderado por Emilio Butragueño venía de arrasar a Dinamarca (1-5) en los octavos de final con un póker del Buitre, accediendo a unos cuartos en los que esperaba una sorprendente y en teoría asequible Bélgica, pero acabaría viviendo un desenlace cruel en la tanda de penaltis.

Pero la historia ha cambiado para la selección, con un Mundial y tres Eurocopas ganadas en las dos últimas décadas, la última la de hace dos veranos y que hizo que sea una de las principales candidatas a alzar el trofeo el próximo 19 de julio en Nueva York. Lejos quedan ya las dudas generadas en una pragmática primera fase después de que la campeona de Europa se impusiera en las eliminatorias a Austria (3-0) y, sobre todo, a la también candidata Portugal (1-0). Dos cruces en los que la selección española demostró solvencia a la vez que capacidad de control de los partidos.

La campeona de Europa necesitará mantener el nivel de circulación de balón

Más allá de mantener la seguridad atrás, para alcanzar sus segundas semifinales en una Copa del Mundo tras las de 2010, la campeona de Europa necesitará mantener el nivel de circulación de balón para alcanzar las semifinales ante la previsible intensa presión de un equipo belga, que también parece ir de menos a más pese a que su seleccionador ha sacrificado de su once a dos de sus grandes estrellas, el veterano centrocampista Kevin de Bruyne y el extremo Jéremy Doku.

Sin ellos, logró remontar épicamente a Senegal para superar el primer cruce y luego tiró de despliegue físico para pasar por encima de Estados Unidos en los cuartos de final, en el que ha sido, sin duda, su mejor partido en el torneo. Y es que los Diablos Rojos son el equipo que más presiones y que más esprints de alta intensidad realiza, y el tercero que más pérdidas fuerza a sus rivales de los equipos que siguen en el torneo. Eso sí, tendrán que hacer frente a la importante baja del mediocentro Amadou Onana, por el que podría entrar el veterano Hans Vanaken, con un perfil físico algo más bajo.

Las claves

Y en esa zona de trincheras que los belgas quieren hacer de la medular, Rodri Hernández y Pedri González deben imponer su calidad. Junto a ellos, apuntan a repetir Dani Olmo, sobresaliente en la zona del “10”, y Álex Baena, pese a lo revulsivos que fueron Mikel Merino, autor del gol del triunfo, y Ferran Torres.

Y lo que España espera es que el SoFi Stadium sea el escenario del primer gran partido de Lamine Yamal en la competición. La joven estrella española viene de un partido gris ante la horma de su zapato, Nuno Mendes, pero querrá seguir siendo protagonista ante un lateral seguramente más terrenal como Maxim de Cuyper, pero que contará con ayudas continuas.

También está por ver si Rudi Garcia volverá a sacrificar a De Bruyne, importante por su experiencia y calidad ante una España con mucha fuerza en el medio, y a Doku, lejos de su versión del Manchester City. Romelu Lukaku, pese a marcar en los tres últimos choques, aguardará su oportunidad seguramente en el banquillo de un rival al que España ha ganado sus cinco últimos duelos, pero al que no se mide desde 2016 y desde 1990 en una gran competición.

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