China cambia su modelo productivo para erigirse como proveedor global de bienes intermedios y chips
COMERCIO
Un informe destaca que China ha cambiado su modelo exportador para adaptarse a la política de aranceles de EEUU
Las restricciones de acceso al mercado estadounidense por la imposición de aranceles está llevando a China a apostar por un cambio de modelo productivo y convertirse en un proveedor global de bienes intermedios y de capital -maquinaria y componentes industriales-, así como de chips electrónicos y baterías de litio para la industria india y de otros países de la ASEAN, según concluye un informe de la consultora McKinsey Global Institute.
El estudio destaca que la reducción de un 30% del comercio bilateral entre China y Estados Unidos ha hecho que se desvíen más de 165.000 millones de dólares. De esta forma, por primera vez desde 2029 las exportaciones chinas de productos de consumo final disminuyeron, mientras que las ventas al exterior de bienes intermedios y de capital aumentaron en más de 175.000 millones de dólares.
Según señala este análisis, el cambio de modelo responde a una inversión sostenida que ha reducido la dependencia de suministros extranjeros y ha posicionado al país como un proveedor crítico de componentes electrónicos, baterías de litio y procesadores para los centros de fabricación en ASEAN e India. De hecho, China suministra actualmente los insumos esenciales para los nodos de producción avanzada en todo el mundo.
Para sostener sus volúmenes de exportación ante el cierre de mercado en Estados Unidos, las empresas chinas redujeron sus precios una media del 8% en bienes de consumo, intensificando la presión competitiva en regiones como Europa. En sectores estratégicos como el de los paneles solares, una caída de precios del 33% impulsó un crecimiento del 20% en el volumen de exportaciones hacia Oriente Medio.
Aumento global del comercio
A nivel global, el informe señala que el comercio ha registrado un crecimiento del 6,5% en 2025 para alcanzar máximos históricos, impulsado por la inteligencia artificial y una reorientación estratégica hacia socios más afines, en la que destaca el liderazgo chino.
El estudio apunta cómo los aranceles, el auge de la inteligencia artificial y la evolución del papel de China están redefiniendo el mapa comercial hacia bloques cada vez más alineados geopolíticamente, pese a las tensiones y a disrupciones logísticas en puntos críticos como el estrecho de Ormuz.
La inversión en infraestructura para IA se consolidó como el motor principal del comercio global en 2025. El intercambio de hardware especializado, como chips, servidores y equipos de red, creció un 40% durante el ejercicio. El incremento en la demanda de componentes tecnológicos fue tan significativo que representó, por sí solo, un tercio de todo el crecimiento del comercio mundial en el último año.
Este auge tecnológico ha beneficiado principalmente a los centros de producción de Taiwán, Corea del Sur y diversas economías de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN). Estos mercados suministran semiconductores, servidores y equipos de red a través de cadenas de suministro estrechamente vinculadas que dan servicio a todo el mundo.
EEUU, líder en centros de datos
Por otro lado, la expansión global de los centros de datos ha consolidado a Estados Unidos como el principal motor de la demanda de estos bienes. En 2025, Estados Unidos concentró aproximadamente la mitad de la nueva capacidad mundial de centros de datos. Una inversión que disparó el comercio estadounidense de bienes relacionados con la IA en un 66%, alcanzando un valor estimado de 220.000 millones de dólares.
Más allá de los chips avanzados, la construcción de estas instalaciones ha impulsado el intercambio de infraestructura crítica, como turbinas de gas para la generación de energía, sistemas de refrigeración industrial o cableado de fibra óptica, algo que, según McKinsey, es "un reflejo de cómo la infraestructura relacionada con la IA está reconfigurando las dinámicas del comercio global".
Europa pierde competitividad en automoción
En referencia a Europa, el informe destaca que la UE se enfrenta a un escenario de presión competitiva, marcado por el incremento de las importaciones chinas y el impacto de los nuevos aranceles en Estados Unidos. En este sentido, el sector de la automoción, pilar estratégico de la industria y el empleo europeo, ha sido el más afectado en 2025, registrando una caída de 22.000 millones de dólares en su balanza comercial conjunta con EEUU y China.
En 2025, las exportaciones de vehículos europeos a Estados Unidos descendieron un 17%, mientras que los envíos hacia China -históricamente un mercado de crecimiento- se redujeron más de un 30%. La situación se ve acentuada por la competencia de los vehículos eléctricos (VE) fabricados en China, cuyas importaciones hacia la UE aumentaron un 50% en volumen hasta superar las 800.000 unidades. Actualmente, estos modelos representan ya el 15% de las ventas totales de vehículos eléctricos en la UE.
La consultora señala que, como respuesta estratégica, la UE busca diversificar sus flujos comerciales mediante acuerdos con mercados de rápido crecimiento, entre ellos India o el bloque Mercosur, y captando inversión directa china para el desarrollo de infraestructuras críticas en suelo europeo, con proyectos de megafactorías en España y Hungría capaces de duplicar la producción de baterías en la región.
Nueva estrategia para las multinacionales
El informe concluye también que el actual panorama del comercio mundial exige que las multinacionales adopten una postura práctica, que combine la visión a largo plazo con una elevada agilidad operativa.
Algunas tendencias estructurales como el auge de la IA y el nuevo enfoque manufacturero de China están destinadas a perdurar, por lo que los líderes empresariales deben orientar sus estrategias hacia los corredores comerciales más resilientes. En este entorno volátil, el éxito no consistirá en elegir entre la estabilidad y la respuesta inmediata, sino en posicionarse ante cambios estructurales profundos, manteniendo la flexibilidad necesaria para manejar las barreras a corto plazo.
Más que un retroceso de la globalización, lo que el informe revela es que las empresas y las economías están reconfigurando activamente con quién y qué comercializan para adaptarse a una nueva era de conexiones globales. Por todo ello, la consultora sostiene que con un 2026 marcado por nuevos desafíos, como la volatilidad arancelaria y el conflicto en Oriente Medio, "comprender las fuerzas que transforman nuestro mundo interconectado resulta más vital que nunca".
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último
CAMPEONATO DE ESPAÑA
Los sub-14 son de plata en el hockey hierba
PLENO DEL PARLAMENTO DE GALICIA
La planta de paliativos de Piñor refuerza la atención a pacientes y familias