Iker Casillas reclama 3,7 millones de euros por las secuelas del infarto que sufrió en 2019

INFARTO AGUDO DE MIOCARDIO

El exportero del Real Madrid y del FC Porto, Iker Casillas, asegura que el infarto sufrido durante un entrenamiento en 2019 le dejó secuelas permanentes que precipitaron su retirada del fútbol profesional, por lo que reclama una indemnización y el reconocimiento de una incapacidad laboral permanente

Iker Casillas, durante su ingreso hospitalario en 2019 tras sufrir un infarto mientras entrenaba con el FC Porto, en una imagen de archivo.
Iker Casillas, durante su ingreso hospitalario en 2019 tras sufrir un infarto mientras entrenaba con el FC Porto, en una imagen de archivo. | Instagram: @ikercasillas

El exportero español Iker Casillas ha reclamado 3,7 millones de euros a la aseguradora Fidelidade y al FC Porto por las secuelas que, según sostiene, arrastra desde el infarto agudo de miocardio que sufrió durante un entrenamiento en mayo de 2019.

Casillas compareció ante el Juzgado Laboral de Oporto, donde aseguró que aquel episodio marcó un antes y un después en su vida y precipitó el final de su carrera profesional. El exinternacional español explicó que todavía sufre limitaciones físicas importantes y que no puede correr más de 20 o 50 metros sin detenerse.

Durante su declaración, recordó cómo comenzó aquel día aparentemente normal que terminó con su traslado de urgencia al hospital. Tras dejar a sus hijos en el colegio y completar parte de su rutina de entrenamiento, sintió una fuerte presión en el pecho. “No pude continuar entrenando y tuve que tumbarme. Tenía miedo, me costaba respirar”, relató ante el tribunal.

El exguardameta también describió un largo proceso de recuperación que se prolongó durante meses y que le obligó a guardar reposo absoluto antes de recuperar paulatinamente parte de su actividad diaria. Según explicó, sigue dependiendo de medicación para reducir el riesgo de nuevas complicaciones cardiovasculares.

La disputa judicial comenzó en 2021, después de que la aseguradora y el club portugués cuestionaran que el esfuerzo realizado durante el entrenamiento fuera la causa directa del problema cardíaco. Ambas entidades sostienen además que ya han cumplido con sus obligaciones económicas: Fidelidade habría abonado 1,5 millones de euros por accidente laboral y el club más de un millón de euros en salarios durante el periodo de inactividad.

Casillas reclama ahora el reconocimiento de una incapacidad total permanente para su profesión habitual, una prestación que, junto a otras compensaciones, elevaría la indemnización total solicitada hasta los 3,7 millones de euros. El procedimiento continúa abierto en los tribunales portugueses.

Iker Casillas, durante su ingreso hospitalario en 2019 tras sufrir un infarto mientras entrenaba con el FC Porto

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