Marius Borg se enfrenta a un intruso que irrumpió por la fuerza en su casa durante el arresto domiciliario

VIOLENTO ASALTO

Un desconocido irrumpió por la fuerza en la vivienda de Marius Borg, en el  Palacio de Skaugum, y llegó a empujar al hijo de Mette-Marit, que consiguió expulsarlo del domicilio

Marius Borg, hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, en una imagen de archivo.
Marius Borg, hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, en una imagen de archivo. | Europa Press

Marius Borg Høiby, hijo de la princesa Mette-Marit, sufrió un violento asalto en su propia vivienda de Skaugum, la finca donde se encuentra la residencia oficial de la familia real noruega. El joven, de 29 años, permanece allí bajo arresto domiciliario y vigilancia electrónica mientras espera la repetición de su juicio.

Los hechos tuvieron lugar durante la noche del viernes al sábado. Según medios noruegos, Borg se encontraba en su vivienda escuchando música y pintando cuando escuchó un fuerte ruido en la puerta. Al acercarse, comprobó que un desconocido estaba intentando entrar en el apartamento por la fuerza.

El intruso consiguió finalmente acceder al interior y empujó al hijo de Mette-Marit. Borg reaccionó enfrentándose a él y logró llevarlo hasta la puerta principal, desde donde consiguió expulsarlo de la vivienda.

Tras el incidente, Marius Borg avisó inmediatamente a la Policía, que llegó al lugar aproximadamente un minuto y medio después. El Servicio de Seguridad Policial noruego (PST) confirmó que sus agentes habían detenido a una persona cerca de la casa de Høiby.

El sospechoso fue posteriormente puesto en libertad y, por el momento, no han trascendido más detalles sobre sus motivos ni sobre su identidad.

El abogado de Borg, Aleksander Greaker, calificó la situación de especialmente desagradable para su cliente. «Es un lugar donde uno debería sentirse seguro», señaló, según recoge la prensa noruega.

Marius Borg seguirá bajo arresto domiciliario

El asalto se produce en un momento especialmente delicado para Marius Borg, cuya situación judicial ha vuelto a cambiar en los últimos días. El Tribunal de Apelación noruego decidió mantener su arresto domiciliario, después de que un tribunal de primera instancia hubiera acordado levantarlo.

Borg cumple esta medida con una pulsera electrónica y está sometido a controles mientras espera la repetición de su juicio, previsto para febrero. En junio fue condenado a cuatro años de prisión por dos delitos de violación y por maltrato a una de sus exparejas, aunque el procedimiento será revisado judicialmente.

La Justicia noruega también ha establecido determinadas condiciones para su régimen domiciliario, entre ellas la obligación de someterse a controles de detección de drogas y presentarse regularmente ante las autoridades.

La próxima revisión de su situación está prevista para el 30 de noviembre, cuando se determinará si continúa bajo vigilancia electrónica en Skaugum o puede quedar en libertad.

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