Acusa al novio de su compañera de piso en Ourense de “besos a la fuerza”

AGRESIÓN SEXUAL

El acusado niega los hechos y la defensa subraya contradicciones en la denuncia por presunta agresión sexual en Ourense.

El juicio tuvo lugar en la Plaza 2 de la Sección Penal.
El juicio tuvo lugar en la Plaza 2 de la Sección Penal. | M. S.

Roberto Antonio S.A. solía acudir al número 14 de la calle Santa Eufemia de la ciudad porque era el novio de una de las inquilinas, Gloria. Pero, según dijo este martes a preguntas de su abogada, nunca besó ni tocó a Gemma, una de las compañeras de piso de su pareja.

La denunciante explicó que el acusado, el 26 de marzo de 2024, la intentó besar en la cocina mientras preparaba una sopa para su novia. “Se acercó a mí para besarme, no lo consiguió porque lo aparté, pero me tocó de la cintura para arriba y el trasero”, aseguró en el juicio. Ese episodio se lo relató a Gloria, pero lo justificó: “No pasa nada, es muy cariñoso”, me dijo.

La perjudicada asegura que pocos días después, el 31 de marzo, la atacó nuevamente en el pasillo, cuando se dirigía a su propia habitación tras salir del baño. “Le di una cachetada cuando me besó en el momento en que abría la puerta de la habitación”, aseguró Gemma.

Otra de las inquilinas testificó que escuchó golpes y gritos y salió al pasillo, viendo al acusado abandonar la habitación de la denunciante. “La calmé porque estaba muy nerviosa y a él lo eché de la casa”, declaró ante la jueza. La testigo aseguró que la denunciante ya le había confesado que se le acercaba en ocasiones. Según esta joven, en la vivienda “había muchos incidentes” con Roberto Antonio y otras personas.

La fiscal reclamó un año de prisión por un delito de agresión sexual consumado y seis meses adicionales por otro en grado de tentativa, además de una multa por un delito leve de lesiones. Pero la abogada defensora dedicó gran parte de su intervención a evidenciar discrepancias en el testimonio de la perjudicada, señalando que la versión de los hechos ha ido mutando a lo largo del proceso.

En concreto, se destacaron las supuestas contradicciones entre los detalles aportados en la denuncia inicial de la víctima, su posterior declaración en el juzgado durante la fase de instrucción, y las respuestas que ofreció este martes durante el interrogatorio en el juicio oral. “En el episodio en la cocina dijo a la policía que hubo besos, en el juzgado habló de un beso bien largo y hoy nos dice que no la llegó a besar”, destacó la letrada Esperanza Fernández.

Además, expuso que la mujer refiere que sufrió un eritema en el brazo a consecuencia de un forcejeo sin pruebas que lo acrediten.

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