El Papa León XIV clama contra la guerra y el abuso de poder en su primer Via Crucis

PRIMERA SEMANA SANTA

El Papa León XIV centra su primer Via Crucis en Roma en la denuncia de la guerra, la injusticia y la defensa de los más vulnerables.

Publicado: 04 abr 2026 - 14:14 Actualizado: 04 abr 2026 - 14:29
El cardenal Robert Prevost, Papa León XIV.
El cardenal Robert Prevost, Papa León XIV. | Europa Press

León XIV ha presidido este Viernes Santo el primer Via Crucis en el Coliseo de Roma de su pontificado con un acento contra la guerra y el abuso de poder en su primera Semana Santa como Papa.

Ante miles de fieles congregados ante el Anfiteatro Flavio para seguir el rito que recuerda el camino de Jesús hacia el Gólgota a lo largo de 14 estaciones, León XIV ha portado la cruz durante todo el recorrido, convirtiéndose en el primer Papa en hacerlo después de Juan Pablo II.

"No es un recorrido en medio de gente devota y silenciosa. Como en tiempos de Jesús, nos encontramos caminando en un ambiente caótico, alborotado y bullicioso, entre personas que comparten la fe en Él, pero también entre otros que se burlan e insultan. Así es la vida de todos los días", ha expresado el Pontífice al inicio de la celebración.

Las meditaciones han sido encargadas por el Papa al franciscano Francesco Patton, que fue custodio de Tierra Santa entre 2016 y 2025 y ya desde la primera estación, dedicada a la condena de Jesús a muerte, los textos han interpelado directamente a quienes ejercen el poder.

"El poder de comenzar una guerra o de terminarla; el poder de educar a la violencia o a la paz; el poder de alimentar el deseo de venganza o el de reconciliación; el poder de usar la economía para oprimir los pueblos o para liberarlos de la miseria", expresan las meditaciones, en las que también se ha advertido que toda autoridad deberá responder ante Dios por el modo de ejercer el poder recibido.

La celebración ha arrancado además con lecturas en las que se ha subrayado que la fe "debe encarnarse en el mundo real" y en cada estación se ha rezado el Padre Nuestro en latín mientras el Pontífice sostenía la cruz.

Ver a Cristo "en cada perosna cuya dignidad es pisoteada"

Las meditaciones han puesto el acento en los más vulnerables, con referencias a presos, migrantes, víctimas de la violencia, mujeres explotadas y niños. La Santa Sede ha recordado que "reconocer el rostro de Cristo implica también verlo en toda persona cuya dignidad es pisoteada".

Los textos han abordado la dignidad humana, la pobreza y la indiferencia social, y han señalado que "la fe, la esperanza y la caridad deben encarnarse en el mundo real", donde el creyente es continuamente desafiado.

En la estación dedicada al despojo de las vestiduras de Jesús, los textos han denunciado el comportamiento de "regímenes autoritarios" y de los torturadores que no solo quitan las vestiduras, sino que "arrancan también la piel y la carne".

La celebración ha destacado asimismo el papel de las mujeres en el acompañamiento del sufrimiento humano, presentes en hospitales, hogares, zonas de conflicto y contextos de vulnerabilidad.

Además, se ha añadido que las mujeres "desde hace siglos lloran por ellas y por sus hijos", víctimas de guerras, detenciones, deportaciones o tragedias en rutas migratorias.

Marcada por el recuerdo del Papa Francisco

El Via Crucis ha tenido lugar dos semanas antes del primer aniversario de la muerte del Papa Francisco, fallecido el 21 de abril de 2025, por lo que esta Semana Santa está marcada por su recuerdo.

Aunque estuvo ausente del Triduo Pascual por su convalecencia, Francisco dejó escritas las homilías y meditaciones del Via Crucis y mantuvo gestos como su visita a la cárcel Regina Coeli en Roma.

En su último mensaje de Pascua, pidió el cese del fuego en Gaza, la liberación de rehenes y apeló al desarme global, afirmando que "la paz no es posible sin un verdadero desarme".

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