El BCE cumple el guión y baja los tipos en 25 puntos básicos

ECONOMÍA

Continua con su ciclo de flexibilización tras la bajada que realizó en enero en idéntica proporción

La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde.
La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde. | ARNE DEDERT

El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) decidió ayer cumplir con el guión y bajar en 25 puntos básicos los tipos de interés, de forma que la tasa de depósito (DFR) quedará en el 2,50%, la de referencia para sus operaciones principales de refinanciación (MRO) en el 2,65% y la de la facilidad de préstamo (MLF) en el 2,90%. Tal y como daban por descontado los analistas consultados, el BCE continuó con su ciclo de flexibilización tras la bajada de enero, cuando se decantó por recortar en idéntica proporción.

“En particular, la decisión de reducir el tipo de interés aplicable a la facilidad de depósito se basa en su evaluación actualizada de las perspectivas de inflación, de la dinámica de la inflación subyacente y de la intensidad de la transmisión de la política monetaria”, argumentó el instituto emisor.

Según el BCE, el proceso de desinflación sigue avanzando, generalmente, conforme a sus proyecciones. Además, la mayoría de los indicadores de la variable subyacente sugieren que esta se estabilizará de forma “sostenida” en torno a la meta deseada del 2% a medio plazo. Aún así, aseguró que la inflación interna sigue siendo “elevada” porque los salarios y precios en algunos sectores aún están ajustándose a la anterior escalada inflacionista con un “retraso considerable”.

El organismo dirigido por Christine Lagarde indicó que la política monetaria está adoptando una orientación “considerablemente menos restrictiva” dado que las bajadas de los tipos están reduciendo el coste del crédito para empresas y hogares y el crecimiento de los préstamos está repuntando. Al mismo tiempo, las anteriores subidas de tipos son un factor “adverso” para la relajación de las condiciones de financiación. La concesión de préstamos sigue siendo “contenida”.

Estabilizar la inflación

El BCE insistió en que cuenta con la “determinación” de estabilizar la inflación en el objetivo del 2% a medio plazo, para lo que se aplicará un enfoque dependiente de los datos a la hora de fijar los tipos “reunión a reunión”, máxime con el escenario actual de “incertidumbre”. Las decisiones sobre el precio del dinero se basarán en la valoración de las perspectivas de inflación teniendo en cuenta los nuevos datos económicos y financieros, la dinámica de la inflación subyacente y la intensidad de la transmisión de la política monetaria, sin comprometerse de antemano con ninguna senda concreta de tipos.

En cuanto a los programas de compra de activos (APP) y el de compras de emergencia frente a la pandemia (PEPP), el BCE indicó que el tamaño de las carteras siguen reduciéndose a un ritmo “mesurado y predecible” al haberse dejado de reinvertir el principal de los valores que van venciendo.

El BCE pronostica que la inflación general se situará en promedio en el 2,3% en 2025, el 1,9% en 2026 y el 2% en 2027. “La revisión al alza de la inflación general para 2025 refleja un mayor dinamismo de los costes energéticos”, motivó el banco central. De su lado, la inflación subyacente, aquella que excluye la energía y los alimentos por la mayor volatilidad de sus precios, se situará de media en el 2,2% en 2025, el 2% en 2026 y el 1,9% en 2027.

Lagarde ve riesgos "por todas partes"

La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, evitó ofrecer ninguna pista sobre los próximos pasos del Consejo de Gobierno con respecto de los tipos de interés, después de confirmar ayer la quinta bajada consecutiva y la sexta en siete reuniones, debido a la creciente incertidumbre y a múltiples riesgos “por todas partes” que amenazan con cambiar drásticamente la situación y las proyecciones de la institución.

Dada esta situación “evolutiva” y con vistas a la próxima reunión sobre tipos del Consejo de Gobierno del BCE, que se celebrará el próximo 17 de abril, Lagarde subrayó el “enorme nivel de incertidumbre” que se suma a un proceso de desinflación “por buen camino” y una política monetaria que se está volviendo significativamente menos restrictiva.

“Tenemos riesgos por todas partes, incertidumbre por todas partes”, advirtió la francesa, añadiendo que, en tales circunstancias, la determinación del Consejo es “alcanzar el destino”, pero sin comprometerse de antemano con ningún camino en particular y dependiendo más que nunca de los datos.

“Si los datos nos indican que para alcanzar el objetivo la política monetaria adecuada debería ser recortar, lo haremos, pero si, por el contrario, los datos indican que no es así, entonces no recortaremos y haremos una pausa”, defendió, aún a pesar de que “algunos lo encontrarán frustrante”. “En las circunstancias que enfrentamos en este momento, cualquier otra cosa no sería muy responsable”, afirmó la presidenta del BCE.

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