ACS espera alcanzar una volumen de negocio anual en centros de datos de 25.000 millones para 2030

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Florentino Pérez destaca el retorno medio anual del 46% para los accionistas de ACS y anuncia un dividendo un 20% superior al del año pasado

Florentino Pérez y Juan Santamaría durante la junta de ACS
Florentino Pérez y Juan Santamaría durante la junta de ACS | Matias Chiofalo / Europa Press

El consejero delegado de ACS, Juan Santamaría, ha defendido que la compañía tiene una alta visibilidad sobre el futuro de los centros de datos, a los que augura una evolución positiva durante al menos los próximos 5 años. Espera que el conjunto de la infraestructura digital, en la que está enfocada ahora la compañía, le reporte unos ingresos de hasta 25.000 millones de euros en 2030, frente a los 10.000 millones que registró en 2025.

Así ha contestado el directivo a las preguntas formuladas por los accionistas del grupo en su última junta, celebrada este viernes en Madrid, en la que el presidente de la empresa, Florentino Pérez, ha ensalzado la evolución en bolsa de la compañía y ha anunciado un aumento del 20% en el dividendo.

En sus preguntas, un accionista se ha mostrado escéptico sobre el futuro de la tecnología, temiendo que un estallido de la posible burbuja de la Inteligencia Artificial (IA) acabe afectando al futuro de la empresa, que depende mucho de este sector.

Sin embargo, Santamaría ha descartado cualquier burbuja en la IA, señalando que habrá empresas que sufran más por estar sobreexpuestas al sector, pero ha defendido que ACS está diversificada, tanto en sectores como en geografías, lo que amortigua cualquier cambio de tendencias en el mercado tecnológico. Al contrario, espera que el boom de los centros de datos continúe durante al menos los próximos 5 años, ya que la tendencia en Estados Unidos se va trasladando progresivamente a Europa y al resto del mundo.

Proyectos de bajo riesgo

El directivo también ha destacado la "firme determinación" de la empresa de no tomar parte en proyectos con riesgos que no puede asumir o controlar, por lo que asegura que ahora el 90% de sus proyectos son de bajo riesgo.

En un encuentro posterior con la prensa, Santamaría ha detallado que en España tiene planes para desarrollar hasta 1,7 gigavatios (GW) en centros de datos en Cataluña, Madrid, País Vasco, Aragón y Andalucía, de los que un 60% ya está en marcha.

Asimismo, ha adelantado que la empresa presentará su nuevo plan estratégico para los años 2027 a 2029, que continuará poniendo el foco en la infraestructura digital, aunque podría incluir nuevos vectores de crecimiento.

Revalorización del 46% anual

Por su parte, el presidente de ACS, Florentino Pérez, ha celebrado la revalorización en bolsa de la compañía en los últimos años, que en su opinión se debe a una "disciplina en la asignación de recursos, gestión rigurosa del riesgo y una ejecución eficiente". El retorno medio anual para el accionista del grupo alcanza el 46% en los últimos cinco años y la empresa ha multiplicado su valor en bolsa por 54 veces en el último cuarto de siglo.

Durante su intervención en la junta de accionistas, Pérez ha detallado que la rentabilidad total para el accionista fue del 81,6% en 2025 y que solo en lo que va de 2026 ya alcanza el 63%. Además, ha anunciado un dividendo anual de 2,4 euros, que supone un 20% más que el entregado el año anterior. El titular de ACS, que controla el 14,54% de la compañía, ha manifestado su predisposición a presentarse para la reelección como presidente ejecutivo de la empresa el año que viene, cuando vence su actual mandato.

También se prevé que CriteriaCaixa, el brazo industrial de la Fundación Bancaria La Caixa que compró un 9,4% de las acciones en 2024 por 983 millones de euros --y que ahora valen casi 3.500 millones de euros--, incremente su participación en el capital.

"El grupo cerró 2025 sin deuda, lo que supone una mejora de más de 700 millones de euros con respecto al cierre del año anterior, incluso después de realizar inversiones estratégicas relevantes. Este balance nos da flexibilidad para seguir creciendo, abordar oportunidades de inversión con prudencia y seguir protegiendo el valor para el accionista en distintos escenarios de mercado", ha explicado Pérez en referencia al futuro de la empresa.

Vectores de crecimiento

Por su parte, el consejero delegado, Juan Santamaría, se ha centrado en los vectores de crecimiento de la empresa, principalmente en el tecnológico, que "se ha convertido en un factor decisivo para el desarrollo económico y el incremento de la productividad".

El segundo vector de crecimiento, según indicó, es la energía, que responde a una mayor demanda de electrificación de las economías y a la necesidad de ampliar las redes de transmisión y distribución, así como la capacidad de almacenamiento.

Los recursos naturales, en especial la creciente demanda de minerales críticos y tierras raras, son otro de los sectores de futuro para responder a la transición energética, la digitalización y la modernización industrial. Santamaría apuntó que es imprescindible asegurar su suministro, lo que conlleva fuertes inversiones en extracción y procesamiento que garanticen la autonomía estratégica de los países.

"Otra vertical con impulso claro es la defensa. Los planes de inversión en Estados Unidos, Europa y Australia están aumentando, y eso abre oportunidades relevantes en infraestructuras asociadas. Son oportunidades que abarcan tanto proyectos de obra civil como de edificación especializada, además de contratos de servicios colaborativos a largo plazo", ha detallado el consejero delegado

Junto a estas verticales, Santamaría ha añadido el foco de ACS también en la industria biofarmacéutica y en la infraestructura social, incluyendo la sanitaria y educativa, en las que asegura que la compañía tiene "posiciones de liderazgo y un historial sólido", así como en la movilidad y el transporte sostenible. "Somos más selectivos, gestionamos mejor el riesgo y favorecemos marcos contractuales más colaborativos", ha concluido Santamaría.

Aumento de capital

La junta ha dado su visto bueno a todos los puntos del orden día, entre los que destaca un aumento de capital de un máximo de 670 millones de euros para atender al pago de los dos dividendos flexibles que, previsiblemente, se entregarán el próximo mes de julio y en febrero del próximo año.

Para ello, la compañía acometerá en los próximos tres meses una primera ampliación de un máximo de 525 millones de euros (el año pasado fue de 475 millones) y, en el primer trimestre de 2027, una segunda que no excederá de 145 millones de euros (frente a los 125 millones de hace un año). De esta forma, el importe de las ampliaciones propuestas para el dividendo es un 11,7% superior a las aprobadas el año pasado (670 millones frente a 600 en 2025).

La primera operación estará destinada a atender el dividendo complementario de julio, que el año pasado ascendió a 1,557 euros por acción o a un nuevo título por cada 35, mientras que la segunda ampliación atenderá el pago de febrero, cuyo último reparto fue de 0,457 euros o de una acción por cada 203.

Entre el resto del orden de puntos del día figura la reelección de Deloitte como auditor de cuentas de la sociedad y de su grupo consolidado para los ejercicios 2026, 2027 y 2028, o la del consejero delegado, Juan Santamaría, como consejero ejecutivo y de María José García Beato como consejera independiente.

Incentivos por 158 millones de euros

Asimismo, se ha propuesto un plan de incentivos a largo plazo para directivos y profesionales del grupo, basado en la entrega de acciones liberadas y de opciones sobre acciones, por un máximo de 1.150.000 acciones, equivalente a 158 millones de euros según el precio actual de la cotización de 137,6 euros.

El periodo máximo para la liquidación de acciones a sus beneficiarios será de cinco años a contar desde el establecimiento del correspondiente plan, y se entregará por mitades en el cuarto y quinto año desde su establecimiento.

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