Rosendo Luis Fernández
MI PLAN PERFECTO
¡Despertar!, de los ladridos a los graznidos
MI PLAN PERFECTO
Tengo un grato recuerdo, desde la adolescencia hasta la juventud, de cuando las vacaciones veraniegas se sucedían en el pueblo, con la abuela. Campo, naturaleza, paseos, escapadas al río, comer fruta variada de los vecinos, fiestas todos los fines de semana en los pueblos de la contorna, escuchar a la abuela hasta bien tarde. A las pocas horas te despertaba el canto del gallo, pero sobre todo los ladridos de los perros. De aquellos tiempos persiste la huella de los libros leídos, dos: “Viaje a la Alcarria” de Cela, y “Opiniones de un payaso” de H. Böll. Posteriormente los dos autores fueron Premios Nobel. No andaba muy descaminado.
Ya de talladito, bien adulto, todo un viraje. Ahora, cuando la claridad traspasa las rejillas de la persiana, se visualiza un nuevo día; te das cuenta que, una vez más, finge un comienzo, con los graznidos de las gaviotas. Toca incorporarse, aún estando de vacaciones; pero es que cada actividad tiene su tiempo y, una de las mejores y saludables auto obligaciones, y autoestima, es no perder el hábito del ejercicio físico al aire libre, el aeróbico.
Y, como es costumbre, erguido, una pasada por ducha fría -despeja más-, pantalón corto, una de las camisetas, fruto de la participación de múltiples carrearas -apaño, a poder ser, alguna relacionada con Ourense- a lo largo de los años, y ya salir a realizar un precalentamiento a base de estiramientos… Es necesario, antes de iniciar el trote y correr -ahora que si running, antes footing y jogging-, según capacidad, haciendo sesiones de minutos a base de ejercicios musculares de extremidades y abdomen, e iniciar el trote de menos a más…
Importante el trayecto, el discurrir de tu itinerario. Interesa la dificultad de la ruta, que marca el ritmo. Sabedor de tu resistencia, afrontas mejor lo que te espera. En periodo vacacional, además de aprovechar el trote para ponerte a prueba y hacer deporte, también lo tomas con más relajación, ya que el tiempo no apremia. Así, de recreativo y contemporizador, ver y observar el paisaje y todo lo que va apareciendo al frente y a las laderas, forma parte del todo; curiosear el bosque que encuentras, dunas que vas divisando, senderos a manera de escapes secundarios que encuentras en el camino principal. A la vuelta, como vendrás ya más relajado, te vas adentrando más y ves con más detenimiento lo observado en la ida; siempre encuentras algo nuevo, novedoso, diferente…, cerquita y lejos, el horizonte sin fin.
Has completado la ida; te sientes satisfecho, sabiendo que cualquier artículo científico dice que la práctica de ejercicio te origina beneficios físicos y mentales, previene la osteoporosis, mejora el sistema inmunológico y, como dice mi cardiólogo amigo, es el mejor antiagregante plaquetario, antitrombótico
Hablando con amigos y compañeros de running, hemos llegado a la conclusión que, las mejores ideas y pensamientos llegan a la cabeza cuando vas corriendo, en esos instantes que la mente más que pensar en el cansancio o dificultad que puedas tener, aparece una brillante idea. Observar, repentizar y tener criterio propio, sólo está al alcance cuando te encuentras de vacaciones. Acostumbro a repetir, en las presentaciones del programa de los “Trenes Turísticos”, uno de los programas más exitosos del verano ourensano, el eslogan “esquécete do coche e goza Galicia”, ya que gracias a esta iniciativa el viajero tiene la oportunidad de conocer los lugares más recónditos de Galicia y Ourense, que de otra manera no podría. Has completado la ida; te sientes satisfecho, sabiendo que cualquier artículo científico dice que la práctica de ejercicio te origina beneficios físicos y mentales, previene la osteoporosis, mejora el sistema inmunológico y, como dice mi cardiólogo amigo, es el mejor antiagregante plaquetario, antitrombótico. Más que suficiente para bendecir el despertar de los graznidos de las gaviotas.
A la vuelta, ya llegado al punto de la salida, nada más oportuno y reconfortante que dirigirse al arenal habitual, para el reencuentro con amigos y conocidos, paseo por el arenal, enterarse de las últimas nuevas locales y no tan locales -la sucesión de noticias hace que estemos esperando la última- y bañarte, tras haberte despojado de los tenis y camiseta; te seque el sol -sintetiza vitamina D-, unos minutos para el decúbito supino y el prono, y marchar a dónde te despertaron los graznidos, ducharte, ir a tomar una caña o un vino y el discurrir del día, sin prisas y a lo que aparezca… Has hecho una mañana completa, saludable, ocio, enogastronomía y descanso. La rutina se ha roto. La liberación de endorfinas, tras el estímulo por el ejercicio, ha reducido el estrés, generado bienestar, reconforta. Mañana espera otro día endorfínico.
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