Las autoescuelas de la provincia de Ourense, asfixiadas por el precio del combustible
SIN AYUDAS ANTICRISIS
El sector de las autoescuelas en Ourense exige ayudas al Gobierno, como al resto de áreas del transporte
El gran olvidado en la crisis de los carburantes, derivada del conflicto de Irán, se trata del sector de las autoescuelas, que está viviendo un período completamente asfixiante al ver como uno de sus costes fijos principales, como es el combustible, se dispara sin recibir ninguna ayuda directa de protección.
A diferencia de otros negocios que adaptan sus precios al día a día, las autoescuelas se encuentran atadas de pies y manos. El precio medio de una clase práctica en Ourense se mantiene actualmente entre los 28 y 30 euros por una barrera puramente contractual, al funcionar a través de tarifas y paquetes de varias sesiones de prácticas.
“De momento estamos asumiendo las empresas el elevado coste porque cada alumno tiene un contrato de enseñanza y tú no le puedes cobrar a una persona una subida repentina”, detalló el presidente de la Asociación Provincial de Autoescuelas de Ourense, Luis Novoa, que detalló que la imposibilidad de repercutir el sobrecoste de combustible de forma inmediata es total: “Si tú firmaste un contrato con unas tarifas de, por ejemplo, 28 euros, no puedo cobrarte yo ahora 40”. Sin embargo, el presidente provincial advirtió de que el margen de resistencia es mínimo y, si el escenario internacional no se estabiliza, “tenemos que pensar en subir los precios, claro”.
EEn la provincia, esta delicada situación afecta de lleno a más de una treintena de autoescuelas adheridas a la asociación provincial, que tienen que asumir el combustible más caro de la España peninsular, como uno de sus costes fijos principales, ya que su viabilidad económica depende inexorablemente del uso continuo de vehículos, por lo tanto, de agotar sus depósitos sin pausa. “Somos empresas pequeñas, la mayoría autónomos o microempresas, entonces nos hace mucho daño el elevado precio de los carburantes”, resaltó Novoa.
El malestar en el sector crece al constatar el claro agravio comparativo con otros profesionales de la carretera. Novoa lamenta profundamente que el Gobierno haya destinado paquetes de medidas para otros ámbitos de la movilidad mientras ellos quedan excluidos: “Se le ha dado para transportes de viajeros, de mercancías, a taxis, a camiones, pero las autoescuelas no estamos en las ayudas”. Ante esta discriminación, reclaman al unísono ser incluidos como un sector estratégico para recibir ese paracaídas económico y que esta crisis no tenga que solventarse mediante una mayor afectación a la cartera del cliente.
Debido a esta situación el sector exige al Gobierno equipararse al resto de áreas que dependen principalmente del transporte y, por lo tanto, recibir ayudas directas especiales -dentro del plan gubernamental anticrisis- para paliar la afección económica derivada del bloqueo del estrecho de Ormuz, por el conflicto de Irán. “Reclamamos desde la asociación provincial y la Confederación Nacional que nos incluyan como sector estratégico para las ayudas”, subrayó Luis Novoa.
La Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) justifica esta necesidad de apoyo institucional ante la relevancia de estos centros de formación para la sociedad española: “Las autoescuelas desempeñan una función social de gran relevancia, ya que son imprescindibles para la seguridad vial y contribuyen a frenar la despoblación que afecta a buena parte del país”, señalando que el “derecho a la movilidad”, facilita el acceso a servicios públicos esenciales como la sanidad y la educación y resultando clave para acceder a puestos de trabajo de conductores profesionales, hoy tan demandados en el sector del transporte.
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