El fiscal pide 15 años para el exministro de Rajoy Fernández Díaz por la Kitchen

"BOICOTEAR" LA INVESTIGACIÓN

La Fiscalía ve probado que Kitchen fue un operativo "criminal" para "boicotear" la investigación de Gürtel. Implica a Fernández Díaz y su ex "número dos" en el presunto espionaje al extesorero del PP Luis Bárcenas.

El exministro del interior del PP, Jorge Fernández Díaz.
El exministro del interior del PP, Jorge Fernández Díaz. | Europa Press

La Fiscalía Anticorrupción considera probado que la operación Kitchen fue “un operativo parapolicial criminal para recabar información comprometedora y grabaciones sobre dirigentes del PP que pudiera atesorar el extesorero del PP Luis Bárcenas, todo ello con el objetivo de boicotear la investigación policial y judicial sobre el caso Gürtel”. Así lo expuso el fiscal César de Rivas durante la presentación de su informe final en el juicio de Kitchen, en el que pidió condenar a 15 años de cárcel al exministro del Interior Jorge Fernández Díaz y su “exnúmero dos”, Francisco Martínez, a quienes acusó de tener pleno conocimiento del presunto espionaje al extesorero, que habría tenido lugar en 2013, durante el Gobierno de Mariano Rajoy.

Además de Fernández Díaz y Francisco Martínez, también están acusados el ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional Eugenio Pino, el comisario jubilado José Manuel Villarejo, el comisario Andrés Gómez Gordo, el exchófer de la familia Bárcenas Sergio Ríos o el exjefe de Asuntos Internos de la Policía Nacional Marcelino Martín Blas. “Desde el momento en que fue concebido el operativo, ya se puso de manifiesto la finalidad, si se nos permite, delictiva, de todo el operativo. Nada tenía que ver con la investigación del caso Gürtel, sino todo lo contrario. Estaba dirigido a obtener información y documentación que pudiera resultar comprometedora para el PP y para sus máximos dirigentes y dirigida, precisamente, a boicotear, a obstaculizar aquella investigación judicial del caso Gürtel”, resumió el fiscal.

De Rivas explicó que antes de que se llevaran a cabo algunos de los hechos investigados en el juicio, como la captación de Sergio Ríos, chófer de la familia Bárcenas, como confidente de la presunta trama, o las vigilancias sobre Rosalía Iglesias, esposa de Luis Bárcenas, los acusados ya habían mostrado interés por “recabar información y documentación” que Luis Bárcenas pudiera tener en su poder.

Información sensible

Esa información, que estaría relacionada con Gürtel, podía “resultar comprometedora para el PP y para sus máximos dirigentes, incluyendo, desde luego, las grabaciones” que Bárcenas decía que tenía sobre el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy o el exdirigente “popular” Javier Arenas, continuó. El interés por la documentación de Bárcenas “se plasmó en las agendas y diarios de Villarejo, una persona que cuando hablaba con terceros podía incluso fanfarronear o exagerar, pero que cuando escribía en sus agendas no se engaña a sí mismo y redactaba exactamente lo que estaba viviendo”, subrayó. “Lo relevante de las anotaciones no es tanto el hecho en sí de la captación como que plasma la participación de todos y cada uno de los encausados”, precisó.

El representante del Ministerio Público rebatió el argumento principal esgrimido por los mandos policiales acusados en el juicio, que a lo largo del proceso defendieron que Kitchen fue un operativo de inteligencia legal que tenía como objetivo encontrar un dinero que Bárcenas habría escondido en el extranjero.

Contenido patrocinado

stats