La riada en Nepal y el Tíbet deja al menos 165 muertos y más de 1.300 desaparecidos, entre ellos cuatro españoles
LA TRAGEDIA SE AGRAVA
La tragedia deja al menos 162 fallecidos en Nepal y otros tres en el Tíbet, mientras las autoridades buscan a cientos de personas, entre ellas numerosos turistas extranjeros y cuatro españoles
Nepal afronta este jueves una de las peores catástrofes naturales de los últimos años tras una riada de enormes dimensiones que arrasó zonas de la frontera con China, dejando al menos 165 muertos y más de 1.300 desaparecidos a ambos lados de la frontera. Las autoridades continúan con las labores de búsqueda y rescate en unas zonas especialmente castigadas por los daños en carreteras, puentes y comunicaciones.
El último balance de la Policía Nacional de Nepal eleva a 162 los fallecidos en el país, mientras que en el lado tibetano se han confirmado otros tres muertos. La cifra podría aumentar a medida que los equipos de emergencia logren acceder a las áreas más afectadas.
En Nepal permanecen desaparecidas 826 personas, según el último recuento de las autoridades locales. En el lado chino, el número asciende a 558, lo que sitúa el balance total de desaparecidos en 1.384 personas.
Entre quienes permanecen sin localizar hay numerosos extranjeros. Las autoridades nepalíes han informado además de que cuatro españoles se encuentran entre las personas desaparecidas. La tragedia también afecta a ciudadanos de países como India, Estados Unidos, Ucrania, Reino Unido y Canadá.
Un grupo turístico, entre los desaparecidos
Uno de los casos que más preocupa es el de un grupo turístico que se encontraba en las proximidades de la frontera entre Nepal y China cuando comenzó la riada. Según la compañía Himalayan Glacier, 47 personas permanecen desaparecidas, entre ellas una niña estadounidense de 14 años y dos menores australianos, de 14 y 12 años.
El grupo estaba formado por ciudadanos de Estados Unidos, Australia, Canadá, Singapur, Rusia, Reino Unido y Nepal, además de trabajadores locales. La compañía tuvo noticias de ellos por última vez alrededor de las ocho de la mañana del miércoles, coincidiendo con el inicio de las inundaciones.
También hay familias que continúan buscando desesperadamente a sus allegados. Entre ellas se encuentra la de Suhasini Reddy Kandimalla, de 44 años, una mujer neozelandesa que viajaba hacia la frontera para realizar un trámite migratorio antes de continuar hacia la ruta Outer Kora, en el Tíbet.
Más de 3.000 policías participan en el rescate
Las operaciones de emergencia se desarrollan en condiciones extremadamente complicadas. Más de 3.000 policías nepalíes han sido movilizados para participar en las labores de búsqueda y rescate, mientras que los equipos emplean helicópteros, drones y unidades caninas.
Al menos 36 personas rescatadas reciben atención médica en hospitales de Katmandú y del distrito de Rasuwa. El ejército nepalí ha logrado evacuar por vía aérea a 144 personas en diferentes puntos afectados.
El terreno montañoso, los deslizamientos de tierra, el mal tiempo y los cortes de carreteras y comunicaciones están dificultando enormemente el acceso a las zonas devastadas.
Una riada que arrasó viviendas, carreteras y puentes
La localidad de Timure, en el distrito de Rasuwa, se encuentra entre las zonas más afectadas. Las imágenes tomadas antes y después de la catástrofe muestran cómo el agua y los corrimientos de tierra han modificado por completo el paisaje.
La riada también causó graves daños en infraestructuras estratégicas de la frontera. Al menos 19 puentes y unos 40 kilómetros de carreteras han resultado afectados, según las primeras estimaciones oficiales, que cifran en unos 15.000 millones de rupias nepalíes —alrededor de 98 millones de dólares— los daños únicamente en carreteras y puentes.
En el lado chino, el deslizamiento de tierra afectó al puerto de Gyirong, un punto fundamental para el comercio entre ambos países.
¿Qué provocó la catástrofe?
Las primeras investigaciones apuntan a que la tragedia pudo comenzar con un enorme desprendimiento de hielo y rocas en el lado tibetano, posiblemente relacionado con un glaciar. Los materiales habrían bloqueado inicialmente el curso de un río, formando una presa natural que posteriormente cedió.
La ruptura habría liberado de forma repentina una enorme cantidad de agua, barro y sedimentos, provocando la devastadora riada que descendió hacia Nepal.
Los científicos también investigan el papel que pudieron tener las lluvias recientes y el posible vaciado de un lago glaciar. Por el momento, no se ha establecido de forma definitiva la causa exacta del desastre.
China eleva a 558 los desaparecidos
La situación también es crítica en el Tíbet. Las autoridades de la ciudad de Shigatse sitúan en 558 las personas desaparecidas en el lado chino de la frontera, una cifra que prácticamente duplica el balance comunicado inicialmente.
Dos personas han sido rescatadas tras el deslizamiento, mientras continúan las operaciones para localizar a los desaparecidos. China ha movilizado especialistas en geología, ingeniería y emergencias, además de drones, escáneres tridimensionales y equipos de detección de vida.
El presidente chino, Xi Jinping, ha pedido intensificar las operaciones de búsqueda y rescate.
La magnitud del desastre hace prever que el balance de víctimas pueda seguir aumentando en las próximas horas, especialmente porque algunas de las zonas más golpeadas permanecen incomunicadas y los equipos de emergencia todavía no han podido acceder a ellas.
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