Calor en superficie y frío en altura: el motivo de los cuatro días de tormenta en Ourense

ADVERSIDAD METEOROLÓGICA

La jornada de hoy se espera que sea la más inestable del temporal, con aguaceros tanto a la mañana como a la tarde en la provincia de Ourense

Desprendimiento de una carretera municipal en Quiroga, que conecta cuatro aldeas con la N-120, a escasos metros de la frontera con Ourense
Desprendimiento de una carretera municipal en Quiroga, que conecta cuatro aldeas con la N-120, a escasos metros de la frontera con Ourense | La Región

Después de dar inicio el domingo, las tormentas todavía no dan tregua. Para la jornada de hoy se espera el día más inestable de este temporal, con granizo y actividad eléctrica ya desdes primera hora de la mañana. Los avisos amarillos estarán acivos por cuarto día seguido desde las nueve de la mañana. Las tres jornadas que ya van de temporal eléctrico en Ourense dejaron daños tanto en la ciudad como en el rural. El abandono del sistema de alcantarillado ha propiciado riadas en algunos puntos -especialmente del Casco Vello- o balsas de agua en la plaza de O Couto, donde según los vecinos esta situación, mezclada con el abandono de las obras de la avenida de Portugal, “provocou un cheiro insoportable”. Las lluvias también propiciaron problemas estructurales en edificios, como en la rúa Liberdade.

En el rural, esta situación está dejando fincas anegadas y serios destrozos en viñedos debido a las potentes granizadas, especialmente en la zona de O Ribeiro, pero también en zonas como Valdeorras o la vecina localidad lucense de Quiroga, donde ayer se derrumbó una carretera municipal que da acceso a la N-120, dejando aisladas cuatro aldeas. En las Rías Baixas, se llegó a activar el aviso naranja y hubo que rescatar a varios conductores en O Salnés.

Esta serie de tormentas son consecuencia de la presencia de aire cálido en superficie, como sucedió durante estos días con temperaturas superiores a 30ºC -algo excepcional para la época-, y de aire frío en altura, provocando las llamadas por los expertos como “lluvias de convección”, como detalló el coordinador de MeteoGalicia, Juan Taboada, que confirmó que no se trata de un frente al uso.

Este choque térmico es el motor de la inestabilidad. “Al chocar contra esa zona de aire frío, condensa la humedad y forma esas nubes que estamos viendo estos días, que se llaman cumulonimbos”, señaló Taboada. En el interior de estas formaciones, las violentas corrientes de aire provocan que las gotas se ionicen, generando el aparato eléctrico, o que se congelen en su rápido ascenso, desencadenando intensas granizadas.

La razón de la temperatura es la clave por la cual este fenómeno se suele producir con más intensidad por la tarde. “Se necesita que la temperatura de superficie sea lo suficientemente alta para que se empiece a ver como esas corrientes de aire suben”, detalló.

Para el jueves está previsto que la situación tienda a normalizarse y el fin de semana se esperan de nuevo precipitaciones, aunque no tendrán que ver con esta cadena tormentosa, sino con “una pequeña baja en el Atlántico”, expresó Taboada.

El Casco Vello Sur, un peligro estructural para los ciudadanos

Cuando caen precipitaciones más intensas de lo habitual o se suceden ráfagas de viento ligeramente fuertes, la zona sur del Casco Vello se convierte en un peligro patente para la integridad de los residentes y viandantes.

Incidente de la rúa da Liberdade, que obligó a cerrar la calle
Incidente de la rúa da Liberdade, que obligó a cerrar la calle | Xesús Fariñas

Esto se pudo comprobar a la perfección durante estos días de tormentas. La rúa Colón se convirtió en un río, a raíz de un sistema de alcantarillado totalmente ineficiente, mientras que en el caso de la rúa da Liberdade el riesgo fue más allá. Este lunes, el Cuerpo de Bomberos de la ciudad tuvo que intervenir y la Policía Local cortar la calle, después de que algunos vecinos diesen la alerta ante la propia policía por la caída de cascotes, todo un riesgo para la integridad de los viandantes. La razón fue el derrumbe parcial de la pared de un edificio, que ahora se mantiene a medias desafiando la Ley de la Gravedad.

“Está fatal todo, con la tormenta que hubo, pues casi ni se podía caminar, cayendo tejas”, expresó una residente, mientras que en la zona también se quejan sobre la gran cantidad de basura con la que tienen que lidiar en las calles: “Está todo hecho una auténtica calamidad”.

Contenido patrocinado

stats