Adiós a Berardo Manuel Araujo Álvarez, un vecino muy querido en A Pobra de Trives
OBITUARIO
Berardo Manuel Araujo Álvarez murió a los 78 años de edad
La villa de A Pobra de Trives despide estos días a Berardo Manuel Araujo Álvarez, fallecido a los 78 años, un vecino muy querido y una figura activa en la vida social, cultural y deportiva de la comarca durante más de medio siglo. Su marcha deja un vacío en un pueblo al que dedicó tiempo, cariño y trabajo, y por el que siempre sintió un amor profundo y sincero.
Berardo fue, ante todo, un enamorado de Trives. Participó en innumerables actividades, presidiendo asociaciones, colaborando con colectivos y estando siempre presente allí donde hubiese algo que hacer por el bien del pueblo. Su implicación fue constante y generosa, convirtiéndose con los años en una de esas personas que forman parte indiscutible del latido de un pueblo, alguien a quien ver disfrutando de su Trives cada uno de sus días.
Sus primeros pasos educativos los dio en el colegio Santa Leonor de Trives, con los Hermanos de La Salle. A los diez años marchó a Ourense para estudiar con los Salesianos, una etapa que siempre recordó con especial cariño. El destino quiso que años después regresara a aquel colegio, esta vez como profesor de Educación Física, impartiendo clases a principios de los años 70. Aquellos años estuvieron marcados por su dedicación al deporte: impulsó equipos con éxito a nivel provincial, especialmente en voleibol, y haciendo que el baloncesto llegase a la plaza del pueblo para que todos los vecinos pudieran disfrutarlo. Él mismo recordaba aquellos tiempos como una etapa hermosa y llena de vitalidad.
Pionero del deporte local, Berardo fue miembro fundador de la Sociedad Deportiva Cabeza Grande en 1971, nacida casi a la par que el Club Alpino Manzaneda. Su pasión por la montaña y por el esquí lo llevó a participar en campeonatos y, sobre todo, a formar parte de prácticamente todas las actividades que se organizaban en Cabeza de Manzaneda. Su vínculo con la estación de montaña fue constante, ya desde los años 60, cuando todavía no existían las instalaciones actuales y él conocía cada palmo de la sierra. Con el nacimiento de MEISA, y trabajando entonces en la notaría de Trives, tuvo el importante papel de realizar las escrituras de obra nueva y división horizontal de la estación, un trabajo del que siempre estuvo orgulloso.
Su vida profesional estuvo estrechamente ligada a las notarías. Comenzó en la de Ourense en 1969, pasó después a la de Trives hasta 1984 y regresó a Ourense, donde trabajó con distintos notarios. En 1996 llegó a trabajar con el notario Luis Rajoy Brey, hermano del ex presidente del gobierno, Mariano Rajoy, con quien Berardo se trasladó a Vigo en 2001. Cuando el notario marchó a Madrid, él continuó su labor junto a Pedro Riol. Su profesionalidad, discreción y largo recorrido lo convirtieron en una figura muy respetada en su trabajo.
Su compromiso con el pueblo también se reflejó en Cruz Roja, donde fue presidente en Trives desde el año 1976 hasta 1986. En esa etapa se creó la Cruz Roja Alpina, una unidad única en Galicia. Por su dedicación recibió la Medalla de Plata de la institución. Siempre lamentó la desaparición de aquella unidad, que había supuesto un orgullo para la comarca. Además de Cruz Roja, participó activamente en numerosas asociaciones y colectivos: el Club de Montaña, la Caniceira, el Motoclub y muchos otros en los que siempre colaboró de forma altruista.
Tan activo y con ganas de hacer cosas por su pueblo, también tuvo presencia en la vida política local hace muchos años, como concejal de UCD.
En los últimos años, Berardo era presidente de la Asociación de Antiguos Alumnos Santa Leonor – Virgen de la Luz, desde la que contribuía a mantener vivo el recuerdo del antiguo colegio. Junto a un grupo de compañeros, lograba cada año reunir a unas doscientas personas en una comida de hermandad que fortalecía vínculos y mantenía viva la memoria compartida.
Hombre religioso y fiel devoto del Santo Cristo de Trives, hasta hace apenas un año, presidió la Cofradía del Santo Cristo de la Misericordia de Trives.
Otra de sus grandes pasiones, quizá la más íntima, fue su colección de colecciones. Entre todas, destacaba su extraordinaria colección de belenes del mundo: más de cuatrocientos nacimientos procedentes de los cinco continentes, elaborados a mano con materiales y estilos de múltiples culturas. Cada Navidad mostraba esta colección en Trives, convirtiéndola en una especie de viaje por el mundo sin salir de la villa, un regalo para vecinos y visitantes.
Hijo del conocido veterinario de la comarca, también llamado Berardo Araújo, y de Adelaida Álvarez, creció con sus ocho hermanos en la Casa Grande, que años después se convirtió una de las primeras casas de turismo rural de Galicia, actualmente regentada por un hermano suyo. A lo largo de su vida mantuvo siempre un estrecho vínculo con sus raíces, con la estación invernal y con los que fueron años gloriosos de Manzaneda, disfrutando junto a José Luis Outeiriño de actividades, iniciativas y momentos que hoy forman parte de la historia de la montaña.
En el plano personal, Berardo encontró el amor en María Isabel Rodríguez. Ella vivía entonces en Francia, aunque su familia tenía panadería en Trives, y mantuvieron un noviazgo a distancia hasta que decidió regresar para formar con él una familia. De ese matrimonio nació su único hijo, Luis Berardo, con quien compartió aficiones, amigos, muchos momentos y una complicidad profunda. Era habitual ver a Berardo y a su esposa paseando juntos por las calles del pueblo, saludando a los vecinos y conversando con todos, o con su hijo compartiendo tertulia y amigos. Era, sencillamente, un hombre querido por todos.
Hoy Trives llora la pérdida de un vecino generoso, cercano y siempre dispuesto a ayudar. Su legado permanece vivo en las personas que lo conocieron, en las asociaciones que impulsó, en los proyectos que defendió, en la vuelta al mundo con sus belenes, en la montaña que amó y en cada rincón del pueblo al que tanto entregó.
El funeral por Don Berardo Manuel Araujo Álvarez se celebrará este sábado a las 16:00 horas en la iglesia parroquial de Trives, con posterior conducción del difunto al cementerio de la localidad.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último