De la censura iraní a la apertura ourensana: una alianza a través del cine

CORTOMETRAJE "OROSI"

La productora ourensana Laura Suárez Grande impulsa junto al cineasta iraní Mohammad Hormozi el cortometraje "Orosi", una obra que convierte la ventana tradicional persa en una metáfora del arte, el sufrimiento y la búsqueda de belleza frente a las dificultades de la vida, y que se proyectará en el OUFF dentro de la Sección Oficial Curtametraxes.

Mohammad Hormozi y Laura Suárez Grande en Estambul.
Mohammad Hormozi y Laura Suárez Grande en Estambul.

El cine se construye a veces sobre los cimientos más improbables. Orosi (título persa), Sash window en inglés, o “Ventana de guillotina” en traducción literal española, es un cortometraje que representa la audaz alianza entre la profunda sensibilidad de un cineasta iraní y el ímpetu ciego de una joven ourensana que, hasta hace muy poco, no sabía lo qué era un plan de rodaje. Esta inexperiencia absoluta, cargada no obstante de ilusión, se transformó en el motor principal de un pequeño milagro cinematográfico.

La relación arranca en las redes sociales, a través de los perfiles de una amiga común donde la productora novel y el director, acostumbrado a sortear la censura y a narrar la complejidad social de Irán, se cruzaron por puro azar. Ella no contaba con formación audiovisual, sin embargo, sintió una conexión magnética con ese cineasta que fue conquistando su amistad a base de enviarle películas de culto iraní mientras ella estaba ingresada pendiente de una cirugía.

“Mohammad plasma en su corto el arte como rebelión más íntima”, explica, “es como si dijera, podéis hacerme lo que queráis pero esto no me lo silenciáis”, añade. Su profunda admiración hacia él, por su pasión y compromiso fue lo que le empujó a producirle. “Nos ha pasado de todo... el covid, encontrarnos en Estambul donde él podía viajar”, explica. “En la delgada línea entre lo legal y lo ilegal en Irán, el corto recibió el visto bueno de la censura a la que tuvimos que presentar un guion falso”, concluye.

Laura Suárez Grande es licenciada en derecho y reside en Vigo con su hijo, donde se desempeña en el sector de la banca personal. “Gestiono patrimonios, inversiones, fondos de pensiones, valores...”, revela.

“La realización de esta película se basó, en gran medida, en la confianza que Laura depositó en mí”, reconoce Mohammad Hormozi, cineasta iraní, residente en Teherán, con una trayectoria de ocho cortometrajes rodados desde 2008, que se han proyectado en diversos festivales de cine nacionales e internacionales.

Orosi, una ventana a Irán

El cortometraje, rodado entre la austeridad paisajística de su localización principal y la calidez del equipo técnico y artístico, ha despertado el interés del festival OUFF, que lo proyectará el próximo 30 de septiembre a las ocho de la tarde en el Cine Clube Padre Feijoo, dentro de la Sección Oficial Curtametraxes.

“Orosi puede interpretarse como una metáfora del arte a lo largo de la historia de la humanidad”, opina Mohammad. “La película ya no trata simplemente de la tradicional ventana de guillotina iraní, va sobre el arte, el sufrimiento y el deseo humano de encontrar belleza en las dificultades de la vida”, añade. La ventana tiene una función simbólica en la película. Gran parte del territorio iraní se caracteriza por un clima seco y cálido. Por ello, estas vidrieras de colores filtran la intensa y cálida luz solar del exterior, transformándola en una luz más suave y hermosa.

La dirección del cineasta iraní, sumada a la gestión apasionada de la productora española, demuestra que el cine sigue siendo, por encima de todo, un arte de convicción. Esta obra no solo contribuye a la trayectoria de un director victimizado sistemáticamente por una censura velada, sino que marca el nacimiento de una nueva voz, por pequeña que sea, en la producción ourensana.

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