La alerta por la sequía se mantiene pese a las lluvias

RESERVAS DE AGUA

Las últimas precipitaciones no mejoraron los indicadores y 32 municipios continúan en alerta.

Reunión de la Oficina da Seca a finales del pasado julio.
Reunión de la Oficina da Seca a finales del pasado julio. | La Región

La Xunta, a través de la Oficina Técnica da Seca, decidió este miércoles mantener invariable las medidas tomadas frente a la sequía, con 32 municipios en alerta y otros 59 en prealerta, al considerar que las precipitaciones registradas en los últimos días “aún no han tenido reflejo” en los indicadores empleados para la evaluación.

En concreto, son 91 ayuntamientos los que están total o parcialmente incluidos en las unidades territoriales afectadas. En la alerta -el segundo nivel más grave de los tres existentes- se mantienen los sistemas del río Lérez, en Pontevendra, y del río Anllóns y la costa de A Coruña hasta el límite con Arteixo, además de la aplicación de medidas equivalentes en Baiona.

Por su parte, están afectadas por la prealerta otras cuarto unidades territoriales: el río Tambre y la ría de Muros; el río Grande, en Camariñas; el río Mandeo y la ría de Betanzos, y el río Landro y el río Ouro.

En este caso, la incidencia práctica es desigual, ya que en algunos municipios solo una parte reducida del territorio pertenece a la unidad afectada. Por tanto, la prealerta tiene mayores implicaciones sobre 35 de los 59.

Esta nueva decisión fue tomada ayer por la mañana en la Oficina Técnica da Seca, presidida por el gerente de Augas de Galicia, Gonzalo Mosqueira, y a la que también acudieron otros cargos directivos del organismo y representantes de Protección Civil, Meteogalicia y de las Consellerías de Sanidade y do Medio Rural.

Sin recuperación

En ella, los técnicos han determinado que las lluvias “aún no han tenido reflejo” en los indicadores empleados para la evaluación, que se traducen en los datos meteorológicos, la evolución de los caudales circulantes mensuales en los ríos de la cuenca y otros indicadores recogidos en el plan autonómico.

De este modo, su efecto deberá analizarse en el siguiente informe “a la vista de la evolución y de las condiciones establecidas”. Según la Xunta, en los datos de embalses a 24 de agosto “aún no se observa una recuperación de las reservas y cabe evaluar ahora el efecto de esas precipitaciones sobre los caudales de los ríos y los indicadores de escasez”.

En detalle, los embalses de abastecimiento de Galicia-Costa se sitúan, en base a los últimos datos disponibles, en el 62,5% de su capacidad, 11,4 puntos porcentuales por debajo del nivel registrado en las mismas fechas del año pasado.

Además, el plan establece condiciones de salida de los escenarios que exigen una recuperación “suficientemente consolidada” de los indicadores, “por lo que un episodio puntual de lluvia no implica automática levantar una prealerta o una alerta”, comenta la Consellería do Medio Ambiente, de la que depende Augas de Galicia.

Nivel de alerta

El nivel de alerta es el segundo más alto de los establecidos en el plan de la demarcación Galicia-Costa para la gestión de situaciones, por debajo de la emergencia. A efectos prácticos, por ejemplo, supone la prohibición de “usos prescindibles”, tales como el baldeo de calles, el llenado de piscina y la riega de jardines.

Los 32 municipios afectados por la alerta o medidas equivalentes a ella son Beariz, Barro, Bueu, O Campo Lameiro, Cangas, Cerdedo Cotobade, A Estrada, Forcarei, A Lama, Marín, Meaño, Meis, Moaña, Moraña, Poio, Ponte Caldelas, Pontevedra, Sanxenxo, Silleda y Vilaboa, de la unidad del río Lérez; Arteixo, Cabana de Bergantiños, Carballo, Cerceda, Coristanco, Culleredo, A Laracha, Malpica de Bergantiños, Ponteceso, Tordoia e Zas, del Anllóns, y Baiona.

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