Apoyo unánime al campo y adiós mudo de Jácome

SECTOR PRIMARIO EN FOCO

El Pleno de la Diputación de Ourense debate las demandas del sector primario, la gestión del Mercosur y proyectos como el Centro de Innovación Territorial, mientras la salida silenciosa de Gonzalo Pérez Jácome marca un cambio de ciclo político

Pleno de la Diputación de Ourense, donde se debatieron el Mercosur, el sector primario y proyectos clave con fuerte tensión política.
Pleno de la Diputación de Ourense, donde se debatieron el Mercosur, el sector primario y proyectos clave con fuerte tensión política. | Miguel Ángel

Las protestas del sector primario resonaron ayer en el salón de plenos de la Diputación de Ourense. La corporación selló un amplio acuerdo para respaldar las demandas del sector primario, aunque con profunda división política. El momento más auténtico del debate llegó cuando David Fentes, veterinario y ganadero de Montederramo invitado por el BNG, tomó la palabra para denunciar la hipocresía institucional: “Pedimos respeto; non queremos palmadiñas na espalda de políticos que despois en Santiago, Madrid ou Bruxelas votan o contrario”, sentenció. Fentes calificó las cláusulas de salvaguarda del Mercosur como un “parche” y criticó duramente las prioridades presupuestarias de Europa: “Se queren gastar diñeiro en armas, que o saquen doutras partidas, non do 22% da PAC”.

La postura sobre el tratado comercial con Sudamérica evidenció las grietas entre los grupos. Xosé Miguel Pérez Blecua (PP) definió tres posturas: “O ‘non a todo’ do BNG, o ‘si a todo’ do PSOE, e o PP, que é si a Mercosur pero non así”. Blecua, como alcalde de San Xoán de Río, se desmarcó a título personal de la línea oficial: “Eu persoalmente estou en contra”. El presidente de la institución, Luis Menor, matizó que “non se pode reducir a branco ou negro” por el peso de otros sectores como el vitivinícola, aunque cargó contra el Executivo de Pedro Sánchez por haberlo aprobado “sen escoitar a ninguén” y sin negociar cláusulas de mejora como hizo el gobierno de Meloni en Italia. Por su parte, Álvaro Vila (PSOE) sumó a su grupo al apoyo a agricultores y apicultores, mientras Rafael Cachafeiro (DO) lanzaba un jarro de agua fría a los asistentes: “No vamos a solucionar nada”.

El debate sobre el Centro de Innovación Territorial (CIT), con una inversión de 850.000 euros, se convirtió en el principal campo de batalla dialéctico. El popular Jorge Pumar defendió que el proyecto se ubicará en la propia Diputación sin necesidad de ladrillo y afeó al PSOE su abstención en un plan financiado mayoritariamente por el Gobierno central: “Piénsese el liderazgo que tiene en el PSOE, hay alcaldes socialistas que ya me llamaron interesados”, espetó al socialista Álvaro Vila. Pumar también contraatacó ante las críticas de Democracia Ourensana recordando la parálisis de La Molinera en la ciudad: “Tenéis un Centro de IA cerrado con cinco informáticos dentro”.

El presidente Menor remató tildando de “incoherencia” la postura de Vila, quien justificó su recelo por la falta de una “folla de ruta clara” y el temor a que el centro sea solo un foro de debate, aunque se abstuvieron. Desde el BNG, Xosé Manuel Puga pidió racionalizar la administración para “non olver tola á xente con tantas oficinas”.

En clave urbanística, el soterramiento de la avenida Otero Pedrayo logró la unanimidad como “demanda histórica”, defendida por el socialista Diego Fernández ante la construcción del nuevo centro administrativo de la Xunta. Sin embargo, Jorge Pumar advirtió de la complejidad técnica: el actual PXOM de 1986 no permite la obra y el Concello debe presentar primero un anteproyecto. El BNG atribuyó el retraso a la “falta de vontade política”, mientras DO reclamaba la autoría de la iniciativa. La sintonía se rompió definitivamente cuando el bloque de PP, DO y BNG rechazó la moción socialista para fiscalizar el deterioro de la sanidad y la educación de la Xunta, dejando al PSOE solo en su crítica autonómica en una moción “cóctel” que sonaba a precampaña.

La sesión oficializó además un cambio de ciclo orgánico. El contraste en las formas marcó el cierre: mientras las diputadas socialistas Susana Rodríguez y Marina Vaz se despidieron con intervenciones de agradecimiento, el alcalde Gonzalo Pérez Jácome formalizó su salida de la Diputación en absoluto silencio, abandonando el Pazo sin mediar palabra. Su escaño será ocupado por Francisco Lorenzo.

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