Dos años de cárcel por un atropello mortal: “Creí que había pinchado”

HOMICIDIO IMPRUDENTE

Un ángulo ciego y una parada invadiendo el paso de cebra, claves en el siniestro

El accidente en Pena Trevinca.

Fue cuestión de segundos y de centímetros, pero sobre todo de una “maniobra antirreglamentaria” que convirtió un camión en un muro ciego. El conductor de la grúa que el 5 de octubre de 2023 arrolló mortalmente a una vecina en el cruce de Pena Trevinca con la calle Coruña en la ciudad admitió ayer su culpa. En una vista de conformidad en el Penal 2, José Javier C. M. aceptó dos años de prisión y un año sin carné de conducir por un delito de homicidio por imprudencia grave. El acuerdo evita su ingreso en prisión al carecer de antecedentes, y da carpetazo judicial al único accidente mortal ocurrido en la ciudad en 2023.

El propio inculpado relató a la Policía Local, instantes después del suceso: “Comencé la marcha y noté algo... pensé que había pinchado”. Ese “algo” era María Jesús M., de 71 años, que cruzaba correctamente, tal como recoge el atestado.

Los servicios de emergencia en el momento del accidente en la calle Pena Trevinca

La sentencia confirma la tesis policial: no fue un accidente fortuito, sino una imprudencia. A las 08:31 de la mañana, el conductor detuvo su camión portavehículos MAN encima del paso de peatones, rebasando la marca vial horizontal destinada a la detención de vehículos. Al hacerlo, creó su propio punto ciego. Según el informe policial, la altura de la cabina y su posición invadiendo la zona de cruce le impidieron ver lo que ocurría justo delante de su parachoques.

María Jesús cruzó de derecha a izquierda, confiada por la luz verde del semáforo. El conductor, también. La señal luminosa para los vehículos que giraban hacia la calle Coruña estaba en ámbar intermitente (precaución). Detuvo la marcha al ver cruzar a unos peatones y arrancó. “No sé de dónde salió, cuando arranqué no había nadie”, declaró aturdido a los agentes tras bajarse del vehículo.

José Javier C. M., ayer en la sala de vistas del Penal 2.

Mientras el inculpado avanzaba ajeno al peligro, a escasos metros, una conductora detenida en el carril contrario vio cómo la mujer pasaba pegada al frontal del camión y cómo este iniciaba la marcha. “Le hice gestos con las manos y le grité para que parara, pero envolvió a la señora”, relató esta testigo clave a los instructores del atestado. Sus gritos no fueron suficientes. El camión golpeó a la víctima y la arrastró durante casi siete metros antes de detenerse. El inculpado solo frenó cuando vio a Virginia braceando desde su coche y tras notar el extraño movimiento en las ruedas que confundió con una avería.

Pero el drama continuó en el asfalto. Adrián, un cliente de una cafetería cercana que estaba fumando en la puerta, corrió hacia el camión tras escuchar “un grito desgarrador”. Se encontró a María Jesús consciente, pero gravemente herida. “Intenté animarla, acariciándole la cara y diciéndole que no se me durmiera”, explicó a la Policía.

Pese a la rápida intervención de una ambulancia medicalizada y el traslado urgente al CHUO, María Jesús falleció en quirófano a las 13:00 horas de ese mismo día a causa de un politraumatismo severo.

El conductor, que dio 0,0 en las pruebas de alcohol y drogas, se enfrentaba inicialmente a una petición de hasta tres años de cárcel. La conformidad reduce la pena, pero corrobora responsabilidad penal de una maniobra indebida que costó una vida, según valoró Luis Salgado Carbajales, letrado de la acusación particular.

La aseguradora del vehículo ya había indemnizado a la familia de la víctima antes del juicio.

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