La nueva industria abre una nueva carrera mundial por el cobre

NUEVA ECONOMÍA

La inteligencia artificial, las redes eléctricas, los centros de datos y los coches eléctricos pueden multiplicar la demanda de este metal en los próximos años

Mina de cobre
Mina de cobre | Eduardo Briones

La expansión de la inteligencia artificial no solo está disparando las necesidades de electricidad. También está abriendo una carrera por el cobreel aluminioel acero, entre otros materiales imprescindibles para construir centros de datos y ampliar las redes eléctricas para garantizar el suministro energético.

La oportunidad de negocio que se vislumbra figura ya en el radar de los grandes bancos de inversión, y de ahí que Bank of America dedique uno de sus últimos informes a analizar cómo la electrificación de la economía se ha convertido en uno de los principales motores estructurales de la demanda mundial de metales.

En concreto, la entidad norteamericana calcula que los tres grandes sectores vinculados a esta transformación —redes eléctricas, centros de datos y coches eléctricos— podrían conducir por sí solos, entre 2026 y 2030, a un crecimiento anual de la demanda de cobre similar al registrado por el conjunto del mercado a lo largo de la última década.

"Los centros de datos son uno de los muchos segmentos que probablemente elevarán la demanda de metales", señala el banco en su informe, en el que también refleja una estimación de que la capacidad mundial de los centros de datos aumentará desde unos 118 gigavatios en 2025 hasta 228 gigavatios en 2030.

Al hilo de ello, apunta que el consumo eléctrico de estas instalaciones pasaría en el mismo período de 490 a 945 teravatios hora, lo que elevaría su peso sobre la demanda mundial de electricidad desde el 1,7% hasta rondar el 2,8%. Y, atendiendo a la ubicación, Estados Unidos seguirá concentrando la mayor parte de la inversión, mientras Europa perderá peso relativo frente a Norteamérica, China y otros mercados. 

Intensidad metálica 

En todo caso, en lo que atañe a los materiales, indica que depende de los tipos de instalación que proliferen. Conforme a sus cifras, un centro de datos de hiperescala especializado en IA triplica la intensidad metálica de uno empresarial convencional e incluso supera a los grandes complejos en la nube, toda vez que requiere más cableado, estructuras, sistemas eléctricos y soluciones avanzadas de refrigeración por cada unidad de capacidad.

Así pues, el cobre será uno de los principales beneficiados de este nuevo desarrollo, dada su utilización en cables, barras conductoras, redes y sistemas de refrigeración líquida; mientras el aluminio se emplea en estructuras, cerramientos y disipadores térmicos; y el acero sostiene racks y edificios. A modo ilustrativo, Bank of America pone sobre la mesa que un gigavatio de capacidad hiperescala puede requerir alrededor de 60.000 toneladas de cobre, otras 52.000 de aluminio y unas 360.000 más de acero.

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