Muere Félix Rodríguez Montenegro, profesor en Maristas
OBITUARIO
El hermano marista Félix Rodríguez Montenegro, recordado por varias generaciones de alumnos y docentes en la ciudad, falleció este martes en A Coruña a los 83 años, tras 65 dedicados íntegramente a la vida religiosa y educativa.
Félix Rodríguez Montenegro nacido en enero de 1943 en Brime de Urz, Zamora, ingresó con solo 11 años en el Juniorado de Venta de Baños, una de las casas de formación más emblemáticas de la congregación. Allí inició un camino que lo llevaría a profesar como novicio en 1954 y a trasladarse poco después a Tui, donde continuó su preparación espiritual. En la finca de Lagarteira emitió sus primeros votos en 1959, un lugar al que siempre permaneció vinculado y donde reposarán sus restos tras la misa funeral que se celebraba el jueves en la capilla del tanatorio Servisa, antes de la cremación.
A lo largo de su extensa vida apostólica, el hermano Félix ejerció su labor en numerosos destinos: Villarrín de Campos, en su Zamora natal; Vigo, Tui, Barcelona, Madrid, Oviedo, Santa Lucía de Gordón, Ourense y, finalmente, A Coruña. donde falleció.
Su etapa en Ourense fue especialmente significativa. Allí formó parte del equipo educativo marista en años de intensa actividad pastoral y docente, caracterizándose por su dedicación constante y su presencia discreta pero siempre disponible. Muchos antiguos alumnos recuerdan su trato sereno, su habilidad para transmitir valores y su implicación en la vida cotidiana del colegio, donde combinaba la enseñanza con tareas comunitarias y actividades formativas.
Además de su labor docente, el hermano Félix destacó por su talento artístico. Era un excelente dibujante y pintor, y dedicó buena parte de su tiempo a la creación de belenes navideños, auténticas obras de artesanía que cada año despertaban admiración en la comunidad educativa y decoraban el hall de acceso al colegio ourensano en época navideña. Su sensibilidad estética y su cuidado por los detalles se convirtieron en una seña de identidad que muchos recuerdan con afecto.
El superior provincial comunicó su fallecimiento a la comunidad marista de A Coruña, que ha expresado su pesar por la pérdida de un religioso que dedicó su vida a la educación y al acompañamiento de los jóvenes. Su figura queda ligada a décadas de trabajo silencioso, constante y profundamente humano.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último