El estado de la relación entre EEUU y Europa y el futuro de la OTAN y la ONU, ejes del foro de Múnich
CONFERENCIA DE SEGURIDAD
Discrepancias entre europeos y estadounidenses sobre como llevar a cabo la refundación de las instituciones internacionales
El estado de las relaciones entre Estados Unidos y Europa y el futuro de la OTAN y de la propia ONU han marcado los debates de la Conferencia de Seguridad de Múnich de este fin de semana, en la que han intervenido destacados líderes mundiales. Además de los discursos, el foro permitió encuentros privados entre los mandatarios y mesas de debate y la calle también tuvo su protagonismo con miles de manifestantes por las calles de la ciudad alemana para protestar por la represión del régimen iraní contra estudiantes y ciudadanos en general.
El eje del debate estuvo marcado por la intervención del secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, quien en la jornada matinal del sábado defendió el cambio radical que ha traido la administración Trump a la geopolítica mundial, pero, al mismo tiempo, se mostró conciliador con Europa y apostó por refundar la relación atlántica bajo las nuevas bases ideológicas que defiende el gobierno estadounidense. También llamó a redefinir el papel de la ONU, con esas mismas condiciones. Su internvención fue mucho más conciliadora que la realizada hace un año por el vicepresidente norteamericano, JD Vance, que criticó con dureza el papel de Europa en el mundo.
Por parte europea, la respuesta al desafío norteamericano llegó desde varios frentes. Ya el viernes el canciller alemán, Friedrich Merz, había recordado que Europa no puede defenderse sola pero Estados Unidos también necesita a Europa para seguir ejerciendo su liderazgo mundial.
En la jornada de hoy, el primer ministro británico, Keir Starmer, ha llamado a superar la dinámica del Brexit y ha apostado por una mayor colaboración entre Europa y el Reino Unido a todos los niveles. En el terreno militar ha llamado a una mayor coordinación en materia de defensa dentro del continente y ha calificado al continente como "un gigante dormido".
Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha argumentado que la realidad actual ha impuesto a Europa la necesidad de fomentar su independencia porque "ya no tiene más elección" en un "mundo fracturado y hostil" y porque representa la mejor opción para entablar una nueva relación con EEUU, basada en la autosufiencia europea en seguridad, defensa, comercio y tecnología digital.
Sánchez contra la carrera armamentística
Durante su intervención en una mesa redonda dentro del foro, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, ha rechazado este sábado un aumento de las políticas de disuasión nuclear y ha pedido a las potencias de la OTAN que "pongan freno y firmen" para impedir una nueva carrera armamentística porque considera que actualmente "el rearme más necesario en el mundo es el rearme moral".
Sánchez ha remarcado que España ha triplicado su gasto en defensa respecto al PIB en los últimos años y duplicado el número de efectivos militares desplegados en misiones de la OTAN. Sin embargo, se ha mostrado convencido de que el rearme nuclear de los últimos años "no es la senda a seguir". "Nuestros padres y abuelos se dieron cuenta de que la disuasión nuclear es demasiado costosa y peligrosa porque en determinadas ocasiones los errores técnicos y humanos nos acercaron a una guerra que hubiese llevado a la humanidad al borde de la extinción", ha indicado.
Venezuela y Ucrania
Aparte del tema de las relaciones entre Europa y Estados Unidos y el futuro de organizaciones como la OTAN y la ONU, en Múnich también han estado e intervenido figuras como el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski y la líder opositora de Venezuela, María Corina Machado, que han hablado sobre los conflictos que sufren sus países.
Zelenski ha defendido la necesidad de parar la guerra que sacude a Ucrania desde hace cuatro años y ha vuelta a mostrar su disposición a llegar a un primer acuerdo de alto el fuego, con el que se comprometería a realizar elecciones en la país, que fueron aplazadas por la guerra.
Por su parte, María Corina Machado ha pedido pasar de las palabras a las acciones a nivel internacional para impulsar un cambio político en Venezuela. En concreto, Machado ha abogado por "bloquear los flujos de dinero" que el gobierno venezolano utiliza "para la represión, la corrupción y el aumento de las actividades criminales". "Necesitamos bloquear esos flujos. Necesitamos apoyar medidas objetivas hacia los grupos que hoy controlan la represión en Venezuela", ha argumentado.
La líder opositora venezolana ha cifrado en 20.000 los detenidos por motivos políticos durante los gobiernos de Maduro y Hugo Chávez, de los que más de 11.000 habrían sido ejecutados y 2.000 torturados.
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