CACHOPO EN A PONTE
Comida para llevar y para comer como en casa, o mejor en Antiga Leitería
Los jardineros y los agricultores se enfrentan a muchos tipos de plagas diferentes que pueden arruinar todo el trabajo realizado en cuestión de días. Este problema hace que muchos se refugien en el uso de químicos fitosanitarios que pueden dañar la tierra sobre la que cultivan sus plantas, además de causar un grave impacto medioambiental. Por ello, en ocasiones es más recomendable el uso de alternativas ecológicas, sobre todo si son utilizadas para prevenir la aparición de esta plaga en lugar de combatirla.
La araña roja es un ácaro que afecta a una gran cantidad de plantas, tanto ornamentales como de producción. Causa un grave daño debido a que se alimentan de la savia de las plantas, provocando así que éstas no tengan el alimento necesario para continuar con su desarrollo. Este arácnido aparece muy a menudo en épocas de sequía y en temporadas de cambios climáticos en los que varía mucho el frío y el calor.
Este inicio de primavera la provincia de Ourense no ha vivido demasiadas lluvias, con algunas precipitaciones de carácter leve algunos días sueltas. Lo que sí hemos vivido en la provincia son grandes cambios de temperatura, las tardes se están volviendo más calurosas, pero las mañanas siguen siendo frías, generando las condiciones perfectas para la proliferación de este invertebrado.
Pensando en la posibilidad de que esta plaga se desarrolle en nuestro cultivo y evitando el uso de fuertes productos químicos, hoy vamos a hablar de un insecticida realizado con sustancias comunes que mantendrá a este insecto a raya, alejándolo de nuestras plantas.
Los materiales que necesitamos son sencillos y habituales en cualquier cocina. Para realizar este insecticida tan solo necesitaremos: dos cabezas de ajo, un litro de agua, aceite de oliva, vinagre y jabón potásico. Quizá el último elemento no sea tan habitual en una cocina corriente, pero seguro que cualquier agricultor que se precie dispone de un poco de jabón potásico en casa.
Primero de todo cortaremos el ajo, dejando las cáscaras, ya que también aportan poder a nuestro insecticida casero. Acto seguido, colocaremos los dientes de ajo junto con las cáscaras en un vaso, el cual llenaremos de aceite de oliva hasta cubrir completamente el ajo.
Una vez tengamos esta mezcla la pasaremos a una tina más grande y añadiremos el agua y el vinagre. Removeremos bien la mezcla tratando de que las partes se mezclen en la medida de lo posible. Una vez tengamos la mezcla hecha, la dejaremos reposar, aproximadamente, dos días.
Tomaremos un vaso lleno de agua y lo calentaremos en el microondas, luego añadiremos el jabón potásico disolviéndolo completamente en el agua. Una vez tengamos el agua, lo verteremos en la mezcla.
El siguiente paso será colar la mezcla. Una vez tengamos el producto final lo dejaremos reposar una semana más. Una vez pasado este tiempo, tendremos nuestro insecticida.
Para utilizar nuestra mezcla de forma eficaz lo aplicaremos tres días seguidos y luego dejaremos descansar a las plantas durante otros tres días, repitiendo estas pautas. Estas aplicaciones serán para eliminar la plaga, en caso de que deseemos aplicarlo como tratamiento preventivo, bastará con aplicarlo una vez a la semana.
Es importante recordar no aplicarlo en las horas en las que incida el sol de manera perpendicular, buscando aplicarlas por la mañana temprano o por la tarde.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
CACHOPO EN A PONTE
Comida para llevar y para comer como en casa, o mejor en Antiga Leitería
LA REVISTA
La playlist de... Arrhythmia
Lo último
11 Y 12 DE ABRIL
El Salón del Vehículo Clásico calienta motores en Expourense
VIDA EN EL ESPACIO
❌ ✅ Encuesta | ¿Estarías dispuesto a vivir en una base lunar?