EEUU da un paso más en la guerra arancelaria con Canadá: prohíbe importar lácteos y alcohol
GUERRA COMERCIAL
La práctica totalidad de las cervezas, vinos y destilados canadienses pasarán de tener que afrontar una tasa del 50% a ver directamente cómo su entrada en el país vecino queda prohibida a partir del próximo día 29
Estados Unidos sigue avanzando en su guerra arancelaria contra Canadá. En respuesta a los gravámenes recíprocos anunciados por Ottawa, la administración Trump ha impuesto prohibiciones a la entrada de ciertos productos lácteos y alcohólicos a su país.
Así, por ejemplo, la práctica totalidad de las cervezas, vinos y destilados canadienses pasarán de tener que afrontar una tasa del 50% a ver directamente cómo su entrada en el país vecino queda prohibida a partir del próximo día 29.
En paralelo, el inquilino de la Casa Blanca ha sacado de la lista de aranceles a productos como la sal gema y el cemento, mientras que añade otros nuevos como los coches todoterreno a su largo listado de productos canadienses gravados.
A la hora de justificar estas medidas, el gobierno estadounidense ha tratado de equiparar a Canadá con China al asegurar que son los únicos países que han respondido a las amenazas con aranceles en lugar de alcanzar un acuerdo comercial.
De hecho, ha tirado de eufemismos para reprochar al país que lidera Mark Carney que responda a las "medidas para corregir los desequilibrios comerciales" puestas en marcha por Estados Unidos —los aranceles— con "represalias" — es decir, aranceles recíprocos—.
Desacuerdo
El pasado mes de agosto, Trump y Carney escenificaron la ruptura de las relaciones comerciales entre ambos países, después de que a un nuevo intento de Washington de elevar los aranceles le siguiese una negociación que acabó naufragando: desde Ottawa denunciaron cambios "injustos y antieconómicos" de última hora en el borrador, mientras el representante comercial de EEUU devolvió la misma acusación a la parte canadiense.
La falta de acuerdo, según las condiciones impuestas por Trump, implicaría la imposición automática de un arancel estadounidense del 50% a los productos canadienses, por un valor aproximado de 24.000 millones de euros; y Carney ya había dejado claro que respondería con la misma medida "dólar por dólar".
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último