LA REVISTA
La playlist de... Antía Muíño
ENTREVISTA
Siempre quiso estudiar en una universidad estadounidense y gracias a su tesón y buen currículum Alba Quintas (Ourense, 19 años) fue admitida en Yale, donde estudia desde el comienzo de este curso y logró una beca que financia sus estudios y su estancia allí. Estudia ingeniería informática, pero mantiene sus vínculos con la cultura gallega. En diciembre hizo de Coralia una de las Dos Marías, protagonistas de la obra de teatro “Ti xa tes”, escrita y dirigida por otra ourensana, Sofía Fernández, que firma como Sofía Ruvira, quien cursa en la misma universidad un doctorado en el departamento de español y portugués. El éxito cosechado ya las ha animado a representar una segunda obra de la misma autora este semestre.
¿Qué te llevó hasta Yale?
La verdad es que siempre me gustaron las universidades de Estados Unidos porque tanto su sistema educativo como las oportunidades de investigación las hacen muy atractivas. Además de la formación, Yale tiene un intenso movimiento cultural, clubs, representaciones teatrales, eventos... y hay estudiantes de muchas nacionalidades. En mi curso, juntando todas las carreras, somos 1.500 estudiantes de 52 países. En toda la universidad, contando carreras, máster y doctorados, hay nueve españoles. De esos nueve solo dos somos de Galicia, Sofía Ruvira, que es de Allariz y yo.
¿Y fue así como surgió tu participación en “Ti xa tes”?
Sofía es una estudiante de doctorado del departamento de Español y Portugués. Cuando la conocí ya había escrito la obra y quería pasarla del papel al escenario. Adaptó la obra, que es mucho más larga a una versión más corta, en gallego, español e inglés y estaba buscando gente para representarla cuando yo llegué a Yale. Yo tenía muchas ganas de participar en actividades culturales que tuviesen relación con Galicia y esta me pareció una buena ocasión y me apunté. Estuvimos preparándola todo el semestre, el departamento de literatura española y portuguesa confió en nuestro proyecto y la estrenamos en diciembre. Y fue la primera representación teatral que se hacía en gallego.
¿Qué tal fue la experiencia?
Se hizo en una pequeña sala, con un aforo muy reducido, para cuarenta personas, pero se llenó y tuvo tanto éxito que hemos decidido abordar otra obra en este semestre, también de la misma autora, pero en este caso en gallego e inglés.
La obra habla de Las dos Marías, las famosas hermanas Fandiño Ricart que todos los días salían a pasear por Santiago y tú hacías de Coralia.
Sí, yo era Coralia Fandiño. La obra trata del Santiago actual al que llegan las dos Marías y ven cómo ha cambiado a nivel político, social, cómo ha cambiado Galicia tras su muerte, hace ya más de cuarenta años y cómo ha cambiado la perspectiva que Galicia tiene sobre ellas. Porque habían sido muy mal vistas en su época porque eran unas revolucionarias, hablaban en gallego y eran muy estrafalarias y ahora son auténticos iconos. Es una obra al mismo tiempo cómica y reivindicativa y estuvo muy bien porque sirvió para enseñar al público una parte de nuestra historia.
El resto de los actores, ¿de dónde eran?
La obra tiene cuatro actores, yo era la única gallega. Maruxa, la otra María era una chica estadounidense, y los otros dos chicos eran de países hispanohablantes.
¿Resultó difícil representar una obra en tres idiomas?
Sobre el papel parecía difícil, pero luego todo fluyó. Y para el público fue fácil de entender. Todos los espectadores entendían el inglés, bastantes el español y el gallego resultaba fácil para los portugueses. Pero lo que hicimos fue vocalizar un poco más despacio para que fuese comprensible para todos.
¿Qué tal resulta la vida en Yale?
Es guay, no solo por lo que aprendes desde el punto de vista académico, sino también por toda la dinámica cultural y social que hay. Siempre hay alguna actividad a la que puedes ir. Y, además, con estudiantes de tantos países te impregnas de muchas culturas diferentes y aprendes cosas, o de esos países o de personas que, a la postre resultan muy interesantes. La diversidad es muy enriquecedora. De hecho, es algo que promueve la propia universidad y el decano de admisiones siempre dice que quieren ser la primera universidad que tenga un estudiante de Marte o de otro planeta.
¿Es muy diferente de la vida de estudiante en una universidad en España? Por ejemplo, el tema de los colegios mayores, residencias, pisos…
Muy diferente. Allí es obligatorio que los alumnos de primero y segundo vivan en una residencia de la propia universidad. Hay catorce, todas están en el campus, que se encuentra en el centro de la ciudad, en New Haven. Cuando llegas te asignan una residencia y, la verdad es que existe un orgullo de pertenencia a tu propia residencia. Cada una tiene su escudo, su mascota, se hacen olimpiadas entre residencias para ver quién gana. Forma parte del espíritu de la universidad y de mantener vivo ese orgullo de pertenencia.
Siempre hay la idea de que hay un ambiente muy competitivo en las universidades americanas. ¿Es así o solo se trata de un tópico?
El ambiente es muy colaborativo. La comunidad te apoya muchísimo. Es como una burbuja formada por personas que tienen una pasión a la que están dispuestos a dedicarse e investigar y que te apoyan porque entienden que tú también tengas esa pasión.
¿Qué es lo que te gusta de la ingeniería informática? ¿Es tu vocación de siempre?
Sí. Siempre me ha gustado. Desde los diez años me gusta la robótica, me metía en actividades de robótica, y en clubs de robótica y programación y cada año me gustaba más, por eso decidí hacer informática.
¿Tienes decidido qué vas a hacer cuando termines la carrera, te quedarás en estados unidos o regresarás?
Mi idea es terminar la formación en Estados Unidos. Después de la carrera hacer el doctorado, pero a la hora de trabajar, pienso en hacerlo en alguna empresa europea.
Antes me decías que ya tenéis pensado hacer una segunda obra ¿Sabéis cuál va a ser?
Sí. También es otra obra de Sofía. Está con los últimos detalles. Si la primera fue una obra reinvidicativa sobre el gallego y la cultura gallega a través de dos figuras como las Dos Marías, esta segunda va a ser más conceptual y reivindicativa sobre el papel de la mujer en la sociedad actual, con diferentes historias en las que actuaremos Zoe Guiney y yo que éramos quienes hacíamos de Maruxa y Coralia en “Ti xa tes”. Como te decía, en esta ocasión será bilingüe, en gallego e inglés.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
LA REVISTA
La playlist de... Antía Muíño
MULLERES E MÚSICA VIVA
Antía Muíño: “Eu canto para soñar”
APRENDER DEL FRACASO
Félix Revuelta: una vida que inspira a los emprendedores
Lo último
AL MENOS UN HERIDO
Una colisión entre dos coches provoca retenciones en Rabo de Galo, Ourense
CÚMULO DE LESIONES
Totó, el pulmón del Allariz
LOS LIBROS QUE LEO
"Cartas a un joven poeta" para una búsqueda de la paz interior