El AVE vuelve a ser una trampa para millares de viajeros en Galicia

COLAPSO EN LA ESTACIÓN DE OURENSE

Un enganchón en O Irixo parte Galicia en dos y atrapa a casi 3.000 viajeros. La avería en la catenaria cortó la línea Ourense-Santiago provocando el caos en la estación, con pasajeros de toda la comunidad

Aglomeración de pasajeros, ayer a media tarde, en la estación Empalme de Ourense.
Aglomeración de pasajeros, ayer a media tarde, en la estación Empalme de Ourense. | José Paz

El sistema ferroviario volvió a saltar por los aires este miércoles, dejando a Ourense como la zona cero de un desastre logístico sin precedentes recientes. Un grave fallo técnico en la catenaria a la altura de O Irixo colapsó por completo el corredor de alta velocidad que vertebra la comunidad, generando un efecto dominó masivo que paralizó la conexión ferroviaria de Galicia con la Meseta y dejó a miles de pasajeros atrapados en estaciones y trenes, especialmente en la de Ourense, a donde Renfe y Adif desplazaron en autobuses a viajeros del resto de la comunidad, pero también del resto de terminales gallegas y de Chamartín.

El reloj marcaba las 10.35 horas cuando se produjo el incidente. Un enganchón entre el pantógrafo de un convoy —un tren de la serie 106 que operaba bajo la marca Avlo— y la catenaria inutilizó de inmediato el tendido eléctrico. Sin embargo, el desastre se venía gestando desde primera hora: según fuentes de Renfe, el tren madrugador de las 5.50 horas desde Vigo y otro servicio Avant ya habían registrado daños en sus pantógrafos al pasar por ese mismo punto crítico, obligando a su sustitución. Ello confirmó que la “catenaria defectuosa” fue la responsable de la caída de tensión en toda la línea, obligando a cortar el tráfico en la línea de altas prestaciones entre Ourense y Santiago, el cordón umbilical de la red.

Aunque los técnicos trabajaban para solucionar la incidencia, la circulación no se había restablecido totalmente al cierre de esta edición.

Operativo desbordado y caos

Al quedar bloqueada la vía principal, Galicia quedó dividida en dos. La única salida operativa hacia Madrid era la estación Empalme de Ourense, lo que obligó a Renfe a improvisar un operativo de emergencia por carretera. Todos los viajeros con origen en Vigo, A Coruña y Santiago tuvieron que ser desviados hacia una flota de autobuses fletada de urgencia para intentar salvar la conexión en la ciudad de As Burgas. Hubo 15 trenes afectados, algunos de ellos incluso suprimidos.

El operativo alternativo fue insuficiente frente a la magnitud de la incidencia. Miles de pasajeros resultaron afectados por los cortes y la cascada de retrasos —solo en la conexión con Vigo se contabilizaron más de 3.000 viajeros perjudicados—. Muchos de ellos quedaron varados en los andenes al no encontrar plazas suficientes en los escasos autocares movilizados ni en los trenes del Eje Atlántico.

Ourense asumió una carga logística para la que su estación no está dimensionada, con imágenes dantescas a plena tarde, como desalojos de los andenes ante las aglomeraciones y llamadas a la Policía de usuarios hartos de la situación.

El fallo de ayer empieza a ser demasiado común y recuerda al estreno de estos mismos trenes Avril en mayo de 2024, empañado entonces por un fallo idéntico en la catenaria a la entrada de Ourense. O a lo sucedido el pasado 2 de julio, cuando otro enganchón entre A Gudiña y Sanabria paralizó la línea.

La Xunta exige a Renfe explicaciones: “Es inaudito”

La Xunta exigió ayer explicaciones urgentes a Renfe y al Gobierno central tras el corte ferroviario entre Ourense y Santiago por la avería de O Irixo. El conselleiro de Presidencia, Diego Calvo, tildó de “inaudita” la acumulación de incidentes, señalando que los usuarios atrapados llegaron a necesitar agua ante la ausencia total de aire acondicionado en el tren.

Calvo recordó que “prácticamente todas las semanas se registra alguna incidencia”, citando el reciente corte entre A Gudiña y Sanabria o el Avlo que acumuló siete horas de retraso en Taboadela. Hay, dijo Calvo, “constantes retrasos, paralizaciones y cortes en las comunicaciones entre Galicia y Madrid por alta velocidad”.

Ante la falta de datos por parte del Ministerio de Transportes -que ignora las solicitudes de la Xunta sobre las revisiones del material ferroviario-, el Ejecutivo autonómico pidió a la Delegación del Gobierno en Galicia que se implique para detallar el estado real de una infraestructura que “está provocando desconfianza” en los usuarios.

Contenido patrocinado

stats