Emilio Almodóvar, presidente de FAER: "El nuevo Plan de Retorno del Gobierno central debe garantizar financiación y armonizar políticas para ser efectivo"

El nuevo presidente de la Federación Española de Asociaciones de Emigrantes y Retornados (FEAER), destaca la importancia de continuar la labor histórica de la entidad. Con una trayectoria de casi tres décadas, Almodovar subraya la necesidad de garantizar una financiación estable, fomentar el asociacionismo y armonizar políticas públicas para mejorar la calidad de vida de los retornados.

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Emilio Almodóvar, es el nuevo presidente de la Federación de Asociaciones de Emigrantes Retornados (FAER). Hablamos con el sobre asuntos de gran importancia para el colectivo como la necesidad de asegurar una financiación estable para las asociaciones, fomentar el asociacionismo y promover una armonización de las políticas de retorno en España. Almodóvar pone el foco en la importancia de visibilizar la labor de las entidades, eliminar discriminaciones fiscales y sociales que afectan a los retornados, y colaborar con las comunidades autónomas para fortalecer estrategias que faciliten su integración.

¿Qué significa para usted asumir el liderazgo de una Federación con la trayectoria de FEAER?

En primer lugar una gran responsabilidad.

La FEAER es una entidad con 29 años de trayectoria y una gran labor desarrollada a favor del colectivo de emigrantes retornados. Somos 11 asociaciones con amplia trayectoria en la atención directa al colectivo, algunas de ellas fundadas en la década de los 80, que fueron pioneras en España. Durante este tiempo muchos han sido los desafíos que la FEAER ha tenido que afrontar, pero tal vez el punto de inflexión fue durante la injusta campaña de acoso fiscal, que Hacienda llevó a cabo en el periodo 2013-2015 sobre los pensionistas retornados. Creo que la FEAER, encabezada por mi predecesora Eva Foncubierta, hizo una labor extraordinaria llegando a congregar a todo el colectivo – asociaciones federadas o no, plataformas o personas individuales- en torno a una reivindicación justa que dio como resultado el periodo de regularización fiscal para los pensionistas retornados, evitando así que fueran gravados con sanciones y recargos por algo de lo que no eran culpables. Miles de pensionistas retornados acudieron desde toda España a las distintas manifestaciones que organizamos en Madrid, generando un sentimiento de unión y pertenencia en el colectivo que nunca se había dado y que es necesario mantener. Quiero decir con esto, que mi predecesora ha dejado el listón muy alto y eso conlleva una gran responsabilidad.

Es segundo lugar, para mí es un reto.

El movimiento asociativo de retorno ha ido evolucionando en nuevas formas de organización, y si bien nuestras asociaciones se distinguen por la atención directa al colectivo, su especialización y su empatía hacía el mismo (el personal técnico y voluntario en su inmensa mayoría son emigrantes retornados) existen grupos no jerarquizados (principalmente en redes sociales) entidades enfocadas a una problemática concreta, asociaciones de retornados con un perfil más reivindicativo que técnico, etc.… En definitiva, existen otras fórmulas de agrupación que sería interesante escuchar o incluso buscar su colaboración para trabajar por objetivos comunes.

Por otro lado, a pesar de la ingente labor que realizan nuestras asociaciones, llevamos años con una financiación pública muy escasa. Creo sinceramente, que nuestras entidades realizan un servicio público muy valioso; un servicio especializado que no está cubierto por las administraciones públicas ni por las empresas privadas, pero que actualmente solo logramos mantener a duras penas gracias a las cuotas de nuestros asociados y algunas subvenciones o convenios que tenemos firmados con Comunidades Autónomas, Diputaciones Provinciales y algunos Ayuntamientos. Veo como un reto dar mayor visibilidad a nuestro trabajo diario, que posiblemente sea algo en lo que estamos fallando, para que las Administraciones Públicas apuesten por mantener nuestra actividad. Actualmente las asociaciones estamos en una situación económica muy complicada que no se podrá mantener mucho en el tiempo.

Desde la creación de las primeras asociaciones y el nacimiento de la Federación, las cosas han cambiado mucho ¿Qué balance hace?

Es cierto, que los primeros movimientos asociativos de retornados surgieron en un contexto muy diferente al actual. Inicialmente, se centraban en problemáticas urgentes como la falta de recursos económicos tras el retorno y la reinserción laboral. De hecho en el siglo XX teníamos muy claro cuando una persona era emigrante y cuando era retornada, porque esa condición estaba bien definida.

Con el tiempo, las necesidades han evolucionado y nuestras asociaciones han sabido adaptarse.

En el siglo XXI, la libertad de movimientos en el espacio Schengen y la facilidad para los desplazamientos a nivel mundial, hacen de la emigración y el retorno un fenómeno mucho más dinámico. Hoy la misma persona puede ser emigrante o retornada en distintos momentos. Emigrante cuando se establece en cualquier otro país y retornada, una vez establecida en España, cada vez que la administración le recuerde que por haber cotizado o residido fuera, sus derechos tienen una serie de trabas que dificultan su adquisición. Por eso decimos que un retornado es para toda la vida y que la mejor política para favorecer el retorno es prestar asistencia al colectivo en todos sus trámites con el extranjero, no solo en el momento del retorno, sino a lo largo de su vida. Hoy tenemos retornados con problemas para acceder a prestaciones por desempleo cuando no han cotizado lo suficiente en España, retornados con problemas para acceder a prestaciones sociales que requieren un mínimo de residencia en España, retornados con problemas para acceder a prestaciones por incapacidad, jubilación o viudedad, así un largo etcétera.

No obstante, con una trayectoria tan amplia como tiene la FEAER y sus asociaciones, hemos sido testigo de esos cambios, y las propias entidades también han ido evolucionando en ese sentido. Ampliando sus servicios para dar respuesta a las nuevas necesidades y profesionalizando su gestión para ofrecer una atención más integral a los retornados.

¿Cuáles son las principales prioridades de la nueva Junta Directiva en esta nueva etapa?

En esta nueva etapa nos tenemos que centrar en tres aspectos fundamentales.

Primero, nuestras asociaciones necesitan una financiación sostenible. Es necesario asegurar una financiación estable y suficiente para que puedan desarrollar su labor de forma efectiva. Nuestros socios contribuyen al mantenimiento de las mismas, pero considero que una labor como la que desarrollamos necesita de un apoyo de las instituciones públicas mucho más fuerte que el actual. En parte aliviamos mucho la carga de trabajo en organismos como Seguridad Social, Hacienda o SEPE, desde donde de hecho derivan a muchas personas a nuestras asociaciones todos los días. Y en parte también, porque garantizar que una persona accede a todos sus derechos en el extranjero evita situaciones de riesgo de exclusión social que pueden afectar al colectivo y que al final requieren de una aportación económica en forma de prestaciones sociales a cargo de España. Sinceramente creo que financiar nuestra actividad es muy rentable socialmente.

Segundo, hacer de la FEAER un referente a tener en cuenta para armonizar las políticas públicas sobre emigración y retorno entre las diferentes administraciones. La problemática del colectivo es igual en toda España y nuestra Federación cuenta con más de 75000 personas asociados. Conocemos su problemática y sabemos que hay territorios que aplican medidas muy interesantes que se pueden replicar a nivel nacional.

Tercero. Fomento del asociacionismo: Es importante seguir fomentando el asociacionismo entre los retornados, ya que este es un espacio fundamental de apoyo mutuo, intercambio de experiencias y defensa de sus derechos. Además, soy un firme defensor del asociacionismo tradicional. Con sus estructuras jerárquicas, sus asambleas y donde nos veamos en persona.

¿Podría detallar alguna medida o acciones concretas?

En relación a la financiación de nuestras asociaciones por ejemplo, el Ministerio de Migraciones lleva desde 2011 sin contribuir al mantenimiento de nuestras asociaciones. Esto es algo que desde fuera de la FEAER, en mi trabajo habitual con la asociación a la que pertenezco nunca entendí. Llevo desde 2013 en la Asociación de Emigrantes y Retornados de Jaén y en todo ese tiempo he atendido a miles de personas que venían derivadas directamente de organismos públicos dependientes del gobierno central. Sin embargo, como digo desde 2011 las asociaciones no reciben ninguna ayuda para su mantenimiento desde el gobierno central, por lo tanto yo no las he conocido nunca. Entiendo que la inestabilidad política, la falta de presupuestos o cualquier otro aspecto de índole ideológico hayan provocado esta situación, pero es paradójico que quien ostenta constitucionalmente la competencia de retorno lleve tantos años sin apoyarlo económicamente. Una acción concreta, será seguir trabajando junto con la Secretaría de Estado de Migraciones para conseguir firmar un convenio o abrir una línea de subvenciones que contribuya al sostenimiento de nuestras entidades. Para ello, quizá el primer paso sea abrir nuestras sedes para que desde la institución se conozca in situ nuestra labor y nuestras necesidades. Como dije antes, creo que en dar visibilidad a nuestro trabajo debemos mejorar.

¿Cuáles cree son los mayores desafíos que enfrentan los emigrantes retornados en España hoy en día?

Desde mi punto de vista, hay tres temas principales que desde la FEAER debemos poner sobre la mesa para impulsar cambios que eliminen discriminaciones recurrentes en el colectivo.

Primero. Es totalmente discriminatorio que una incapacidad reconocida en otro país de la Unión Europea, tribute al 100% como rendimientos de trabajo, mientras que de ser reconocida en España obtendría importantes deducciones fiscales o como en el caso de Permanente Absoluta o Gran Invalidez estaría exenta de tributar en IRPF. El proceso de equiparación de una incapacidad reconocida en el extranjero a los estándares de España es algo muy complejo y lento al que muy pocos emigrantes retornados con esta condición pueden optar por falta de documentación. Por eso, llevamos años pidiendo la creación de un protocolo específico y automático, que permita homologar la incapacidad reconocida por uno de los países miembro y pueda ser convalidada en España, según a los criterios del INSS.

En segundo lugar, la tributación del 5% en Alemania. Entendemos que el Art. 17 del Convenio firmado entre España y Alemania inicialmente estaba dirigido a ciudadanos alemanes que residían en España, sin embargo ha afectado a todos los pensionistas de aquel país, creando una sensación de incertidumbre en el colectivo, obligándoles a realizar nuevos trámites burocráticos con las administraciones fiscales de ambos países y lo más importante, es una doble imposición porque al final los ingresos procedentes de Alemania se evalúan en los dos países, que además en muchos casos hace pagar más impuestos a unos pensionistas españoles frente a otros, simplemente por el hecho de haber trabajado en Alemania. Esto ha abierto un precedente peligroso, que algún país puede intentar copiar. Por eso, uno de los retos a los que se enfrenta el colectivo es evitar que esto ser repita en la firma de otros convenios que puedan estar en marcha.

Y en tercer lugar, el problema de los periodos de residencia en la Unión Europea. Cada vez es más habitual vincular el acceso a ayudas públicas a una residencia efectiva en España en los años inmediatamente anteriores a la solicitud. Hablamos de pensiones no contributivas, Ley de Dependencia, Ingreso Mínimo Vital u otro tipo de ayudas sociales como acceso a vivienda protegida…ect. En algunos casos, el certificado de emigrante retornado sirve para acceder a esas prestaciones pero en el caso de residencias en la Unión Europea no se otorga ese certificado. Si nuestra apuesta por Europa solo pasa por la libertad de movimientos de mercancías y trabajadores, creamos una unión imperfecta e injusta. Un desafío importante de las personas retornadas, puede ser impulsar desde España un reconocimiento efectivo de los periodos de residencia dentro de la unión a efectos de ser beneficiarias de determinadas prestaciones sociales. Si existe libertad de movimientos para mercancías y trabajadores, que la haya también para los derechos de los ciudadanos. En este tema, ya hay alguna comunidad pionera que reconoce los periodos de residencia para ciudadanos españoles en la Unión Europea, emitiendo un informe que permite acreditar su condición para el cumplimiento del requisito de residencia. Por ejemplo Asturias, ya lo ha implementado en su nueva Estrategia para el retorno.

El Gobierno acaba de anunciar un nuevo Plan de Retorno...¿Que espera de él?

Que lo dote de financiación suficiente para poder llevarlo a cabo. Sinceramente tengo poca información al respecto, solo he leído que se quiere crear una oficina para el retorno y espero que la FEAER pueda colaborar en esto, dado que cuenta con las entidades más especializadas en el colectivo, con una trayectoria más amplia y que como he dicho anteriormente, han atendido y seguirán atendiendo a las personas retornadas a pesar de las limitaciones económicas porque cuentan con voluntarios y personal técnico comprometidos con el colectivo.

También espero que sirva para sentar las bases de una armonización nacional sobre los diferentes planes de retorno autonómicos. Unos requisitos mínimos y unas condiciones comunes para que ningún español desde el extranjero que piense en retornar, se sienta discriminado en función a su lugar de nacimiento.

¿Cómo están trabajando o prevén hacerlo con las diferentes comunidades autónomas para facilitar la reintegración de los retornados?

Esta es quizá la parte que más me ilusiona de esta nueva etapa. Como ya he dicho, el Gobierno central a pesar de ostentar la competencia sobre el retorno, ha dejado en manos de las Comunidades Autónomas su gestión durante la última década. Y es de agradecer a todas las Comunidades Autónomas el esfuerzo que han hecho para crear políticas transversales para el fomento del retorno. Cada una en base a su sensibilidad hacía el colectivo, han implementado medidas con mayor o menor acierto, desde nuestra perspectiva, pero todas han ido probando cosas, evaluando sus actuaciones, mejorando y evolucionando en estos años. Conocer todo ese trabajo, estudiar las propuestas que funcionan y conjugar todo el aprendizaje en una estrategia nacional que sirva para hacer de España un país atractivo para retornar es un trabajo que me motiva.

Para esto, la FEAER se prestará a participar en cualquier foro de debate a nivel autonómico donde se la requiera para hablar de retorno, proponer ideas y buscar soluciones a la diversa problemática del colectivo. De hecho, mi primer acto como Presidente de FEAER fue la participación en una jornada sobre retorno que organizó el Principado de Asturias en Gijón el pasado 18 de diciembre. Esta jornada fue muy didáctica para mí y pude recabar información sobre su nueva Estrategia para el Retorno y conocer la realidad del movimiento asociativo de retorno asturiano. Espero poder participar en más actos como este para detectar propuestas interesantes que se implementan en algunos territorios, y se puedan aplicar en otras zonas.

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