España exige a Italia levantar los controles a españoles o adoptará medidas proporcionales

ESPACIO SCHENGEN

El Gobierno de Pedro Sánchez pide al de Giorgia Meloni ponga fin a los controles con España en un plazo de tres días y trate a los españoles como al resto de ciudadanos europeos sino tomará medidas

La primera ministra de Italia Giorgia Meloni, en una imagen de archivo.
La primera ministra de Italia Giorgia Meloni, en una imagen de archivo. | Europa Press

El Gobierno ha emplazado a Italia a que levante ya la suspensión del espacio Schengen impuesta tras la crisis migratoria en Ceuta de hace más de una semana y le ha dado un plazo de tres días, hasta el domingo 9 de agosto, para que lo haga o, si no, "España se verá obligada a adoptar medidas proporcionales para proteger los intereses y la dignidad de sus ciudadanos".

Fuentes gubernamentales han apremiado al Gobierno de Giorgia Meloni para que rectifique su postura, "ponga fin a los controles y trate a los españoles como al resto de ciudadanos europeos".

Desde el Gobierno español han denunciado que el pasado 1 de agosto Italia reintrodujo "los controles en frontera con España", lo que ha afectado "a la movilidad de miles de pasajeros y generando inseguridad jurídica en pleno periodo estival".

En Moncloa han recordado que la medida se ha llevado a cabo "sin precedentes en la historia reciente", además de adoptarse "sin aviso previo, de forma unilateral, y con argumentos espurios que no se ajustan ni al Código de Fronteras Schengen ni a la verdad". "Es injusta, contraria a los intereses de la UE, y discriminatoria para la población española", han reiterado sobre la iniciativa.

El Ejecutivo ha insistido en que Meloni obvia que ninguno de los migrantes que accedieron de forma irregular a Ceuta la semana pasada "pudo ni puede entrar libremente al espacio Schengen porque la ciudad autónoma" tiene "un régimen especial en el mismo". También han subrayado que la "práctica totalidad" de los migrantes ilegales "ya han retornado a Marruecos".

Al igual que señaló el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, las fuentes también han indicado que Italia es, según Frontex, el "Estado miembro que más cruces irregulares ha registrado en los últimos años, con cifras que han llegado a duplicar las de España" y que su Gobierno, desde el año 2022, "no cumple el Reglamento de Dublín, generando una carga adicional de la presión migratoria al resto" de países europeos.

Pese a ello, el Gobierno español ha defendido que "nunca ha introducido controles para Italia y "siempre se ha mostrado solidario", acogiendo "parte de los migrantes que llegaron a Lampedusa en 2023 y abriendo sus puertos de forma recurrente a migrantes que son rescatados en la ruta del Mediterráneo central".

Crisis diplomática generada

El Gobierno italiano suspendió temporalmente el pasado 31 de julio el acuerdo Schengen con España, lo que paralizó la libre circulación entre las fronteras marítima y aérea, y activó controles en respuesta a la crisis migratoria en Ceuta, una medida que Roma ha defendido como necesaria para "salvaguardar la seguridad nacional".

Desde Italia señalaron que los controles en frontera no implicarían ningún cambio para los ciudadanos italianos, españoles y de otros países pertenecientes al espacio Schengen que viajen a Italia, sino que afectarían solo a nacionales de países extracomunitarios que viajen desde España. Sin embargo, en aeropuertos italianos como Roma o Venecia hay una fila específica en el control para los viajeros que lleguen exclusivamente desde España acrediten su documentación.

El cierre del espacio Schengen desencadenó una crisis diplomática entre ambos países, con la convocatoria del embajador de Italia en Madrid, Giuseppe Buccino Grimald. El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, reprochó además a su homólogo italiano que vinculara la llegada masiva de migrantes a Ceuta con la regularización, calificándolo de "demagogia partidista".

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