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Deoleo provoca la “guerra del aceite” entre Italia y España
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La multinacional italiana Coricelli elevó su oferta por Deoleo hasta los 500 millones de euros, superando las propuestas de las españolas Dcoop y Acesur, y reclamó la exclusividad de la negociación hasta el cierre de la operación. En concreto, la firma de aceite de oliva de Pietro Coricelli, tras recibir hace una semana la notificación por parte de KPMG, uno de los asesores de la operación junto a William Blair, de su exclusión del proceso de venta del fabricante de Carbonell y Bertolli, reaccionó presentando el pasado 15 de agosto, en pleno “ferragosto” italiano, una contraoferta de 500 millones de euros para superar los 470 millones de euros ofrecidos por Dcoop y los 460 millones de Acesur, según informó el diario italiano Italia Oggi.
Además de elevar la oferta, superando así las de las compañías españolas, Coricelli habría reclamado la condición de tener “exclusividad en la negociación” hasta el cierre de esta operación. Por otro lado, fuentes conocedoras indicaron que esta operación se estructura directamente a través de Farmers Elite Global, la sociedad española “holding” y matriz global de todo el conglomerado empresarial de la familia italiana.
De hecho, esta sociedad, de la que penden todas las del grupo tanto en España como en Italia (dentro de esta está Pietro Coricelli SPA) y en Estados Unidos, está domiciliada en Sevilla desde 2015. Además, las mismas fuentes precisaron que el negocio en España es incluso anterior, ya que también es propietaria de firmas como Aceites Abasa (Baena, Córdoba), adquirida a principios de los años 2000.
La venta del propietario de Koipe y Carbonell se aceleró en estas semanas y se prevé que se cierre en septiembre, después de que los fondos CVC y Alchemy, que cuentan con el 50,9% y el 40,3%, respectivamente de Deoleo, confirmaran que están analizando alternativas estratégicas sobre su inversión, entre las que no descartaban la “posible venta” de la totalidad o de “parte de sus activos y negocios”, según informaron a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Deoleo precisó que a fecha del 19 de agosto “no se había tomado ninguna decisión definitiva” y subrayó que desconocía si el proceso, que se encuentra “actualmente en curso”, derivará en una “operación concreta ni, en su caso, los términos en que esta podría llevarse a cabo”. Una operación que disparó las acciones de la multinacional oleíca española, que llegaron a anotarse un incremento el pasado miércoles de hasta el 25,14%, pero que registraron caídas el viernes de hasta el 2,92%, hasta intercambiarse a un precio de 0,466 euros. En este contexto, el sindicato CCOO exigió un comprador para Deoleo que garantice el empleo de calidad y el arraigo industrial en la comunidad, por lo que reclamó la entrada de un comprador que priorice los proyectos de capital nacional y rechazó la llegada de fondos o competidores que pongan en riesgo la reputación del producto o perjudiquen la estabilidad laboral.
Deoleo llega a la actual batalla por su control después de cerrar un ejercicio de fuerte recuperación. La multinacional aceitera facturó 820,9 millones de euros en 2025, frente a los 996,6 millones de euros de 2024, una caída en valor vinculada, entre otros factores, a la normalización de los precios del aceite de oliva. Sin embargo, la compañía elevó un 10,6% el volumen de ventas, hasta los 158,3 millones de litros, y mejoró notablemente su rentabilidad.
El resultado bruto de explotación, EBITDA, creció un 50%, hasta alcanzar los 50 millones de euros, mientras que el grupo volvió a los beneficios con un resultado neto de 19,7 millones de euros, frente a las pérdidas de 54,5 millones registradas en 2024. La mejora de sus cuentas, unida al valor internacional de marcas como Carbonell, Koipe, Hojiblanca, Bertolli o Carapelli, explica el interés despertado por la compañía en plena pugna por su adquisición.
La recuperación también se trasladó al inicio de 2026. En el primer semestre, Deoleo registró unos ingresos de 393,2 millones de euros y un beneficio neto de 19,4 millones, en un contexto marcado por el proceso abierto por sus principales accionistas para analizar alternativas estratégicas, incluida una posible venta. La compañía afronta así este proceso con una situación financiera más sólida que en ejercicios anteriores y con sus principales marcas reforzando su presencia en los mercados internacionales. La evolución del consumo y la progresiva normalización de los precios del aceite han marcado la estrategia del grupo durante los últimos meses.
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