ACCIDENTE FERROVIARIO
España, de luto

Un acusado de atropello mortal en Ourense: “Se puso delante y no lo vi”

LA FATALIDAD DEL ÁNGULO MUERTO

El inculpado se exculpó asegurando que la víctima cruzó por una zona indebida: “Se puso delante mía y no lo vi”

El camión implicado, el día del accidente.
El camión implicado, el día del accidente. | Martiño Pinal

¿Una desgracia fortuita o un delito de homicidio por imprudencia grave por parte de un camionero al intentar entrar en una glorieta y golpear con el morro a un peatón? La delgada línea entra ambas opciones se trazó este martes en el Juzgado de lo Penal 1 de Ourense en el único juicio celebrado y que se prolongó durante toda la mañana con dos posturas irreconciliables: la fatalidad del “ángulo muerto” que alega la defensa por el cruce indebido por parte de la víctima frente a la ausencia de espejos y el exceso de confianza del conductor del vehículo que denuncia la Fiscalía y el letrado de la acusación particular. El inculpado se exculpó asegurando que la víctima cruzó por una zona indebida: “Se puso delante mía y no lo vi”.

La fiscal elevó a definitiva su petición de condena contra el conductor, Jorge O. A.: dos años de prisión y la retirada del carné de conducir durante tres años (pérdida de la vigencia). En su informe final fue tajante al responsabilizar al inculpado: “El peatón tenía prioridad de paso”, aseguró. El Ministerio Público reconstruyó la secuencia del siniestro: el acusado conducía un camión Mercedes, a las12.45 horas del 29 de marzo de 2023, procedente de una cantera por el camino de tierra de Laureano Prieto.

Al llegar a la intersección con la glorieta de la avenida de Zamora y Rúa Seixalbo, se colocó en el carril izquierdo porque un autobús estacionado bloqueaba el derecho. La acusación puso el foco en un “detalle técnico” determinante: el camión arrancó tras detenerse, pero lo hizo “sobrepasando la línea de detención”. Según la fiscal, al iniciar la marcha para entrar en la rotonda, el chófer no se percató de la presencia de la víctima, que cruzaba correctamente por una zona habilitada, aludiendo al atestado de la Policía Local. En el escrito de acusación recoge incluso que “carecía de espejos específicos de ángulo muerto frontal”.

Jorge O.A., ayer en su declaración como acusado.
Jorge O.A., ayer en su declaración como acusado. | M. Sánchez

La defensa de Jorge O. A. intentó girar el relato hacia la conducta negligente de la víctima. El letrado argumentó que el atropello se debió al cruce indebido del peatón, quien supuestamente se introdujo en un ángulo ciego tras salir de la glorieta sin que el conductor pudiera verlo, sugiriendo que el fallecido “o bien no valoró el peligro, es decir, no percibió el riesgo”, o incluso también valora la opción de que “pudiera ir distraído”. El abogado llegó a calificar al acusado de otra de las “víctimas” de la situación. 

Para las acusaciones no fue una fatalidad invisible, sino una falta de previsión: el conductor inició la maniobra “omitiendo las más elementales normas exigibles”, sin las herramientas de visión necesarias y sin cerciorarse de que la vía estaba libre.

El asunto llegó finalmente a juicio porque la Audiencia Provincial de Ourense intervino, obligando al juzgado instructor a reabrir unas diligencias que habían sido archivadas, al apreciar indicios de imprudencia grave.

La Fiscalía reclama una indemnización total de 294.674 euros para la familia de la víctima -su viuda, con quien compartió casi medio siglo de vida, y sus seis hijos. La acusación particular la eleva a 322.000 euros y cuatro años de prisión. En caso de condena, deberá ser abonada solidariamente por el acusado y la aseguradora Allianz, figurando la empresa propietaria del camión, Extranor Ourense S.L., como responsable civil subsidiaria. Su letrada habló de “concurrencia de culpas” en un accidente en un paso no habilitado para peatones.

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