Caballero de la Legión de Honor

LA APEB SE GESTó EN EL PUERTO DE LA CRUZ, EN UN HOTEL QUE ESTá EN LA CALLE QUE LLEVA EL NOMBRE DEL PADRE DE CóLOGAN

El impulsor, creador de la Asociación de Productores Europeos de Bananas ha sido distinguido, a petición del ministro de Relaciones Exteriores de Francia, como Caballero de la Orden Nacional de la Legión de Honor.

Cólogan con el anterior comisario de Agricultura, Dacian Ciolos
Cólogan con el anterior comisario de Agricultura, Dacian Ciolos

El impulsor, creador y todavía presidente de la Asociación de Productores Europeos de Bananas (APEB) creada en Tenerife el 21 de noviembre de 1989 nos espera ante una taza de café en el conocido y nunca mejor escogido para hablar de estos temas Bar el Canario, un enclave rodeado de plataneras. Son las 10 de la mañana y el día está proceloso; la verdad es que desde principios de enero no vemos mucho el sol por el norte de la isla. El tiempo, como suele pasar en estos casos, es el primer tema de conversación. Leopoldo Cólogan, es nuestra cita, nuestro objetivo nada más enterarnos de la concesión por parte del gobierno francés de la distinción de Caballero de la Orden Nacional de la Legión de Honor.

La Región Internacional: A propuesta del ministro de exteriores de Francia le conceden a usted la Legión de Honor ¿Quién sospecha que está detrás de esto?

Leopoldo Cólogan: La verdad es que no me esperaba semejante cuestión. Esto se propone y yo estoy convencido de quién lo ha propuesto, porque llevo 25 años trabajando con los franceses de Martinica y Guadalupe. No hay que olvidarse que los productores comunitarios de plátanos están agrupados entre franceses, portugueses (Madeira) y españoles (Islas Canarias). En el mes de noviembre de 2014 hemos cumplido los 25 años de la creación de una asociación de productores de bananas, que a mí me gusta decir de “plátanos de la unión Europea”.

LRI: ¿Por qué surgió este grupo?

LC: Esto parte de que antes del año 1993 cada país de la Unión Europea tenía su propio sistema de abastecimiento de plátanos y bananas. En el caso de Francia consumían el 80% de su propia producción dejando el resto para la entrada de banana de otra procedencia, pero siempre protegiendo a la suya. Portugal hacía lo mismo con sus plátanos de Madeira, aunque abastecían una parte muy pequeña del consumo interno del país. Y en el caso de España tenía cerrado el mercado externo, ya que poseíamos la reserva del mercado nacional del plátano, porque con las 400.000 toneladas que producíamos éramos autosuficientes. Pero un día cuando comienza a hablarse del acta única europea, con la desaparición de las fronteras internas, nos anunciaba en aquel momento de los años 1988 y 1989 difícilmente se iba a poder mantener la protección de nuestra producción en Europa. Y de ahí vino la unión.

LRI: La APEB se gestó en Tenerife ¿Cómo fue aquello?

LC: Curiosamente fue en la Calle de Leopoldo Cólogan Zulueta, donde está el hotel Semiramis, sede del encuentro…

LRI: Cólogan Zulueta fue su padre.

LC: Curioso, se dieron las circunstancias de esto. Pero es que en aquella época en el Puerto de la Cruz, hoteles que tuvieran una capacidad grande para reunir a una convección no había muchos. Circunstancia de la vida.

LRI: Siga contando como cristalizó en el Semiramis la APEB

LC: Nosotros no sabíamos nada. No sabíamos lo que era la competencia, creíamos que las islas están aquí y son el ombligo del mundo, sin ser más que 7 gotitas que están por ahí repartidas. Fue la consejería de agricultura en ese entonces dirigida por Antonio Castro, actual presidente del Parlamento de Canarias, y el ahora viceconcejero de agricultura, Alonso Arroyo, quienes organizaron un simposio. Alonso Arroyo siempre ha sido una persona comprometida con el sector del plátano e invitó a personas de distinta procedencia. Vinieron productores de Martinica, Guadalupe, Madeira y de otras procedencias, así como ingenieros etc. Algunos productores, entre los que me encontraba yo, un productor de Madeira y otro de Martinica ya habíamos tenido algunos contactos muy esporádicos en los que hablábamos de que nuestro futuro tenía que ser compartido, ya que éramos muy pequeñitos. Entonces analizamos de que se abastecía Europa y nos dimos cuenta que eran las bananas del área dólar -las denominamos así porque aun siendo de Latinoamérica están influenciadas por los norteamericanos- y las bananas de los países ACP (África, Caribe y Pacífico) las que representaban la mayor parte y la producción europea veníamos a suponer el 17%. Nos preguntamos entonces cómo íbamos a sobrevivir y a competir con quien producía a la mitad de precio que nosotros. Esto no era posible. Y así nació la asociación productores de plátanos o de bananas de la unión europea.

LRI: De la que usted sigue siendo su presidente

LC: Sigo siendo el presidente. Pero me quiero ir quitando ya del medio. He servido de conexión para que los agricultores nuestros, y ese ha sido el secreto, nos hayamos mantenido unidos en Canarias dentro de ASPROCAN (Asociación de productores de Canarias) y luego con las asociaciones de productores de Madeira y con los de Guadalupe y Martinica hacer una piña y acudir a Bruselas con una sola voz.

LRI: ¿Esa voz se llama lobby?

LC: Si, claro, claro… Es que muchas veces aquí en España la palabra lobby suena mal, porque la gente no entiende lo que es un lobby, lo ven como algo peyorativo, cuando resulta que en los países anglosajones esta es una palabra muy usada, por eso no me gusta llamarlo aquí lobby, sino una oficina. Porque claro ¿qué es un lobby? Pues tener un equipo profesional que donde tocan este asunto y hablan del plátano, dónde quieran que hablen, allí estamos. Y cuando sabemos que hay una ley, una norma, una tal…pues allí estamos. Estar informados, porque la información es la base de todo esto. Entonces nosotros hemos logrado tener un equipo que lo hemos mantenido haciendo frente ya no sé a cuantas organizaciones y países. Tenemos en contra a los EEUU y países latinoamericanos.

LRI: ¿Y cómo se nota es presión sobre las espaldas de la APEB, especialmente esa presión americana?

LC: Yo en un principio no la detectaba, me preguntaba: ¿dónde están estos, dónde están? Hasta que salieron y comenzaron a desmontarnos el sistema ante la Organización Mundial de Comercio; empezaron a darnos leña al mono, nos dieron leña y nos fueron descafeinando. Lo que era en un principio la OCM (Organización Común de Mercados) del plátano prácticamente nos la tumbaron, con presiones y con la colaboración, hay que decir, también de algunos países de la propia Unión Europea, que su característica era la de importar lo más barato y de dónde diablos sea, sin importarle lo que eran unas producciones en unas islas de las regiones ultra periféricas de la UE que nosotros teníamos que dar a conocer.

LRI: ¿Dar a conocer, tan poca memoria tiene la UE?

LC: En la UE poca memoria hay. Cuando hay un cambio tienes que volver a empezar porque hay mucha gente que no sabe de lo que va la historia. Ahora mismo se ha cambiado el comisario, se están cambiando funcionarios y encima con 28 países. Llevar esto es bastante difícil.

LRI: Me preocupa lo que me dice porqué entiendo que no pasa el mismo filtro fitosanitario una fruta producida dentro de la UE que la que se importa desde las fronteras extracomunitarias. ¿Qué podemos estar comiendo?

LC: Eso es lo que llamo la falsa moralidad. Pura amoralidad. Eso se lo he dicho a los alemanes cuando he comparecido ante la comisión de agricultura del Parlamento Europeo. Lo he hecho en varias ocasiones. He estado con eurodiputados de todas las fuerzas políticas para que conozcan el trabajo que estamos desarrollando, porque nosotros de ideologías políticas no sabemos. Somos profesionales. Tal es así que el que me ha concedido la distinción es el gobierno francés. Yo le he dicho a todos: porqué no nos vamos a Latinoamérica y hacen un seguimiento allí del precio del mercado y que es lo que le llega a los productores en esos países. Nada; hemos pinchado. Yo soy de los que pienso que después de la segunda guerra mundial Alemania se vinculó a los EEUU, sin lugar a dudas, y todo el comercio de la banana actualmente lo marcan hoy las compañías alemanas vinculadas a las americanas, eso es algo incuestionable.

LRI: ¿Eso es a lo que llama la doble moralidad?

LC: Eso es. Yo les he dicho: vamos a ver qué condiciones de trabajo hay, vamos a ver dónde está el dinero que se paga por los plátanos desde aquí y si llega hasta allí…

LRI: ¿Qué sospecha o certeza tiene?

LC: Yo he estado en todos esos países y sé cómo se cultiva y como se fumiga. Esas cosas que he visto no nos las permite Europa.

LRI: Usted me aconseja que no me coma una banana

LC: Lógicamente yo recomiendo el plátano de canarias, que además tenemos una seguridad alimentaria fantástica y nuestros compañeros de Guadalupe y Martinica también han hecho un esfuerzo tremendo. Porque, claro, hay que tener en cuenta que mientras Madeira o Canarias están aquí cerca, Martinica y Guadalupe están allá en el Caribe, entonces ellos tienen otras condiciones, pero están realizando unos esfuerzos tremendos, que nosotros ya hemos hecho aquí, de trabajos de trazabilidad y cultivo integrado con utilizaciones mínimas de productos químicos, aproximándonos al cultivo ecológico. Lógicamente cultivo eclógico o integral no es al 100% pero estamos en esa línea. Y claro: nosotros garantizamos seguridad alimentaria, que no es poco.

LRI: ¿Cómo encajan ustedes las críticas de otros sectores agrícolas que les señalan a ustedes como unos privilegiados por la cantidad de subvenciones que reciben?

LC: Vamos a ver, yo trabajé en la creación del POSEI (programas de opciones específicas por la lejanía y la Insularidad) y el POSEI no contemplaba el plátano, pero yo lo trabajé en su día, hace un montón de años, para sacar unas ayudas a la ganadería, al tomate y a un montón de productos más. A pesar (repite) de que dentro del POSEI no estaba contemplado el plátano, el plátano siempre se ha tratado aparte, porque la competencia de nuestro producto no está dentro de Europa. Nuestros enemigos están fuera. Hay otras producciones guales a las de canarias que se cultivan dentro de la UE. En Holanda se cultiva el tomate, por ejemplo, y en el sur de la península ibérica. Mientras que plátanos únicamente se cultivan en los territorios ultra periféricos de la UE, que son Canarias, Madeira, Martinica y Guadalupe. Siempre pensé que el tomate y el plátano de canarias tenían que ir de la mano, pero las circunstancias de la vida decidieron, y lo digo por el sector del tomate, que ellos fueran por libre, porque en su día se resolvió su problema.

LRI: ¿En qué momento de protección ante los ataques extra comunitarios se encuentra el plátano de la UE?

LC: El pasado, pasado está, el presente lo sabemos y el futuro lo intuyo. La presión ante la Organización Mundial de Comercio (OCM) fue tan brutal que los contingentes como el mecanismo para controlar la entrada de bananas a mansalva o la ayuda al agricultor por pérdida de renta para compensar la diferencia de costo entre la producción dólar y la euro, establecida desde julio de 1993, desaparecieron. Luego, como ya no había limitación, llego el impuesto de entrada a la fruta extracomunitaria. Entonces se puso un arancel por tonelada. El estudio que hizo la UE era de 320 euros por tonelada a la banana. Eso fue llevado y visto en Ginebra, pero las presiones y los “submarinos” hacen que allí se establezca un precio por tonelada de tan solo 176 euros. Pero nosotros, que pensábamos que esos 176 euros se iban a quedar fijos no duraron ni dos años. Y ahí comienzan ya los acuerdos con la UE de un lado y del otro, comienzan las denuncias en la OMC y de nuevo de Ginebra sale otro acuerdo: esos aranceles tienen que ir bajando cada año. Hasta llegar a 110 euros. Pero la cosa no queda ahí. En un determinado momento llega el gobierno Español, que piensa establecerse con sus grandes empresas en Latinoamérica. Y Latinoamérica no tenía lavadoras etc. tenía bananas. Y todo esto con el asentimiento de todas las fuerzas políticas, no se salva ni una, aunque eso fue en le época de José Luis Rodríguez Zapatero. Entre los euro diputados y diputados que viajaron a Latinoamérica hubo hasta canarios que salieron diciendo que sería fantástico llegar a un acuerdo bilateral y firmarlo en Madrid, para vergüenza de todos. Y entonces el acuerdo bilateral de Madrid iba incluso más allá. El de Madrid no acababa en el arancel de los 110, acaba en 75 euros por tonelada. De pena. La moneda de cambio fuimos los más de 12 mil productores de plátanos comunitarios y todo auspiciado por España. Ni siquiera nos llamaron.

LRI: ¿Y ahora cómo está la cosa?

LC: Todo eso se firmó en el fiestorro de despedida de España de la presidencia de la UE. España forzó a la UE, lo tenemos comprobado, para bajar los aranceles aun más. Cada mes de enero bajan el arancel en 10 euros y la ficha financiera para ayudar a los productores por el desequilibrio de costes con la banana sigue siendo la misma. A estos acuerdos de Madrid se unió Colombia y Perú y ahora se va a unir Ecuador, que es una potencia de mil pares de narices. Entonces ¿qué hemos hecho? Como nosotros vivimos del mal ajeno, tal como le dije hace unas semanas al ministro de agricultura francés; no venimos a pedir un aumento de la ficha financiera, venimos a decirles que en África como están en guerra las inversiones previstas de banana se han parado y América está fastidiada porque se les ha metido el hongo de la Sigatoka negra, pero esos problemas terminaran por resolverse. Por eso estamos proponiendo una comisión de seguimiento, como ya se hizo en su día, entre el ministerio de comercio, el de agricultura y asuntos exteriores para reuniros cada 6 meses, por ejemplo, para controlar cómo va el mercado. Si el mercado está como ahora mismo, con esos problemas en África y el banano americano, no habrá nada que pedir, pero si se va pal carajo en algún momento debemos tener la oportunidad de reaccionar rápidamente porque si en el año 2015 hay una crisis la UE no lo detecta hasta el 2016 y la ayuda llegaría el 2017, para ese entonces ya no quedamos aquí ninguno. Los americanos sí, ellos se cambian de finca y de país como el que se cambia de calzoncillos.

LRI: ¿A esta propuesta cómo reaccionó el ministro francés?

LC: Me dijo que sí. Y hablamos de crear esa comisión. Y ese es el trabajo que tenemos para el futuro. Creo que la vamos a constituir en el mes de marzo, y es posible que el día 16 con la presencia de los ministros de agricultura de Francia, Portugal y la ministra española.

LRI: Y volviendo al principio de la entrevista y la principal razón que nos ha reunido ¿Ya sabe cuando le impondrán la Legión de Honor?

LC: la verdad es que no lo sé. La distinción se puede recibir incluso en la embajada francesa en España, pero me han llamado los productores de Martinica y Guadalupe que quieren que sea en París.

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