Trump considera “seriamente” la “destrucción total” del territorio iraní

GUERRA EN ORIENTE PRÓXIMO

El ministro de Exteriores de Irán culpa a EEUU de “matar” la oferta de desescalada en la zona

Destrozos en uno de los ataques iraníes a Qatar.
Destrozos en uno de los ataques iraníes a Qatar. | Europa Press

El presidente norteamericano, Donald Trump, está “considerando seriamente la destrucción total y la muerte segura en zonas y de grupos de personas que hasta ahora no se habían considerado como objetivo”, a causa de “la mala conducta” del régimen islámico. Así se expresó ayer en su red social, Truth, cuando se cumplía una semana de la guerra que lazó junto a Israel contra Irán.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, acusó al mandatario estadounidense de “matar” la oferta planteada por el presidente iraní, Masud Pezeshkian, para una desescalada dirigida a los países vecinos. “El presidente Pezeshkian ha manifestado disposición a una desescalada en nuestra región, siempre que el espacio aéreo, el territorio y las aguas de nuestros vecinos no sean utilizados para atacar al pueblo iraní”, planteó Araqchi en un mensaje publicado también en redes sociales. “Murió casi inmediatamente por la mala interpretación de nuestra capacidad, determinación y decisión por parte del presidente Trump”, añadió.

El jefe de la diplomacia iraní advirtió de que si Estados Unidos “busca una escalada”, es “precisamente para lo que se han estado preparando nuestras poderosas fuerzas armadas” y la “responsabilidad será exclusivamente de la Administración estadounidense”. Araqchi estimó en 100.000 millones de dólares el coste de la ofensiva militar iniciada hace ahora una semana, a lo que habría que sumar “la vida de los jóvenes soldados” muertos. “Cuando abran los mercados ese coste se trasladará directamente a las estaciones de servicio de los estadounidenses corrientes”, avisó.

Además, insistió en que Estados Unidos ha sido arrastrado a una guerra de Israel. “Esta guerra era el objetivo de los del ‘Israel Primero’, pero eso siempre significa ‘Estados Unidos Último”. Pezeshkian anunció ayer que los países vecinos no serían atacados a menos que los ataques provinieran de ellos. Sin embargo, estos ataques se produjeron casi de inmediato y en respuesta se produjo una nueva oleada de ataques contra objetivos estadounidenses en los países del golfo Pérsico.

A su vez, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró que se avecinan “muchas sorpresas” dentro del plan para “desestabilizar” al “régimen iraní” e impulsar un cambio político en el país y por ello advirtió que “se acerca el momento de la verdad”.

Israel “tiene un plan organizado con muchas sorpresas” dentro de la siguiente fase de la guerra con Irán “para desestabilizar al régimen, para facilitar el cambio”, explicó el líder israelí. Así, advirtió a los militares que “también estamos atentos” a ellos. “Quien baje las armas, no sufrirá daño. Quien no lo haga, sangre”, resaltó.

En cuanto a la población en general, les aseguró que “el momento de la verdad está cada vez más cerca”, aunque argumentó que “no estamos intentando dividir Irán”. “Estamos intentando liberar Irán”, subrayó el mandatario, aunque al final “depende de vosotros” la liberación y una vez lograda habrá paz entre Irán e Israel.

EEUU e Israel golpean otro aeropuerto y la red de agua

Israel y Estados Unidos golpearon en las últimas horas del principal aeropuerto de Irán e importantes plantas desalinizadoras en la isla iraní de Qeshm que el Gobierno iraní ha denunciado como crímenes contra la población civil.

Las Fuerzas de Defensa de Israel confirmaron que sus aviones bombardearon el aeropuerto de Mehrabad y destruyeron al menos 16 aviones pertenecientes a la unidad de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria. Israel sostiene que el aeropuerto servía como “centro neurálgico para el armamento y la financiación de las fuerzas terroristas del régimen en Oriente Próximo”, en referencia particular a las milicias libanesas de Hezbolá.

El ataque a las plantas desalinizadoras fue confirmado por el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, quien señaló a Estados Unidos como ejecutor de la operación y denunció que el bombardeo ha dejado sin acceso a agua potable a más de treinta poblaciones del sur de Irán, en particular las más próximas a la costa del estrecho de Ormuz.

“Crimen flagrante”

“Estados Unidos ha cometido un crimen flagrante y desesperado al atacar una planta desalinizadora en la isla de Qeshm. El ataque ha interrumpido el suministro de agua en 30 poblaciones”, condenó Araqchi antes de asegurar que “atacar la infraestructura crítica de Irán tendrá graves consecuencias”.

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