El placer de vivir en el pueblo alcanza la distinción de Gran Lujo en Puebloastur, primer hotel de esta categoría del norte de España
TURISMO PREMIUM
El resort del grupo Nature, liderado por el empresario asturmexicano Tomás Álvarez Aja, culmina casi dos décadas de inversiones en el corazón rural de Asturias y se abre paso con un nuevo proyecto vinícola en el Palacio de Nevares
En el Principado de Asturias, en el corazón del valle del Sueve, entre montañas que protegen del viento atlántico y en medio de un paisaje rural asturiano que conserva intacta su identidad, Puebloastur, ha construido un modelo propio: el de un hotel que combina naturaleza, arte, gastronomía y un concepto de lujo ligado al territorio.
La reciente concesión al complejo de la categoría Cinco Estrellas Gran Lujo, lo sitúa como el primer hotel en Asturias de estas características y de todo el norte de España. Una distinción que coloca al Principado en la liga de los destinos más selectos del país y refuerza la pujanza de un modelo turístico diferente: sofisticado, pero profundamente rural y exclusivo.
Detrás de Puebloastur hay un ecosistema que integra proyectos culturales, gastronómicos y agrícolas. Y al frente de todo ello está el empresario asturmexicano Tomás Álvarez Aja, que ha impulsado en las últimas dos décadas un conjunto de proyectos hoteleros y gastronómicos repartidos por toda la región.
Puebloastur es su buque insignia. Se trata de un complejo que combina arquitectura tradicional, arte contemporáneo, gastronomía de autor y un concepto que se ha convertido en marca de identidad: el lujo de vivir en un pueblo.
La categoría Gran Lujo no solo reconoce instalaciones o servicios, sino que es una filosofía: la de convertir una pequeña aldea en destino, no como un escenario recreado, sino como espacio real, vivo y coherente con su entorno. Esa visión responde, según Álvarez Aja, a una convicción firme: "Asturias no necesita inventarse nada. Su belleza, su cultura y su manera de vivir son, por sí mismas, un lujo".
Con este planteamiento, Puebloastur ha logrado atraer a una clientela internacional de alto poder adquisitivo que hasta hace pocos años apenas miraba hacia el norte de España. Hoy, entre sus huéspedes figuran visitantes que llegan de Emiratos Árabes, Europa o América, algunos incluso en vuelos privados que aterrizan en el aeropuerto de Asturias para estancias breves pero selectas.
La distinción Gran Lujo confirma este magnetismo y que el turismo de alto nivel tiene en Asturias un terreno fértil para crecer cuando se apuesta por la calidad, el paisaje y la identidad.
El grupo Nature, casi dos décadas de proyectos que han cambiado el mapa turístico
El reconocimiento de Puebloastur es también la culminación de un recorrido empresarial que comenzó en 2008, cuando Álvarez Aja, nacido en México pero hijo de emigrantes asturianos, del concejo que da nombre al archiconocido queso de Cabrales, decidió invertir en la tierra de origen de su familia.
Así nació el grupo Nature, que hoy integra: Los Lagos–Los Arcos (Cangas de Onís); La Hostería de Torazo, recuperada tras años cerrada Nature Oviedo, que próximamente abrirá un restaurante mexicano; Puebloastur, su proyecto más ambicioso; y el nuevo desarrollo en el Palacio de Nevares (Parres).
El grupo se ha caracterizado por combinar inversión, recuperación patrimonial y una apuesta clara por la gastronomía y el territorio. Su crecimiento ha sido constante y ha contribuido a dinamizar zonas rurales que, en algunos casos, habían perdido actividad turística.
Palacio de Nevares, el viñedo más al norte de España
Íntimamente unida a Puebloastur, está la bodega Palacio de Nevares, ubicada a pocos minutos del resort, en una finca histórica donde la agricultura y la recuperación patrimonial avanzan de la mano.En la finca de Nevares, donde un palacio del siglo XVI y su capilla presiden las laderas, se cultiva hoy uno de los viñedos situados más al norte de la península.
La vendimia cerraba el pasado mes de octubre una campaña “con más uva y de mayor calidad”, según explicaba el equipo técnico de la bodega. Los trabajadores han recogido entre 20. 000 y 21.000 kilos de uva que darán lugar a entre 12. 000 y 13. 000 litros de vino blanco, elaborados ya en las nuevas instalaciones construidas junto a la plantación.
Es la primera vez que todo el proceso se realiza íntegramente en la finca. Hasta ahora, la bodega había vinificado en instalaciones externas mientras se completaba su propio equipamiento. Con la maquinaria totalmente operativa y la producción estabilizada, el objetivo es claro: crecer manteniendo la calidad. Para 2026 está previsto ampliar la superficie plantada en una hectárea y media más y abrir la finca a visitas en Semana Santa, integrando la experiencia enoturística con la oferta del resort.
La finca cultiva tres variedades blancas —Albarín, Gewürztraminer y Riesling— que, pese a las temperaturas extremas del verano, han alcanzado “un punto óptimo de maduración”. Las altas temperaturas en momentos puntuales del mes de agosto llegaron a quemar parte de los racimos, pero no han impedido que la campaña sea, hasta la fecha, una de las mejores. El vino, que podría embotellarse en marzo, apunta a convertirse en el más logrado hasta la fecha.
El proyecto incluye también una pequeña plantación de Mencía en Cofiño, donde se recogerá la primera cosecha destinada a vino tinto, además de futuras pruebas con rosado. Junto al viñedo, la finca alberga una pumarada destinada a la sidra “Quiéreme Vida” y un proyecto de ocho hectáreas de avellanos que aspira a cubrir parte del déficit de avellana asturiana.
La trayectoria de Puebloastur y del grupo Nature se desarrolla en un contexto regional que también ha evolucionado. La declaración de la cultura sidrera asturiana como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO ha reforzado el reconocimiento internacional, mientras que la gastronomía de alto nivel, las buenas comunicaciones y la consolidación de Asturias como destino seguro y singular han contribuido a atraer nuevos perfiles de visitantes.
Un proyecto que nació de la diáspora y vuelve a transformar el territorio
La historia de Puebloastur es también, en parte, la historia de la emigración asturiana y de su retorno. El propio Álvarez Aja —empresario consolidado en el sector tecnológico en México— reconoce que su apuesta por Asturias nació de un vínculo familiar y emocional, pero se consolidó al descubrir oportunidades reales de desarrollo y crecimiento.
Su visión de apostar por lo auténtico, de invertir sin perder de vista el territorio y demostrar que el lujo también puede ser rural, sostenible y profundamente asturiano, sigue vigente casi 20 años después.
Un concepto de lujo basado en sostenibilidad y territorio
La distinción Gran Lujo llega al mismo tiempo que otro reconocimiento relevante y muy reciente : el Premio Nacional RSC Hotelera en la categoría de responsabilidad económica, otorgado por la Fundación Intermundial, Tourism&Law y CEHAT. El jurado destacó el modelo de “lujo sostenible” que defiende Puebloastur, basado en la autosuficiencia energética —geotermia, biomasa y energía solar—, el impulso a la economía local y la recuperación de patrimonio y paisaje.
Además, en todo el complejo conviven más de cien obras de arte, desde piezas de Salvador Dalí hasta trabajos de artistas asturianos, integradas como parte del entorno y no como mero adorno. La filosofia es clara: la cultura es también una forma de sostenibilidad.
La combinación de hotelería de categoría, gastronomía de prestigio, agricultura de proximidad y un compromiso explícito con el entorno ha convertido a Puebloastur y al Palacio de Nevares en un caso singular en la España Verde. Un proyecto que suma paisaje, tradición y excelencia para reforzar la oferta turística del oriente asturiano y situarlo, con argumentos propios, entre los destinos más diferenciados del país.
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