Galería | Los pastores que mantienen viva la tradición en Manzaneda
RESUENAN LAS CORNAS
Las chocas de las cabras y el sonido de la corna vuelven a marcar el ritmo del verano en la sierra de Manzaneda. Allí, Manolo Fernández y sus hermanos mantienen una tradición ganadera que resiste entre los pastos de la montaña, aunque cada vez son menos los pastores que continúan con una forma de vida que afronta sus últimos años.
Durante el verano, la sierra de Manzaneda recupera una estampa que forma parte de su historia. Los rebaños recorren los pastos mientras los pastores vigilan sus movimientos y utilizan la corna para guiarlos. Manolo Fernández, junto a sus hermanos, mantiene esta labor durante más de tres meses al año.
La jornada comienza antes de que salga el sol y continúa hasta la tarde, entre caminos, niebla, calor y tormentas. Los animales pasan la noche en el curro de A Mosenda, protegidos por los mastines ante la presencia del lobo.
Pero esta tradición afronta su último tramo. Solo A Mosenda y Langullo mantienen este verano sus curros en funcionamiento, mientras cada vez son menos los vecinos que pueden subir con sus animales.Las chocas siguen sonando en la montaña, aunque cada vez resulta más difícil encontrar quién las haga sonar.
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