FESTIVAL INTERNACIONAL
Vilariño de Conso despide el XI ViBoMask
ENTROIDO
El Entroido de Maceda gana más peso cada año en el calendario de la provincia, especialmente este sábado de Entroido con la Baixada da Marela, una cita que combina la identidad macedá con el orgullo rural y por la que opta cada vez más gente.
Pertrechados con sus atuendos característicos para este día -pieles, máscaras de madera con cuernos y pinturas faciales-, los macedaos se dieron cita en el Alto do Toural, que con el paso de las horas fue convirtiendose en el epicentro de la fiesta. Bombos, música y mucho ambiente amenizaron la tarde hasta que llegó la hora señalada.
Con el velo de la noche empezaron a arder los primeros fachones. Acompañada de miles de personas expectantes, la Marela emprendió el descenso por las calles de Maceda entre fuego, ruido y harina. La espectacular estampa que ofrece esta fecha se acompaña de un sentimiento de arraigo entre los vecinos, orgullosos de sus raíces. No solo los participantes en la procesión terminan cubiertos de harina, todos los presentes tuvieron la oportunidad de mancharse.
Las pancartas acompañando a la protestas del sector primario se hicieron notar, especialmente en un día que además de reflejar la identidad del municipio, demuestra que el Entroido no se entiende sin la tradición rural. “Esto é Entroido, sen as tradicións só é carnaval”, sentenciaron varios macedaos.
La marcha descendió hasta llegar al corazón de Maceda, donde entre risas, bebida y mucha música los entroideiros disfrutaron de una noche perfecta para celebrar uno de los tesoros del Entroido de la provincia.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
FESTIVAL INTERNACIONAL
Vilariño de Conso despide el XI ViBoMask
PRESERVACIÓN DE TRADICIONES
Nacho Rovira, coleccionista: "La Pantalla de Xinzo es una de las máscaras más originales del mundo"
EXPOSICIÓN DE MÁSCARAS
Galería | El espíritu del Entroido de Ourense se deja ver en el Museo do Pobo Galego
Lo último
LOS LIBROS QUE LEO
"Cartas a un joven poeta" para una búsqueda de la paz interior
OBRAS Y SOCAVONES
Ourense, la ciudad de las vallas infinitas