El refugio noruego donde el invierno se contempla desde la sauna
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Solo quedan a la venta dos de los cinco chalés diseñados por Logg Arkitekter en Geilo, una de las estaciones de esquí más exclusivas de Noruega
En las montañas de Noruega, el lujo no necesita mármoles ni grandes salones dorados. Le bastan madera, fuego y una pared de cristal abierta a un paisaje cubierto de nieve. Esa es la propuesta de Holmshovda, un pequeño conjunto residencial levantado sobre Geilo, a medio camino entre Oslo y Bergen, donde dos de sus cinco chalés buscan propietario desde 2,5 millones de euros.
Diseñadas por el prestigioso estudio noruego Logg Arkitekter, las viviendas reinterpretan la tradicional cabaña de montaña con líneas limpias, tejados inclinados y amplios ventanales. Los dos chalés disponibles rozan los 190 metros cuadrados distribuidos en tres alturas y media, con tres dormitorios, tres baños, sauna privada y una gran estancia abierta que reúne cocina, comedor y salón frente a las montañas. A este espacio se suma, además, una terraza de unos 50 metros cuadrados y garaje para dos vehículos.
El proyecto es deliberadamente reducido: cinco chalés y cuatro apartamentos vacacionales construidos sobre una parcela elevada, justo detrás del histórico hotel Dr. Holms, al que los propietarios pueden acceder para disfrutar de sus restaurantes, bar, piscina, spa y bolera sin renunciar a la intimidad de su propio hogar.
En su interior, la arquitectura está pensada para que el paisaje haga buena parte del trabajo. La madera suaviza los interiores, la chimenea ocupa el centro de la zona de estar y los ventanales prolongan las habitaciones hacia el valle. Al regresar de las pistas de esquí, la escena continúa dentro: sauna, fuego encendido y una terraza concebida para aprovechar las horas de luz cuando el clima lo permite.
Geilo cuenta con 46 pistas alpinas, veinte remontes y hasta 500 kilómetros de recorridos preparados para esquí de fondo; al tiempo que ofrece conexión ferroviaria directa con las principales ciudades noruegas: el trayecto dura aproximadamente tres horas y media desde Oslo y tres horas desde Bergen. Y si el atractivo del invierno es el esquí, en verano la nieve deja paso al senderismo, el ciclismo y los recorridos por los parques nacionales que rodean la localidad.
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