La Guardia Civil concluye que del carril de Adamuz se rompió la noche de antes pero el sistema de detección no dio el aviso
SABOTAJE DESCARTADO
Un informe concluye que el fallo en un carril se produjo un día antes del siniestro y que el sistema no alertó por falta de fiabilidad. Descarta el sabotaje.
La Guardia Civil ha descartado que el accidente ferroviario ocurrido el 18 de enero en Adamuz (Córdoba), en el que murieron 46 personas tras la colisión de trenes de Iryo y Alvia, se debiera a un sabotaje o ataque terrorista. Un informe señala como causa principal la rotura de la vía, producida el día anterior al siniestro, que no fue alertado por el sistema de detección.
Rotura previa sin alerta
Según los investigadores, el fallo se registró a las 21:46 horas del 17 de enero en un tramo concreto de la línea. Aunque el sistema detectó una alteración eléctrica compatible con la rotura, no generó ninguna alerta automática debido a su “falta de fiabilidad”.
El informe indica que, pese a que las especificaciones contemplaban la detección de fracturas, Adif no exigió que el sistema estuviera preparado para alertar de este tipo de incidencias.
Sin indicios de sabotaje ni error humano
Las pruebas realizadas descartan completamente la presencia de explosivos o sustancias corrosivas, así como cualquier indicio de actividad terrorista. También se excluye una conducción negligente por parte de los maquinistas.
Los agentes señalan que aún no se ha podido determinar si fue la rotura del carril la que provocó el fallo en la soldadura o al contrario. Para avanzar en la investigación, se ha tomado declaración a 19 maquinistas que circularon por ese tramo el día del accidente.
Algunos trenes presentaban marcas compatibles con daños en el raíl, lo que refuerza la hipótesis del fallo estructural. El carril afectado, de acero R350HT y fabricado en 2023, formaba parte de un lote recientemente instalado en la zona.
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