Rolls-Royce viste por primera vez un Phantom con el brillo del abulón

SEGMENTO PRÉMIUM

El Phantom Hummingbird estrena una marquetería con conchas, desarrollada durante meses, para reproducir los reflejos del colibrí que da nombre al modelo

Personalización del Rolls-Royce Phantom Hummingbird
Personalización del Rolls-Royce Phantom Hummingbird | Rolls-Royce

Un colibrí puede cambiar de color sin mover las alas, basta con que la luz incida de otra manera para que su plumaje revele nuevos matices y reflejos, pero lograr ese efecto ha supuesto todo un reto para Rolls-Royce. Un encargo privado, para un regalo de un cliente a su esposa, requirió meses de desarrollo en Goodwood hasta dar con el material que hiciera justicia al ave que da nombre al Phantom Hummingbird.

Artesanía Rolls-Royce
Artesanía Rolls-Royce | Rolls-Royce

Nácar y, por primera vez, concha de abulón decoran la marquetería del Rolls, que ha sido entregado ya al cliente en la oficina de Dubái.

Hasta 53 piezas han hecho falta para dibujar el colibrí que decora cada una de las mesitas traseras del coche, en las que los reflejos azulados y verdes de la concha del abalón se combinan con el nácar. En el caso del motivo vegetal situado entre los asientos, han sido un total de 84.

Interior del Rolls-Royce Phantom Hummingbird personalizado para un cliente de Dubái
Interior del Rolls-Royce Phantom Hummingbird personalizado para un cliente de Dubái | Rolls-Royce

El conjunto se completa con cuero crema, detalles tostados y un techo estrellado. Fuera, la carrocería combina los tonos Wildberry y White Sands y lleva otro colibrí pintado a mano.

Detalle del colibrí en el exterior del Rolls-Royce Phantom Hummingbird
Detalle del colibrí en el exterior del Rolls-Royce Phantom Hummingbird | Rolls-Royce

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