Adiós a Fernando Gómez Álvarez, el sindicalista fiel en la defensa de sus compañeros en Ourense
OBITUARIO
Se vaya el amigo por ese insondable mar que amaba, mientras sus aventadas cenizas, hasta quizás algún día podrían depositarse en la algarviana costa.
Ese Fernando, trabajador, que de la discreción lema hizo, nos acaba de dejar en este Ourense, como si al final de un verano de quIen gozador como pocos de la costa portuguesa. Parecería como asociado a su sino el marcharse cuando el Sol se va camino de la mar océana, en ese Atlántico que él tanto amaba desde su vacacional Algarve.
Empeñado en la mejora de sus compañeros, el apacible Fernando era el sindicalista de la UGT de los más representativos de entre sus colegas de la desaparecida Caixa Ourense siendo una de las piezas en las negociaciones allá donde se tratase de mejorar las condiciones laborables de su colegas, y también cuando se produjo la primera fusión con Caixa Vigo y la posterior con Pontevedra derivando en la Caixa Nova; luego con la de Galicia pasando a llamarse CaxaNovaGalicia, que entrando en colapso por arrastrar deudas millonarias en la gestión inmueble, se cree entró en una quiebra sugerida, fue subastada al mejor postor, en este caso el elegido fue Bandesco venezolano que la convirtió en la actual Abanca. Fernando no fue ajeno a muchas de las negociaciones de fusión.
Compañero inmejorable deja una inestimable estela de su paso por la vida laboral, porque aun valiéndole algunos disgustos, perseveraba en que la labor de los sindicatos era indispensable en la vida laboral; de ahí su entrega.
Hoy sentimos un cierto vacío, sobre todo entre los que aun frecuentamos su amistad y la pertenencia a varios foros entre ellos el Foro Corredoira donde Fernando se hizo referente. De aquí que todos sintamos su pérdida o esa que creemos cuando como una estela subsigue al tránsito por esta vida de los que de modo singular se implicaron en la lucha por los demás. Conscientes de ello, esos compañeros que transmitían mensajes de pesar por la desaparición de un amigo cuando aun no recuperados del tránsito de ese otro Juan F. Novo. Estos dos amigos dejan un hueco que se notará más allá de cuando, como a Juan y Fernando, aún se les llore.
Para su viuda Carmen el pesar de todos los que con él formamos en la vida laboral de las fenecidas Caixas, la cual hizo que se trabase imperecedera amistad a la que Fernando acreedor se hacía por su entrega, y un saber hacer y estar que con tanta naturalidad desplegaba.
Se vaya el amigo por ese insondable mar que amaba, mientras sus aventadas cenizas, hasta quizás algún día podrían depositarse en la algarviana costa.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último
TEATRO PRINCIPAL
Nueva propuesta escénica de Sarabela Teatro
PRESIÓN SOBRE LOS PRECIOS
Gráfico | La inflación se dispara al 4,3% en agosto por el encarecimiento de los carburantes