Nos deja José María Oliver Santos, uno de los grandes referentes de la emigración española en Europa

OBITUARIO

La emigración española en Francia llora la pérdida de José María Oliver, referente del asociacionismo exterior

José María Oliver Santos junto a la ministra Elma Saiz en un encuentro en París en 2025.
José María Oliver Santos junto a la ministra Elma Saiz en un encuentro en París en 2025. | Juanjo Dorado

Tan simple como un wasap. Estás sentado en tu mesa de trabajo y lees “Estamos en el pleno del CGCEE y nos acabamos de enterar que ha fallecido José María Oliver” … y dejas de teclear, vuelves a leer el mensaje… y no acabas de creértelo. Oliver nos ha dejado y ha sido hecho público en la mañana de este 25 de mayo cuando se reunía el CGCEE, su casa.

Recuerdo como no conocimos, como enfrentamos nuestras visiones del mundo asociativo, como aprendimos a trabajar juntos a pesar de los años que nos separaban y de la experiencia que me faltaba.  

Muchos fueron los actos organizados y las invitaciones que recibía Oliver para participar en ellos como referente de la emigración española en Francia
Muchos fueron los actos organizados y las invitaciones que recibía Oliver para participar en ellos como referente de la emigración española en Francia | Juanjo Dorado

Yo veía en esos primeros años de los 90, cuando me ejercitaba en el periodismo desde estas páginas de La Región Internacional cubriendo la vida asociativa en Francia, a un José María Oliver Santos al frente de la Confederación de Asociaciones de Padres de Familias Españolas Residentes en Francia (CAPFERF) y jugando un papel importante a nivel europeo que le había llevado al Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior convirtiéndose en el CGCEE en una pieza esencial para la defensa de los intereses de los emigrantes. 

Fue Oliver uno de los fundadores de la Casa de España de la Región Parisina y hasta su fallecimiento ha sido miembro de todos los Consejos de Administración de esta entidad.
Fue Oliver uno de los fundadores de la Casa de España de la Región Parisina y hasta su fallecimiento ha sido miembro de todos los Consejos de Administración de esta entidad. | Juanjo Dorado

Años más tarde vamos a trabajar juntos cuando, como me dijo una vez, decido que hay que “poner las manos en la masa para hacer pan” y entro a formar parte de una federación de emigrantes recién creada, Generación España, que forma parte de las negociaciones que llevaron a la creación de la Casa de España de la Region Parisina, proyecto histórico de la emigración española que habían defendido CAPFERF y FACEEF durante décadas y que se iba a convertir en realidad. En aquellas reuniones interminables, abruptas y acaloradas los enfrentamientos con José María Oliver eran muchos en cuestiones que confrontaban dos concepciones del mundo asociativo… pero aquello no duró. No duró porque Oliver, desde lo alto de su experiencia en la emigración y la vida asociativa supo convencer al joven impetuoso que era en aquellos años, que había que mostrarse más dialogante. Y él lo fue conmigo. Una noche, a la salida de una reunión una vez más acalorada en la Embajada de España, me cogió a parte y me hablo durante 10 minutos, no me dejó decir nada y, al final… no pude más que darle la razón y dejar que me ayudará a entender mejor la realidad del movimiento asociativo. A partir de ese día empezamos a trabajar sin acaloramientos, sin disputas, cada uno en su organización, pero con la vista puesta siempre en el interés de los españoles. Junto a José María Oliver había otros grandes hombres de la emigración que educaron en una realidad compleja al incipiente consejero de la Casa de España de la Región Parisina que era yo. No puedo dejar de unir al nombre de José María Oliver el de Antonio Aliaga que también me prestó su ayuda y ambos me tutelaron en el aprendizaje.

Las cuestiones sociales eran de máxima importancia para Oliver y en las jornadas para recaudar fondos para los “sin techo” no faltaban las autoridades españolas.
Las cuestiones sociales eran de máxima importancia para Oliver y en las jornadas para recaudar fondos para los “sin techo” no faltaban las autoridades españolas. | Juanjo Dorado

José María se mostraba atento, paciente y no rechazaba las largas conversaciones con tal de que fuera entendiendo la intrahistoria del movimiento asociadito español en Francia. No dejaba de ayudarme a adentrarme en el movimiento asociativo europeo y en las luchas que se libraban en el CGCEE del que fue miembro electo y después representante de las federaciones europeas.

El Presidente de la CAPFERF mantenía un diálogo fluido con el Embajador de España en Francia y los representantes de la Embajada.
El Presidente de la CAPFERF mantenía un diálogo fluido con el Embajador de España en Francia y los representantes de la Embajada. | Teresa Suarez

Ese José María Oliver es el que conocí, el que tenía más paciencia de la que mostraba en algunas ocasiones, el hombre apasionado por lo que hacía, al que le brillaban los ojos cuando se hablaba de algunos de los logros que más le importaban. El de las ALCE, las Clases de Lengua y Cultura Españolas por las que tanto había luchado y hoy, a 90 años y enfermo, seguía luchando. El nombre de Oliver está ligado a las Alces. Él y otros muchos emigrantes lucharon por ellas y seguía haciéndolo pues veía que se iban poniendo travas a la ampliación de éstas lo que podía llevar, en unos años, a una puesta en duda de las mismas. Y eso le daba miedo.

Pero no era la cuestión de la educación de las segundas y terceras generaciones lo único que le importaba. Ahí estaba el trabajo hecho en favor de las personas de la tercera edad. De esos emigrantes que se jubilaban y se quedan en Francia. Si ahí podemos incluir el proyecto de la Casa de España de la Region Parisina, también hay que destacar los seminarios que organizaba para formar a esos mayores en cuestiones fiscales, de salud y otros aspectos que eran de gran utilidad para una emigración que se sentía con el paso de los años dejada de la mano.

Miembro electo y después representante de la emigración europea, José María Oliver (2º por la derecha)  defendió los intereses de los españoles en el CGCEE. En la foto junto a la ministra Saiz y el consejero por Francia Juan Miguel Paz.
Miembro electo y después representante de la emigración europea, José María Oliver (2º por la derecha) defendió los intereses de los españoles en el CGCEE. En la foto junto a la ministra Saiz y el consejero por Francia Juan Miguel Paz. | Juanjo Dorado

José María Oliver tenía además una profunda conciencia social de ayuda a los más necesitados. Su trabajo con los “sin techo”, con las obras sociales de la Iglesia, sus colectas de fondos para ayudar a los más necesitados ocupaban una parte de su tiempo, un tiempo dedicado siempre a los demás desde la presidencia de la asociación APFERF del distrito 6 de París. Un tiempo en el que no faltaba el amor por su tierra navarra, su región, esa que no olvidaba a pesar de llevar décadas y décadas lejos de ella. Navarra Siempre, su asociación más personal, programa una semana cultural todos los años en París y lograba el apoyo de las autoridades autonómicas que veían en José María Oliver un activo importante para Navarra.

Hace unas semanas coincidí de nuevo con José María en una despedida en la Embajada de España. Aquel día acababa de salir del hospital y no había querido dejar pasar la oportunidad de saludar a un buen amigo que volvía a España. Así era José María Oliver, un hombre que siempre estaba disponible para sus amigos, para aquellos que le necesitasen. Hablamos un rato, me decía que estaba cansado, que se hacía todo un poco cuesta arriba, pero a mis consejos de descanso y de levantad el pie me contestaba hablando de la situación de la Casa de España y de las próximas elecciones al CRE que se avecinaban… Y fue esta una última batalla que no quiso dejar pasar, las elecciones al CRE. A pesar de las dificultades para constituir una lista logró llegar a acuerdos y el pasado 11 de mayo fue elegido una vez más consejero del CRE de París.

En las últimas elecciones al CRE de París, el pasado 11 de mayo, fue elegido de nuevo consejero. Oliver siempre fue valedor de este Consejo que consideraba esencial para la vida emigrante.
En las últimas elecciones al CRE de París, el pasado 11 de mayo, fue elegido de nuevo consejero. Oliver siempre fue valedor de este Consejo que consideraba esencial para la vida emigrante. | Juanjo Dorado

José María Oliver era una persona buena, con carácter, que aprendí a conocer, a respetar y apreciar.

Hoy la emigración española se queda huérfana de uno de sus hombres más importantes. Huérfana la CAPFERF que pierde a su presidente; huérfanos sus hijos que pierden a su padre; huérfanos sus amigos que pierden un apoyo incondicional; huérfana la emigración que perdemos a un trabajador infatigable. Por lo que hizo y lo que estaba haciendo José María Oliver nos faltará y, por lo que queda por hacer, tenemos a sus hijos que están siguiendo sus pasos y son hoy un activo del movimiento asociativo español en Francia.

Descansa en paz y sigue velando sobre aquellos que creen como tú en los hombres y mujeres del movimiento asociativo en la emigración.

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