Cuatro mitos sobre la IA y la educación

Nueva tecnología

Spóiler: ni estamos ante el fin del pensamiento crítico ni estamos al borde de una revolución de aulas totalmente automatizadas

Jóvenes utilizando tecnología
Jóvenes utilizando tecnología | Allison Shelley / EDU imágenes

A medida que la inteligencia artificial va penetrando cada vez más en todos los aspectos de nuestras vidas, los profesores, los estudiantes, las familias, los legisladores y los investigadores están analizando su impacto en la educación y repasando lugares comunes sobre una transformación de gran complejidad.

Parte de ese trabajo se ha llevado a cabo en Stanford, donde han debatido cómo la IA puede apoyar el aprendizaje, cómo proteger a los jóvenes de sus riesgos y qué parte del modelo educativo debe seguir siendo fundamentalmente humano.

Spóilerni estamos ante el fin del pensamiento crítico ni estamos al borde de una revolución de aulas totalmente automatizadas. Repasamos uno por uno los principales mitos que dominan el debate sobre la irrupción de la IA en las aulas.

Las principales ideas

Comenzando por la idea de que la inteligencia artificial acabará reemplazando a los profesores, la principal conclusión de este foro es que el aprendizaje es un acto "fundamentalmente cultural y social", en palabras de Daniela Di Giacomo, profesora en la Universidad de Kentucky, de modo que el rol del maestro es el de un entrenador que consigue "motivar e involucrar", tal y como plantea Susanna Loeb, directora del programa de aprendizaje de Stanford.

Otra de las patas clave del debate pasa por la facilidad que la IA confiere a los estudiantes para "hacer trampas", lo que sitúa el foco en la necesidad de repensar los métodos de evaluación.

"Los días en que probamos el conocimiento con una única prueba probablemente han terminado", sostiene Paul Nuyujukian, profesor asistente de neurociencia en Stanford, en coincidencia con el responsable de la organización más grande del mundo de generación de pruebas educativas, Amit Sevak, CEO de ETS; partidarios ambos de que se hagan procesos de auténtica evaluación continua, centrada en las capacidades de síntesis, análisis e integración de los conocimientos.

Además, frente al mito de que la IA constriñe la creatividad, Hari Subramonyam, del programa de aprendizaje, mostró herramientas de animación que permiten la exploración práctica de conceptos de física; mientras Mehran Sahami, presidente del departamento de informática de Stanford, argumentó que la IA puede ayudar a producir ideas novedosas, así como crear experiencias de aprendizaje que se centren en el proceso de creación y no en el producto.

Por último, se enfrentó el debate sobre si prohibir la IA en las aulas y el equilibrio entre proteger a nuestros hijos y preparar a nuestros hijos frente a una tecnología que está aquí para quedarse. 

"O enseñamos a los niños cómo utilizarla o serán utilizados por ella", advirtió Kirsten Baesler, subsecretaria de educación primaria y secundaria de Estados Unidos, en medio de un consenso general sobre que "integrar la IA de manera responsable, con seguridad, pautas éticas y alfabetización, preparará a los estudiantes para prosperar". Se trata, pues, de lograr que los estudiantes pasen de ser usuarios pasivos de IA a usuarios —pensadores— críticos.

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