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DOMINGO FARELEIRO DE ENTROIDO
El Entroido de Xinzo de Limia dio comienzo con la celebración del Fareleiro, una cita que cada año reúne a miles de personas para dar la bienvenida al mes más esperado del calendario.
Cientos de personas llenaron la Plaza Mayor de la villa antelana, que, a pesar de las precipitaciones intermitentes que convirtieron el suelo en una masa resbaladiza, no dudaron en dar rienda suelta a la harina, pintando de blanco caras y calles por igual.
Desde por la mañana, decenas de paisanos salieron al Fareleiro, refugiándose de la lluvia en los bares de la plaza. Más de un despistado recibió harina de pleno en la cara, despertándolo a golpe de Entroido. Otros, veteranos de otras ediciones, no dudaron en recurrir a gafas de esquiar para frenar los ataques.
Xinzo de Limia echó de menos este año a muchas caras conocidas del Entroido, entre ellas a Pucho, uno de los entroideiros por antonomasia de la villa, fallecido recientemente. Su pasión se personificó en todos los que, a pesar de las amenazas del clima, decidieron salir a la calle.
Pasadas las 17.00 horas llegó el carro cargado de harina, dando comienzo a la cita oficial de la programación. Desde el centro de la plaza, la harina salía despedida como las rocas de un volcán en erupción, a discreción. Las horas pasaron y, aunque el frío y el viento permanecieron, las precipitaciones se fueron, dejando una tarde perfecta para dar la bienvenida al Entroido.
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