Las mujeres se abren paso en las brigadas contra el fuego

PASO IMPORTANTE

La Brigada de Refuerzo de Incendios Forestales (BRIF) de Laza cuenta por primera vez con tres mujeres entre sus filas

Alicia Fontenlos, bombera forestal en la BRIF de Laza.
Alicia Fontenlos, bombera forestal en la BRIF de Laza.

Por primera vez, la Brigada de Refuerzo de Incendios Forestales (BRIF) de Laza cuenta con tres mujeres entre sus filas. Se trata de un número muy reducido, en relación a los 70 trabajadores que conforman la brigada en momentos de alto riesgo de incendio. Con todo, es un paso importante para asfaltar un camino en el que siempre ha predominado el género masculino.

Alicia Fontenlos es una de esas mujeres. Apenas lleva tres meses en la BRIF, pero los está viviendo de forma intensa. Su travesía en la lucha contra el fuego comenzó en 2022, en la brigada municipal de Muros, de la que llegó a ser responsable la pasada campaña. Para ella, llegar a Laza ha sido un hecho muy importante en su vida laboral: “Aburrinme das brigadas municipais, moitas veces non se lles toma en serio e son relegadas a tareas de prevención”, reconoce Fontenlos, “quixen avanzar profesionalmente”. En este sentido, celebra que está muy cómoda en la BRIF, de la que destaca la gran profesionalidad de sus miembros y bromea: “transportarse en helicóptero é unha experiencia impresionante”.

Los incendios han formado parte de su vida desde pequeña. “Aos oito meses o lume rodeou a miña casa e toda a vida meu pai e máis eu compartimos fascinación por observalo, realmente é un elemento que impresiona”, explica esta profesional. Su vocación como bombera surgió durante sus años de formación: “Eu estudaba Forestais e, de longo, a materia máis interesante foi Incendios, hai algo absolutamente fascinante en poder controlar algo tan perigoso coma o lume”.

La poca presencia femenina en el cuerpo de bomberos forestales lo achaca fundamentalmente a un factor cultural. “A nivel social os homes son os encargados de salvar, iso é o que ten a xente na súa cabeza, non nos ven no posto”, lamenta y resalta que las mujeres “estamos capacitadas para apagar incendios, somos igual o máis válidas en moitos casos”.

Comenta que, aunque en la BRIF no está teniendo problema, durante su periodo como jefa de brigada en Muros fue complicado mantener la cadena de mando. “No meu primeiro mes houbo un membro da brigada que non tomaba en serio as miñas órdenes, discutíame absolutamente todo”, relata Fontenlos. Cuenta, además, que era habitual que sus compañeros se tomaran demasiadas confianzas con ella o la infantilizaran.

Su objetivo para el futuro es poder ayudar en la formación de brigadistas, por lo que ahora mismo está centrada en “absorber como unha esponxa” de los “grandes profesionais” que tiene como compañeros en la BRIF de Laza. “Penso que podo transmitir todo o amor e emoción que me transmite esta profesión. para min ser bombeira forestal é fundirme no ecosistema para facer algo beneficioso e favorecedor, cando ves algo humilde arder a adrenalina pídeche axudar e que todo poida seguir o seu crecemento natural”, concluye.

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