El cierre de la Administración de EE.UU., camino de alcanzar un récord

EL MÁS LARGO DURÓ 34 DÍAS

Las consecuencias afectan a empleados públicos y a servicios esenciales como el control aéreo

Servicios y empleados públicos, principales afectados por el cierre
Servicios y empleados públicos, principales afectados por el cierre | EUROPA PRESS

Por duodécima vez en tres semanas el Senado de EE.UU. no ha aprobado la ley de financiación que permitiría la reapertura del Gobierno de Estados Unidos, que lleva más de tres semanas paralizado en lo que ya se ha convertido el segundo cierre de este tipo más largo de la historia del país, después del que tuvo lugar, también con Donald Trump en la Casa Blanca, en el invierno de 2018-19 y que se mantuvo durante un total de 34 días.

Entre las consecuencias de este cierre se encuentran que 1,5 millones de funcionarios públicos no están percibiendo su salario aunque la mitad de ellos deben de seguir trabajando en sus puestos al ser considerados ciudadanos esenciales. Además, hay diversos servicios públicos suspendidos, escasez de efectivos en los centros de control aéreos, no se calculan los datos del paro y los parques naturales de todo el pais están cerrados o desatendidos.

Con 54 votos a favor y 46 en contra han sido apenas seis los apoyos que en esta ocasión han separado a la bancada republicana de lograr la aprobación de la norma que otorgaría al Gobierno financiación hasta el próximo 21 de noviembre.

La bancada demócrata ha insistido en que no darán luz verde al texto para la financiación del Gobierno federal hasta que el inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, y los líderes republicanos en el Senado y la Cámara de Representantes acepten negociar sobre la expiración de los subsidios de la Ley de Atención Médica Asequible (ACA) --que expiran a finales de año--, así como sobre los recortes al programa de asistencia sanitaria Medicaid promulgados por el Partido Republicano.

Por su parte, el líder de la mayoría republicana del Senado, John Thune, y el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, han rechazado repetidamente las demandas de los demócratas de negociar los niveles de gasto sanitario mientras los departamentos y agencias federales permanecen cerrados.

Los republicanos no ceden en su negativa a negociar los subsidios del Obamacare hasta que el Gobierno se reabra, lo que priva a los demócratas de influencia. Y las peticiones de algunos progresistas de la Cámara de Representantes de extender los subsidios por varios años antes de que finalice el impasse parecen bastante optimistas.

Trump no se decide a actuar

La clave para desbloquear la situación puede tenerla el propio Donald Trump pero hasta el momento no ha mostrado demasiado interés en actuar en este asunto, pese a que algunos legisladores republicanos se han pronunciado en este sentido en los últimos días. Este martes Trump recibió a los republicanos del Senado en la Casa Blanca y acabó señalando que no tomará cartas en el asunto hasta que se reabra el Gobierno. "Ellos (en referencia a los demócratas) son los obstruccionistas. Lo hacen porque nos va muy bien", dijo el presidente norteamericano.

Trump también destacó la oportunidad que le ha brindado el cierre para ejercer mayor autoridad sobre la fuerza laboral del Gobierno y se han producido importantes recortes en la fuerza laboral federal. Funcionarios de la Casa Blanca han intentado despedir a más de 4.000 empleados gubernamentales, al tiempo que han detenido miles de millones de dólares destinados a proyectos de infraestructura y energía en estados y distritos demócratas.

La Casa Blanca anunció recortes más profundos en los próximos días, y el jefe de la Oficina de Gestión y Presupuesto, Russell Vought, ha declarado que espera despedir a más de 10.000 empleados federales en total. Mientras tanto, Trump redirigió fondos para pagar a militares y agentes del orden, medidas que han permitido que las iniciativas contra la delincuencia y la inmigración sigan avanzando.

Las encuestas de opinión que manejan republicanos y demócratas sobre quien tiene la mayor responsabilidad en la prolongación de esta conflicto se revelan como un factor clave para que una de las dos partes se decida a dar algún paso decisivo que desbloquee la situación. Hasta ahora parece que los sondeos atribuyen una mayor responsabilidad del cierre a los republicanos pero las diferencias no son muy amplias. Se calcula que el cierre reducirá el crecimiento económico del país entre un 0,1 y un 0,2% anual por semana lo que significa entre 7,600 y 15.200 millones de dólares semanales según Oxford Economics.

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