Riesgo para los suministros de queroseno y fertilizantes en Europa incluso con la reapertura de Ormuz
ATAQUE A IRÁN
El precio de los fertilizantes nitrogenados se ha disparado un 60% desde el inicio de la guerra
Los efectos negativos de la guerra en Oriente Próximo podrían extenderse en Europa al suministro de combustible para aviones y de fertilizantes, incluso aunque haya una reapertura parcial del estrecho de Ormuz próximamente, según las conclusiones del último informe de coyuntura económica internacional de la consultora Price Waterhouse Coopers (PwC).
En lo que se refiere a los fertilizantes, el informe apunta que no hay escasez para la siembra de primavera de este año, ya que muchos agricultores europeos ya habían asegurado sus necesidades antes del conflicto. Sin embargo, se advierte de que el precio de la urea en Europa occidental ha subido un 55% respecto a los niveles previos a la guerra y que, a escala global, los precios de los fertilizantes nitrogenados se han disparado más de un 60% por la interrupción de las exportaciones del golfo Pérsico. Los costes para las empresas alimentarias se incrementaron un 7,9% en marzo frente al dato registrado en febrero, por el impacto de la guerra.
En caso de que el conflicto se enquiste, el mayor riesgo se concentrará en el periodo de siembra de otoño de 2026 y la cosecha de 2027. Además, el estudio recuerda que Europa mantiene una elevada exposición a Rusia, que representa cerca del 22% de importaciones en 2025, aunque se prevé que la Comisión Europea presente a lo largo del mes de mayo un plan de acción sobre fertilizantes.
La posición de Europa en este ámbito contrasta con lo que sucede en Estados Unidos y China. Los últimos son uno de los mayores exportadores mundiales de fertilizantes -cerca de 13.000 millones de dólares en 2025-, aunque depende del azufre importado a través del golfo Pérsico para la producción de fertilizantes fosfatados. Por su parte, Estados Unidos tiene garantizado el suministro de nitrógeno y fósforo, si bien depende de importaciones de Canadá en potasio.
Dependencia de Ormuz para recibir queroseno
En cuanto a los combustibles para aviones, en el caso de Europa hasta el 40% de las importaciones netas llegan a través de Ormuz, por lo que existe el riesgo de cancelaciones de vuelos, precios de billetes más caros y menos capacidad operativa cara al próximo verano. China, por su parte, ha ordenado suspender las exportaciones de combustible de aviación almacenado para dar prioridad al mercado doméstico. En petróleo y gas natural, China depende del Golfo Pérsico, pero puede sustituir parte de ese suministro por materias primas procedentes de Rusia.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último
OPTIMIZAR LA ASISTENCIA
Sanidade impulsa un sistema para estudiar la longevidad con más de 1.500 centenarios en Galicia