Verín reinventa el capuchón de Entroido

PRENDA TÍPICA

Un novedoso obradoiro centrado en el capuchón, una de las prendas más típicas e históricas del Entroido de Verín, aspira a revitalizar su uso entre las nuevas generaciones, dándole de paso una nueva vida a todo tipo de telas antiguas

La profesora, Carme Gómez -segunda por la izq.- orientando a las participantes en el Obradoiro do Capuchón (FOTO: SABELA SOUTO).
La profesora, Carme Gómez -segunda por la izq.- orientando a las participantes en el Obradoiro do Capuchón (FOTO: SABELA SOUTO).

A lo largo de dos fines de semana, 12 verineses de distintas edades han puesto a prueba sus dotes en confección en una de las aulas-taller de la Casa da Xuventude, ocupado en estas fechas por el Obradoiro del Cigarrón.

Allí, rodeados de máquinas de coser, este grupo de entroideiras, prácticamente todas mujeres, ha aprendido a elaborar un capuchón desde cero, a partir de sus telas favoritas, pero con predominio de diseños coloridos y llamativos.

La organización de esta original iniciativa corrió a cargo de la joven profesional del audiovisual Sabela Souto, con el fin de volver a poner de moda entre las nuevas generaciones el capuchón, una prenda que ha convivido junto al cigarrón a lo largo de la historia, y que ha protagonizado incontables bailes, romances y “falcatruadas” en el Entroido local.

Las alumnas se pusieron a prueba con las antiguas máquinas de coser (FOTO: SABELA SOUTO).
Las alumnas se pusieron a prueba con las antiguas máquinas de coser (FOTO: SABELA SOUTO).

Su función principal, emparejado con una máscara, es la de “despersonificar” a su portador, ocultando su identidad real. No menos importante es su capacidad para almacenar “fariña” en sus generosos bolsillos y proteger a la vez frente a ataques indeseados.

Por su parte, la profesora de este primer Obradoiro do Capuchón ha sido la “artesá da agulla” Carme Gómez que, pese a tratarse de una vestimenta de origen popular, compartió con el alumnado un patrón creado por ella misma.

En las dos primeras jornadas cortaron las piezas más pequeñas (capa, capucha y bolsillos), la parte delantera y trasera. Este pasado sábado y domingo ya entraron de lleno en la costura, con el montaje final del capuchón.

Costurera y nieta de sastre, Gómez se muestra “orgullosa” de acercar su arte a gente que “nunca vira unha máquina de coser”, y reivindica el capuchón frente a los “disfraces de peluches de agora”.

Anécdotas

Para la organizadora, lo mejor de la experiencia ha sido “traballar en grupo, axudándonos entre todas, tanto as que tiñan experiencia cosendo como as que non”. Además, Sabela Souto destaca el buen ambiente intergeneracional: “Saíron á luz anécdotas do Entroido, e as máis maiores faláronos da súa xuventude, de como ligaban co capuchón e a máscara porque ninguén as coñecía, ata os intercambiaban para manter o incógnito”.

Para Souto, reivindicar el capuchón es algo lógico porque se trata de una prenda “simple, cómoda e económica; é coma un chándal, un fondo de armario perfecto que todo o mundo debería ter no Entroido para levar por enriba”.

Los capuchones, ante las pruebas finales (FOTO: SABELA SOUTO).
Los capuchones, ante las pruebas finales (FOTO: SABELA SOUTO).

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